¿Y si todo fuera puro teatro? Nosotros, aficionados al Circo Máximo, prudentemente atentos al destierro de fumadores, gordos, toreros, toros y boxeadores, conformes porque la sangre correrá, todavía, entre tertulianos, colaboradores de las “tele realidades”, comentaristas “rosa”, jueces y representantes del pueblo, ¿podemos asumir la gala de pressing catch en la que parece haberse convertido todo?

¿Admitiremos que los ríos de plasma son, cual nos están haciendo ver, excedentes de kétchup?... Sinceramente, dudo. No lo sé. El presidente Rodríguez acaba de confesar, durante una entrevista que concedió a Eva Hache en la Sexta- según se informa en EL FARO DE VIGO- que “… su relación con el líder del PP /es buena/ ya que los padres de ambos tenían cierta amistad”. Y, si es mínimamente cierto, oiga, ¿qué es ese intercambio de desplantes y violencias verbales dichas desde tantas y tantas tribunas? Porque uno empieza a creerse “fumado” e imagina las cosas de otro modo…

Zapatero- Y, ¿qué preparas para este fin de semana Mariano?

Rajoy- Pues salvo los actos de campaña a los que me debo, José    
Luis, mirar la tele. Ya sabes que se está disputando el Giro y
me preocupa lo que va a pasar tras la muerte de ese   
corredor belga…

Zapatero- Hombre, Mariano, ahora que lo mencionas. Ya sabes  
lo que he dicho: “Ni Rajoy ni yo somos el futuro de   
España”. Pero son cosas de los guionistas, ya sabes, tú  
tienes los tuyos y yo los míos… De todas formas, como  
puedes comprender, el espectáculo tiene que   
continuar…

Rajoy- José Luis, no sé qué tiene que ver esto con el ciclismo…

Zapatero- Bueno, pues, queda claro. Abandonaré el gobierno,  
como ya te dije que haría y, para mi retiro en León,  
pienso hacer ejercicio, mantener la forma. Y, como tú  
eres un especialista, podrías aconsejarme…

Rajoy- Por lo de las bicis lo dices…

Zapatero- Claro…

Rajoy- Pues la mía es un producto de TELETIENDA que me ha  
salido de los más barato…

Zapatero- ¿De carretera o de montaña?

Rajoy- De salón…


De salón, sí, de salón comedor y vistas al garaje. Un despropósito o exponente de la realidad que supera a las más delirantes pesadillas. Goliat amigo de David, Mouriño de Guardiola, Aníbal de los Escipiones, Al Capone un santo y Gandhi un exhibicionista en harapos. ¿Cómo tomar en serio las palabras malversadas de modo que den lugar a paisajes interesados, a espejismos, a ilusiones fatales? Si quienes se tratan practicando toda clase de excesos y gesticulan como quienes bien podría llegar a las manos en cualquier momento, se llevan bien, ¿por qué hemos de confiar en ellos o en otros como ellos al otorgarles la gerencia de España? Si de divos de la escena se trata, que se apunte Fernando Fernán Gómez regresando de la tumba o se dirima el asunto entre Carlos Hipólito, premio Max de teatro 2011 por Glengarry Glen Ross y Vicky Peña por Marburg. Porque los antes dichos, por no pasar, no pasan del falsete…