Tauromaquia

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Elogio a los 20 años de alternativa de Sánchez Vara


JOAQUÍN MORENO DE SILVA (Saltillo), SÁNCHEZ VARA, JÔAO FOLQUE (Palha)

(Salutación preparada para el 18/12/2020 que se suspendió por razones del covid-19)

Hoy, 18 de diciembre, según los calendarios de mesa, al menos en el propio, se celebra la festividad de Ntra Sra de la Esperanza. Pues amigos míos, como anillo al dedo… porque tal evocación, se puede comprender y también celebrar, según sean las creencias y los sentimientos íntimos de todos y cada uno. Por todo eso, la Esperanza, como tal anhelo, pertenecerá por igual a los que la busquen con ilusión, entrega y sinceridad. 

No porque sea, según el dicho, lo último que se pierde, sino porque las circunstancias actuales nos piden el recuperarla cuanto antes. Y estos son los verdaderos motivos de nuestra esperada cita de hoy: el regalo… del volver a vernos; la tan deseada gracia… del poder hacerlo con salud; la paz… que deseamos a quienes nos dejaron, compartiendo su recuerdo; la alegría… de volver a disfrutar con nuestra pasión; y, cómo no, la ilusión… por hacer justicia taurina, con la reunión de este tradicional sínodo de aficionados.

Es la Esperanza, que deseo transmitiros y que necesariamente, desde ahora, se ha de centrar en el argumento principal de la celebración de este especial Cocido Taurino; y que tiene por misión el recuperar, nuestra Esperanza, en la Fiesta de Toros y en la fuerza de sus cimientos. Para entendernos: Toro, Torero y Aficionado. Una trina referencia, que configura una deidad pagana de una religión, con naturaleza y esencia cultural, insólita en el mundo; y que sus catecúmenos la reconocemos como: LA TAUROMAQUIA.

Nuestra Esperanza en ese toro, soñado por los grandes ganaderos de bravo, que buscan preservar la herencia recibida, para seguir criando la riqueza de un animal de raza única, que configura un carácter indómito y que lo muestra, en su hábitat y en los ruedos, cual gladiador que realza los valores de su estirpe… hasta su sacrificio.

Por eso, hoy queremos mostrarles nuestro agradecido apoyo, pues nos acompañan dos señalados representantes de lo que hemos relatado y a los que el aficionado y escritor Luís Fernández Salcedo señalaba, en el inicio del siglo XX, como: ganaderos románticos. 

Y se los presento, según la antigüedad de sus históricos hierros: D. Joaquín Moreno de Silva, dueño de Saltillo de 1845; gracias, Joaquín, muchas gracias; y D. Joâo Folque de Mendoça, dueño de Palha de 1883; obrigado, Joâo, muito obrigado

Nuestra Esperanza, también, en esos profesionales coloquialmente señalados, desde la antigüedad, como Toreros machos. Que son los pertenecientes al pequeño grupo del escalafón que se atreve y más arriesga con todo lo que salta al ruedo, desde las tinieblas. Porque gracias a su labor, entre otras cosas buenas para la Fiesta, nos permite el poder disfrutar de la lidia de reses que son iconos de la historia taurina; y que, sin su concurso y generosa entrega, no veríamos lidiarse en los ruedos.

Y de este pequeño grupo de valientes, miren Vs por dónde, esta tierra aporta a la historia de la Tauromaquia dos figuras taurinas. Una en el siglo XX, Julián Sáiz, Saleri II, (patrón de nuestra Tertulia), que dejó su impronta en el reinado de Gallito y Belmonte, en leal competencia con un escalafón que, para iniciar su enumeración, deberíamos, primero, ponernos todos en pie. Y que dejó, para los anales, entre otras cosas, ser el torero que tras el mejicano Luís Freg y el malagueño Matías Lara Larita, lidió, en el siglo XX, el mayor número de corridas de la ganadería original de D. Antonio José Pereira Palha. También conocida, en esa época de la Edad de Oro del Toreo, como los toros del horror, terror y furor; de tales condiciones durante la lidia, que José Gómez Ortega, Gallito, solo los toreó tres tardes durante su primer año como matador de alternativa, la de 1913; y Juan Belmonte… Juan Belmonte, simplemente renunció a probar semejante hiel. 

Y en el devenir de la historia taurina, esta tierra, repite honores en el siglo XXI con otro buen torero, aquí entre nosotros, Fco Javier Sánchez Vara; con características parecidas a su paisano. Pues es variado con el percal, muy poderoso con los rehiletes, dominador con la franela y hasta, muchas veces también, con la difícil espada. Pero eso, sí… torero seguro donde los haya y con el poderío por montera. Como fuera Saleri II; o sea, su santo y seña a lo largo de 20 años y que hoy, satisface al buen aficionado, el poder celebrarlos.

Porque… tras una dura vida profesional, bastante cercana a un vía crucis, ha logrado, con su esfuerzo, el respeto del mundo taurino. Y es, esta característica, la que le procura sus grandes éxitos ante la afición auténtica. Esa que asume, como único dogma de fe, el toro de lidia íntegro de casta, de raza y de trapío. Por eso, como las grandes figuras del toreo, tiene Vd, maestro, en su curriculum, las variadas muescas labradas con arrojo, de esas reses que, gracias a su labor, pasaron a la historia y que, en casos muy señalados, completa su DNI taurino, cual apellido digno del Registro Civil. Siendo precisamente, las dos ganaderías, aquí hoy representadas y que son ignoradas por las figuras de siempre, las que más referencias de éxito enmarcan su historial. 

Así ha ocurrido siempre en el devenir de La Tauromaquia, como homenaje a los actores de la lidia. Igualando los méritos de los toros y toreros, reconociendo la gloria para sus contendientes y hasta lo que representó, tanto en la carrera del valeroso diestro, como en el devenir de la ganadería. La Tauromaquia es: única, culta y justa en el recuerdo, tanto con los de luces, como con los reyes de las dehesas.

Maestro… porque… tras estos sus primeros 20 años de alternativa, como dice el cantar porteño en la voz del inmortal Carlos GardelQue 20 años no son nada… que febril la mirada errante en las sombras tiene Vd, todavía, un gran otoño profesional lleno de esperanza y reconocimiento de la auténtica afición, de la que parte de ella, hoy quiere celebrar, junto a Vd, tan señalada fecha. Y esta, le permite casi igualar el logro de Saleri II y, al seguir toreando en 2021, colocarse al frente de los matadores de toros de esta provincia, como el mas longevo en el muy brillante ejercicio de su profesión.

Enhorabuena en nombre de todos, maestro… enhorabuena; y que el destino le guarde la mas justa recompensa a quien ofrece su integridad todas las tardes, para engrandecer una profesión única y centenaria que, da, también, razón de ser a un pueblo tan singular.  Enhorabuena MAESTRO… enhorabuena por sus primeros 20 años de profesión. 

Y, como epílogo, muchas gracias a todos por admitirme la lectura de estos folios que, como se ha podido comprobar, no parece hayan sido escritos hace ya casi un año. Ah… y eso sí, una petición expresa: Maestro… no nos de mas disgustos, que esta afición, que hoy le honra; de dolor… ya está suficientemente servida. Suerte… Mucha Suerte.  

Olvido… Desidia… Abandono… 
GUADALAJARA, UNA CIUDAD DE REINAS

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