Aviso Gorra

¡Agua va!

Guadalajara lleva ya más de 60 años en la paradoja de ser solidaria y egoísta a la vez en el tema del agua, desde que se abrieron las compuertas de ese canal que hace que una buena parte del Tajo desemboque en el Mediterráneo, en vez de en el Atlántico. Es un tema reiterativo y, hasta si me apuran, recurrente, donde demasiado a menudo se criticaban decisiones con argumentos oportunistas por el mero hecho de estar en la oposición, para cambiar después, radicalmente, desde el Gobierno y viceversa.

 

Resulta que ahora que se ha subido en 160 hectómetros cúbicos la línea roja del trasvase, hasta los 400 hectómetros cúbicos con el borrador del Plan Hidrológico del Tajo, al PSOE le parece que todo es papel mojado. Otra cosa era en 2001, cuando entonces el bote de pintura lo llevaba José Bono, y el Plan Hidrológico Nacional, era un triunfo del PSOE para Castilla-La Mancha, aunque se fijara en 650 hectómetros cúbicos el volumen de agua a trasvasar por el acueducto Tajo-Segura, igual que ahora, aunque antes no era criticado.

Hay que recordar que la Ley del trasvase tenía una cota de 1.000 hectómetros trasvasables, que nunca se ha cumplido por una cuestión más clara que el agua, que nunca hubo esos excedentes en la cabecera. El récord de agua trasvasada desde la cabecera del Tajo hasta el Levante está en el año 2.000, con 604 hectómetros cúbicos, cuando las aportaciones en cabecera fueron de 687 hectómetros cúbicos. Gobernaba el PP, con Aznar, pero también fue un año extraordinario de lluvias y de pocas quejas contra el trasvase, de hecho un año más tarde (2001) Bono daba la bendición al Plan Hidrológico Nacional que redactó el PP.

Echar las cuentas sobre si se ha trasvasado más con el PP que con el PSOE, no deja de ser demagógico, sobre todo si se comprueba que la época de más sequía – y me refiero sólo a la falta de lluvias­-  corresponde con la etapa de Zapatero, y de donde no hay no se puede sacar. Tampoco es creíble el argumento, cuando al contable, en este caso el senador Alique, se le olvida mencionar que en 2004/2005 se trasvasaron 412 hectómetros cúbicos, cuando las aportaciones a la cabecera solo fueron de 364 hectómetros cúbicos.  Osea que se trasvasó más de lo que se embalsó, tirando de reservas anteriores.  Otro apunte histórico, pero este mejor que pase desapercibido, debió pensar el de Sacedón, cuando echaba las cuentas del trasvase y no le cuadraban las siglas.

Resulta muy cantoso ver a los actuales responsables de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, criticar el borrador de este Plan, cuando hace apenas dos años aplaudían la posibilidad de una lámina estable en los embalses de Entrepeñas y Buendía, anunciada por Barreda, sin cuantificar cantidad alguna. Ellos hablaban entonces que entre 400 y 500 hectómetros cúbicos sería una buena cifra, pero ya no es tan buena.

Y lo que es una pillada, en toda regla, es escuchar al secretario provincial del PSOE en Guadalajara argumentar que este Plan del Tajo es malo, porque “en Murcia, están encantados” y ver como dos días después los secretarios socialistas  de la Región de Murcia y de la Comunitat Valenciana han manifestado su rechazo al borrador del plan de cuenca del Tajo.  Que de contentos nada, más bien indignados porque se eleva la reserva de cabecera hasta los 400 hectómetros cúbicos, y dicen que esto supone "la muerte del trasvase Tajo-Segura”.

Está claro que lo propone el borrador del Tajo no es la solución salomónica a la escasez de recursos, pero que avanza en defender unos derechos de la cuenca cedente, es decir de la cabecera. Casi el doble que antes, aunque pueda seguir siendo poco y aunque haya que esperar cinco años para que se concrete y tengamos que seguir vigilantes para que se cumpla.

En 1995 las reservas de Entrepeñas y Buendía se situaron en el que hoy todavía es su mínimo histórico, 132 hectómetros cúbicos de agua embalsada con los Baños de la Isabela al descubierto, y esto no parece ya probable que se vuelva a ver.

Pero lo que está claro, también, es que esto no traerá el armisticio en la guerra del agua, por mucho que así lo anuncie Cospedal. Además de hectómetros cúbicos, en el trasvase, siempre se ha contado en votos. Se predicen seis meses de marejada, marejadilla, con vientos del Levante, ya lo verán.

Muy inocentes
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