Siempre me ha hecho mucha gracia esa escena de "Jerry Maguire" en la que Cuba Gooding Jr. le pide a un estupefacto Tom Cruise que le enseñe la pasta. En ese caso, lo que pedía el actor que interpretaba el papel de un bajito jugador de fútbol americano era que su representante le consiguiera un buen sueldo. Se me ocurre que, ahora, lo que tendríamos que hacer los ciudadanos es pedir a los políticos que nos han gobernado los últimos años que nos enseñen la pasta. La pasta que se han gastado. ¿En qué?

He leído un sorprendente artículo en El País en el que enumeran varios pueblos españoles, de distintas comunidades autónomas, que con poblaciones que oscilan entre los 5.000 y los 8.000 habitantes tienen deudas con la Seguridad Social astronómicas. Repito: ASTRONÓMICAS. En serio, ¿Cómo puede un pueblo de 5.000 habitantes sumar una deuda con la Seguridad Social de 30 millones de euros? DE EUROS. 

Para que nos hagamos una idea. Cuando se habla de no sé cuántas hectáreas arrasadas por el fuego, por ejemplo, se dice que ocupan una superficie equivalente a varios campos de fútbol, para que nos hagamos a la idea del tamaño. Bueno, pues para hacernos una idea del tamaño de esa 'peazo' de deuda: Imagine que cobra 1.200 euros al mes de sueldo, su jefe paga por usted a la Seguridad Social unos 600 euros al mes.

Debería dejar de pagar por usted durante 50.000 meses para acumular esa deuda. Es decir, unos 4.150 años. Evidentemente, los ayuntamientos tienen más de un empleado. Pero, ¿Cuántos empleados públicos necesita un pueblo de 5.000 habitantes? Más de 100, me parece una exageración. Pongamos que son 100. La nómina mensual es de 1.200.000 euros, por lo que, debe abonar unos 600.000 euros a la Seguridad Social. Ha estado 50 meses sin pagar un duro.

Pregunta: ¿Cuánto son 50 meses?

Exacto: 4 años. ¡Qué casualidad! Justo lo que dura una legislatura.

Ahora bien, si esto mismo lo hace un empresario. ¿Qué hace Hacienda? Le embarga todo lo que pueda. Cuando es una Administración, se lo resta de los Presupuesto Generales del Estado. Pero no es justo. No es justo que los ciudadanos, que somos los beneficiarios de lo que los gestores públicos (léase políticos de turno) hacen con los presupuestos, veamos que se hacen menos cosas en nuestro beneficio porque un señor o una señora no pagó a la Seguridad Social como la ley manda.

Los gestores que acumulan esas deudas deberían ser responsables subsidiarios, de modo que, de alguna forma pagaran (y cuando digo pagar, incluyo el concepto clásico: con dinero) sus desmanes. 

Y esto, debería extenderse a todo lo demás. Cada factura no pagada significa que el dinero que iba destinado a ello y que, supuestamente, estaba consignado en el Presupuesto ha desaparecido (dentro de los bolsillos de alguien).

Porque todos los gastos de la Administración están perfectamente reflejados en los presupuestos, salvo los 'fondos de reptiles' de la Junta andaluza y otros por el estilo. Entonces, si el presupuesto marca que, cada año, hay que gastar 7,5 millones de euros en pagos a la Seguridad Social. Si ésta no se paga. ¿Dónde van los 7,5 millones de euros?

Se ha cometido una clara ilegalidad, no aplicando el presupuesto, no pagando lo que se debe y varias cosas más que cualquier abogado podrá enumerar, pero que mi desconocimiento de las leyes administrativas no me permite. Aunque, según la 'cuenta la vieja', me parece de una claridad abrumadora.

Todo este argumento trata de llegar a la conclusión de que, a la vista de las ingentes deudas de ayuntamientos, comunidades autónomas, etc.; los gestores que estaban en el poder en ese momento cometieron actos que, si no son ilegales, denunciables y punibles, deberían serlo. Estas personas deberían ser juzgados y, si fuera necesario, ir a la cárcel.

Porque no es ético, sí he dicho ÉTICO, que quienes han aprovechado la confianza de los ciudadanos para cometer estas irregularidades se vayan de rositas, mientras los demás, nos quedamos con cara de imbéciles, frustrados, endeudados y sufriendo subidas de impuestos o algo peor, sólo porque quienes debían gestionar se han dedicado a ¿Robar? ¿Practicar desapariciones como David Copperfield, pero con dinero en lugar de elefantes?

Les votamos para que sean administradores y se hacen propietarios de los de todos.

A mí, se me caería la cara de vergüenza.

PD: Me sorprende que los ex diputados socialistas de Diputación pidan argumentos por escrito para devolver lo que no es suyo, los iPhone 4 que consiguieron a cambio de unos puntos acumulados por las facturas pagadas con los fondos públicos de la Diputación. Creo que voy a coger la factura de mi vecino, usaré sus puntos para cogerme un móvil de última generación y, cuando me lo reclame, le diré que no se queje, que no le ha costado nada... Como diría mi abuela: tienen más cara que un saco de sellos.