Apuntes de un becario

España (no) va bien

Apenas llevo unos días por España y ya me he topado con la brutal realidad que está viviendo el país. Ha sido conectar los informativos, y escuchar una serie de noticias realmente negativas. Por ejemplo, el recorte brutal de las inversiones de ayuda a la infancia por parte del PP, mientras que la pobreza infantil aumenta. Ello unido a otras realidades muy crudas, como la precarización en el trabajo o el desempleo galopante, el cual se cuenta por millones y que está abocando a la marginación a decenas de miles de familias.

 

Además, no es posible que en un Estado que se presume moderno y democrático, su gobierno, el “ejecutivo centrista de Rajoy”, recorte no sólo en prestaciones, educación y sanidad –entre otros muchos indicadores–, sino también en derechos políticos. Sólo hay que mencionar la contrarreforma del aborto de Gallardón para darnos cuenta del camino que ha tomado el gabinete de nuestro presidente. Sí, no han leído mal, he escrito “nuestro”, porque es el de todos los españoles, y no sólo el de los sectores ultraconservadores, como está pareciendo hasta ahora.

La última mala noticia es que finalmente las instancias judiciales más importantes del país han dado luz verde a las prospecciones petrolíferas en Canarias. Una decisión que, posiblemente, tendrá una argumentación jurídica impecable, pero que acabará con un ecosistema único en España, como es el de las islas Afortunadas. Lo que generará que el sector turístico, el más importante del archipiélago, sufra un retroceso feroz, produciéndose, además de un daño medioambiental irreparable, el aumento del desempleo hasta cifras inimaginables.

Y lo peor de esta situación es ver al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, con una sonrisa de oreja a oreja por el posicionamiento del Tribunal Supremo. “Es una extraordinaria noticia”, ha llegado a afirmar. Pero, ¿verdaderamente el señor ministro sabe algo de gestión turística? ¿Es consciente que noticias como la de las prospecciones amedrentarán a los visitantes que llegan hasta las Canarias? ¿Sabe que los posibles vertidos que tengan lugar durante las extracciones pueden acabar con cualquier tipo de vida?

Sin embargo, todavía los ciudadanos tenemos la oportunidad de alzar la voz en la calle para mostrar nuestra negativa a medidas como las del afán petrolero. Una decisión que muestra que el ejecutivo central está actuando en contra de la ciudadanía, para beneficiar los intereses de unos pocos, como Repsol… Por eso, España no va bien. Pero no hay que desanimarse. En un estado de derecho, como el nuestro, la población es la que ha de mandar. Y una inmensa mayoría ya hemos dicho NO a las prospecciones petrolíferas en Canarias y a la política antisocial de Rajoy. Ahora sólo hace falta que nos escuchen.

Un mundo sin mariposas
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