Tauromaquia

2021 en Guadalajara o 4719 en Pekín… da lo mismo

 


EL BUEY, REFERENCIA DEL ACTUAL AÑO CHINO

Si para los miles de millones de orientales, el año anterior fue el de la RATA que arrasa el mundo con la peste del covid-19; en este, al menos, el pasado viernes lo rectifican y lo celebran con el del BUEY… y en sus representaciones, bien en dibujo o de diseño gráfico, se la cogen con papel de fumar y lo hacen lucir con un trapío más propio de quien no está castrado. O sea un TORO… no vaya a ser que lo fastidien otra vez.

Algunos ven o muchos queremos ver… un hermoso brindis por ese tótem del animal de lidia, representante emocional de esta gran nación y que, ya se ve, se respeta más en Pekín que en nuestra Guadalajara; sin ir mucho más lejos. Y si en el horizonte de sus varias representaciones gráficas conmemorativas, meten al Toro de Osborne del gran pintor y cartelista Manuel Prieto; así que el piropo que nos envían… 

El detalle nos viene mucho más que ni pintiparado, pues que se reconozca fuera, lo que menospreciamos de nuestra cultura es… como para hacérselo mirar. Y en eso estamos, mirándonos complacidos el ombligo, cuando ya las: bofetadas, jabs, crochets, swings, ganchos, upperctus… a la Fiesta de Toros, llueven por casi todos los lados y el réferi, está cerca de levantar el brazo al vencedor por puntos… la situación actual, ya lo dijimos, es la que se asemeja al del año de la RATA. Casi calcado.

Se anulan ferias de fechas lejanas por doquier o se concretan en días con la ignorancia de las experiencias vividas; se recolocan, las mismas, en otras fuera de su tradicional calendario, se proponen espectáculos que no se pueden desligar entre sí por perder su ser y tradición, se imponen tasados aforos frente a los multitudinarios permitidos en otras celebraciones, se redactan unos pliegos de explotación de cosos taurinos que son imposibles de salvar económicamente… 

Y para colmo, hasta el mismísimo ministro responsable de Cultura, otro filósofo, carece del mínimo empacho al no recomendar La Tauromaquia y negar su promoción. Sí… esa que admiran millones de orientales y occidentales y que nuestra vigente Constitución ampara, pero que él palmariamente desconoce. Vamos, lo que se dice una prenda…

Todo se hace depender de la vacunación del personal para lograr la ansiada protección de rebaño. Será para que nos demos cuenta, de una vez por todas, de como nos tratan y quienes somos… y así estamos camino de dos años sin festejos, avistando el abismo bajo nuestros pies. Ya lo dijo Ortega y Gasset, otro filósofo… pero de los buenos: Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo, yo no me salvo… pues nadie quiere salvar su pellejo ni el de la Fiesta de Toros, por lo que bien parece. Y si el futuro del país se asemejó a su evolución, por muy respetadas y preclaras mentes, en el venir de los tiempos… pues aviaos estamos. Aviaos.

Hasta tal punto está llegando el tema, ante la indefinición y dejadez de casi todos los taurinos interesados, que ya empieza a conocerse sobre movimientos de tanteos urbanísticos, por ciertos grupos políticos de los ayuntamientos, para dar un uso distinto, en algunas provincias con los cosos escasamente utilizados y que carecen de una legal protección arquitectónica; y así recuperar unos terrenos ubicados en buenas zonas, normalmente céntricas y que se configuran como un muy buen reclamo político, jugoso y rentable en votos, con vistas puestas a las próximas elecciones de 2023, año oriental del CONEJO, por cierto.  Y aunque sean estos movimientos, un algo parecido a unos globos sonda… los hay.

El año 4719 del calendario lunar chino, significado por el BUEY, que muy bien representa las virtudes de la disciplina, el orden, el sacrificio, el esfuerzo… debería tomarse, pero que muy en serio, por todos los actores taurinos, políticos, aficionados, profesionales, empresarios y como se decían en los carteles antiguos… hasta militares sin graduación, que sean y se sientan defensores de La Tauromaquia. 

Hay que actuar sin dudar llevando a cabo la que tal vez sea la última oportunidad que se nos presente para enderezar el rumbo de un camino, abandonado desde hace mucho tiempo; y que en cercana lontananza se nos muestra, como última meta, cual paso de ferrocarril sin barreras trepidante ante los más cercanos silbidos de una total y última llamada de recuperación… de todos depende. 

¿Qué incidencia tiene? ¿Qué incidencia quiere?
LA HISPANO, ORGULLO INDUSTRIAL DE LA GUADALAJARA D...