Se supone, aunque sea mucho el suponer, la que sea la actual mayor preocupación del regidor capitalino, ante la incertidumbre del saber el resultado final del embrollo, buscado con tantas prisas, del proceso de licitación para la adjudicación de la tan traída y llevada feria taurina de septiembre, abortada por la Justicia, otorgando las medidas cautelares pedidas por el único licitador. 

Así que deseemos lo mejor para la responsabilidad patrimonial del consistorio, porque no es de ocultar el nerviosismo mostrado por este, según las manifestaciones filtradas, para dar la sensación de que aquí no va a pasar nada de nada, que para eso tienen ya experiencia y, además, según lenguaje taurino, sin el clásico… que Dios reparta suerte.

Pues, poner como ejemplo, lo anterior ocurrido en 2013 con un recurso, ganado por la oposición contra el consistorio, ante un Concurso de Servicios, sin que conllevara alguna penalización pecuniaria para las arcas municipales; si se analiza con objetividad, deja al actual alcalde en bastante mal lugar, políticamente hablando. Porque si la oposición en ese caso hizo lo que tenía que hacer, recurrir, también el consistorio del momento actuó con cautela, esperando el dictamen de los tribunales, para evitar males mayores.

Y lo ocurrido ahora, en nada se parece a lo anterior. Porque la oposición no ha hecho lo que tenía que hacer, es decir recurrir, ni el consistorio, aún conociendo la existencia de un recurso en marcha por el único licitante, junto con la oferta, decidió no esperar al fallo de los tribunales. Es mas, se embarcó en la resolución de la oferta presentada, a sabiendas de que no procedía por las exigencias y los tiempos fijados en los pliegos de condiciones aprobados. Pues se hizo una ridícula, por mas que sorprendente, valoración de la misma, totalmente en contra de los criterios fijados de puntuación. En teoría… una posible palmaria prevaricación, que se espera y desea, no tenga recorrido.

Porque si se hubiere aplicado los baremos de puntuación correctamente, a la oferta de los profesionales de a caballo y a pie, así como de los ganaderos señalados por el único licitante; el logro de los puntos mínimos para la provisional adjudicación del concurso, se habría logrado; y luego, en el plazo de los 10 días siguientes, se hubiera tenido que ratificar la adjudicación al licitante, siempre que cumplieran los requisitos exigidos por el pliego de condiciones administrativas en las otras varias exigencias establecidas. 

Pero el Comité de Expertos, haciendo lo que hizo, luego ratificado por el actual regidor, demostró palmariamente que no lo es; dejando en completo ridículo la valoración por puntos de las cualidades de los profesionales, a designar para la feria, que se fijó por el consistorio en el pliego; asignándoles un cero patatero a todos ellos. Logrando entrar a hombros, ante semejante gran faena, por La Puerta Grande del libro Guinness de los Records del Esperpento en las resoluciones de los concursos administrativos del Reino de España con opciones ciertas, también, en los de la UE…

Y es que la cantinela de… estamos en ello… como respuesta, casi única, para todo lo que se requiera del actual consistorio y que se ha hecho viral entre la ciudadanía de a pie y la política, cual salida para tomar aire y ganar tiempo para desesperación del personal; esta vez se olvidaron de ponerla en práctica y claro… los toros no perdonan el que se les pierda la cara y el revolcón se ha producido; y ya veremos con cuales consecuencias. 

También suelen ocurrir estas cosas cuando, en lo que llaman política, se aplica el… y tú más… porque entonces el boomerang que se le lanza al contrario, si no eres experto en su uso, al regreso a tus dominios por causa de su precesión giroscópica… puede ocurrir que el mismo se estrelle en tu cabeza y te deje grogui ante la Justicia. Tiempo al tiempo…