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| Flores de todo el mundo atrapadas por un pincel |
| Noticias - Cultura | |||
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Los cuadros son acrílicos sobre tabla y, además, Ward explica que no le gusta darles barniz, sino dejarlos tal cual. "Me gusta que mi obra se vea como la hago y lo enmarco muy sencillo, para que se vea la obra" comenta el artista. Sus cuadros son variados, pero con un tema común muy definido. Plantas, flores, paisajes y muchos insectos. "Es un realismo onírico, no me interesa darle una óptica completamente realista. Por ejemplo, los insectos tienen un tamaño adecuado a la planta, pero no guarda la perspectiva" manifiesta Ward. Aunque sus cuadros pueden parecer muy barrocos, siempre deja un espacio libre, "para que el espectador se sienta como que la naturaleza le envuelve, también, evita el horror vacui y le da cierto dinamismo al resto de la obra" explica el pintor. En su estilo, se puede encontrar, por un lado, la minuciosidad y detallismo de Oriente (su familia paterna proviene de Líbano) y, por otro, la exahustividad naturalista de Occidente. Esto último es evidente, viendo los cuadros y, por supuesto, escuchándole, como enumera los insectos incluidos en cada una de las obras, explicando de dónde procede, sus características. Pero no sólo es minucioso con los insectos, sino también con las plantas. Claro, que puede permitírselo porque tiene más de 1.000 referencias en cuanto a botánica y, respecto a los insectos, tiene acceso a una de las colecciones más amplias de España, la de Ernesto Navarro, que le presta ejemplares de distintas partes del mundo, para que Ward lo retrate y lo incluya en su obra. Se pueden distinguir especies de mantis religiosa, hormigas, abejas, mariposas, mosquitos, escarabajos... "Dan movilidad a la obra, porque las plantas son inertes, aunque en alguno de los cuadros sí hay plantas en movimiento, una planta carnívora" dice con una sonrisa Ward. A través de estas obras, el espectador viaja a distintos lugares del mundo, desde Aragón hasta Hawai, pasando por la selva tropical, Japón. Hay que prestar atención a los detalles y, claro, dejarse guiar por los nombres de las obras, que indican por donde ha viajado el pincel del artista. La muestra se puede visitar desde hoy y hasta el 23 de diciembre, en la sala de exposiciones del Centro Cultural de Ibercaja (C/ Capitán Arenas, 5. Guadalajara) en horario de lunes a sábado de 19.00 a 21.00 horas. La entrada es libre. Además, si se quiere ver más obra de Georges Ward, se puede visitar su página web: www.georgesward.com.
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