Apuntes de un becario

Frente al fuego, unidad. Y tras el fuego, dimisión

Empiezo a escribir estas líneas cuando gran parte de la sierra norte de Guadalajara se encuentra en llamas. Un espacio en el que, además de su indudable riqueza natural –es parque natural–, viven personas. Sin embargo, eso, al gobierno regional de Cospedal parece darle igual. La zona norte de la provincia, al encontrarse poco poblada, genera escasos votos. Y, por eso, para nuestros gerifaltes autonómicos consiste en una comarca indigna para las inversiones.



Una política cuyos resultados se están viendo claramente en los incendios que arrasan a la serranía en las últimas horas. Aleas, Monasterio, Arbancón, Villares de Jadraque, Gascueña de Bornova o Bustares son algunos de los lugares afectados. Todos ellos con una gran riqueza natural que, por el efecto del fuego, desaparecerá de la noche a la mañana. Encinares, robledales, estepares….  Éstas son algunas de las variedades que ya nunca más se verán por allí. Por no hablar de la fauna, la gran olvidada en estos sucesos.

Pero no sólo eso. Personalmente, con Bustares me une una relación muy especial. Es mi pueblo. Razón por la cual todo esto es mucho más duro para mí, ya que desaparecerán todos los paisajes que me han acompañado durante mi infancia, adolescencia y juventud. Pasarán del verde a un horrible negro, y serán irreconocibles. Estoy escribiendo este artículo a mediodía del viernes 18, y ya se han quemado las dehesas de Gascueña, un robledal melojo impresionante. ¡Una puta desgracia!

Si el incendio ha sido creado por la imprudencia humana –no se sabe todavía nada–, que caiga todo el peso de la ley sobre el responsable. ¡Qué se pudra en la maldita cárcel! Y, si finalmente se dilucida que el comienzo ha sido por causas naturales, que se pongan todos medios para que se evite una desgracia de estas dimensiones.

Y precisamente esto es lo que ha destrozado el gobierno regional, los elementos para acabar con los incendios forestales. Desde Toledo se ha precarizado y despedido a muchos de los retenes, se les ha privado de materiales básicos y formación… Mientras tanto, la señora Cospedal nos inflaba de dinero a las familias de los fallecidos en el incendio de 2005. ¿No se da cuenta que el mejor homenaje a los muertos era haber tenido atendidos los bosques? El mayor recuerdo que se les podría haber brindado es que sus compañeros actuales puedan trabajar en unas condiciones dignas.

Sin embargo, ahora el PP está pecando de lo mismo que critico a Barreda: dejadez y falta de personal y material para el apagado de fuegos. Por ello, si a la señora presidenta le queda algo de honestidad y ética, lo que tenía que hacer era llamar a todos los medios, y extinguir estos incendios. Hay que trabajar juntos en este momento. Y seguidamente, una vez que haya realizado las llamas se hayan acabado, irse de Fuensalida.

Jugar con fuego
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