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Juegos y vacas para ayudar a la iglesia de El Salvador

  • Escrito por L.R.

La becerrita dio mucho juego en el concurso.Uno de los actos de Ferias además de servir para animar al público de Guadalajara ha tenido un fin solidario. El Gran Prisss celebrado en la Plaza de Toros arriacense ha dedicado los beneficios del espectáculo a la parroquia de El Salvador, que necesita esta ayuda para conseguir terminar el edificio de la iglesia de Aguas Vivas.

Basado en el famoso concurso televisivo que emiten las cadenas autonómicas, El Gran Prix, se celebraba en Guadalajara un concurso entre cuatro equipos, con nombres de distintas localidades de la provincia, par ver quien se hacía con una cesta llena de productos alimenticios. Vestidos con los colores típicos del parchís: rojo, azul, amarillo y verde, las pruebas a las que tuvieron que enfrentarse distaban de tirar un dado y mover una ficha.

Prueba sí, prueba no, los concursantes debían realizar distintos juegos con vaca de por medio. Una simpática becerrita, con los cuernos limados y más lista que los ratones coloraos, les ponía un poco más difícil a los concursantes concluir las pruebas.

El público reía y aplaudía viendo las andanzas de los equipos, que trataban de realizar las pruebas en el tiempo establecido, aunque antes que sus oponentes. Cuando estaba casi concluido el espectáculo, eligieron a seis niños de entre los asistentes para que realizaran una prueba y, como la anterior había sido sin vaca, les tocó realizar su juego, al tiempo que escapaban de un toro ecológico (un carretón).

El concurso terminó con los concursantes tratando de armar un castillo con enormes piezas tipo lego, mientras la becerrilla les toreaba. Tarde de risa y buen ambiente en la plaza de toros que no consiguió llenar más que un tercio de entrada.