Aviso Gorra

Hay que acompasar los datos de la COVID-19


La localidad ciudarealeña de Bolaños de Calatrava es la segunda confinada en CLM en esta segunda ola de la pandemia.

Hasta ayer, la incidencia acumulada en la provincia de Guadalajara en la semana 34 (del 16 al 23 de agosto), según los datos del Ministerio de Sanidad era de 66,34 casos por cada 100.000. Hoy la incidencia acumulada en esa misma semana, según la misma fuente, el Ministerio de Sanidad, es de 110,96 casos por cada 100.000 habitantes.

Luego creyéndonos que estábamos mejorando, que bajábamos de 91 contagios en la semana 33 a 66,34 casos en la 34, resulta que estábamos empeorando, pasando casi al doble de incidencia.

Claro que esta perspectiva la tenemos hoy, a 4 de septiembre, 12 días después. Háganse a la idea de que cuando se establecen medidas especiales en un municipio lo son para 14 días, pero si en la consolidación de datos hay una demora de 12 días, creo que no es razonable.

Les pongo otro ejemplo. Ayer se decretaba el confinamiento de la localidad Bolaños de Calatrava, una localidad ciudarealeña de 11.934 habitantes que dista 194 kilómetros de Madrid. No se puede ni entrar, ni salir del pueblo, los escolares no irán a clases presenciales y se han cerrado todos los bares, entre otras medidas. Pues bien, la propia Junta reconoce en su resolución de confinamiento, que en esa semana 34, “tras corregir el retraso en la notificación los casos declarados“, son 51 los casos notificados en Bolaños y no 27, que es los que se apuntaron cuando hace una semana se aplicaron a este municipio medidas especiales. Casi el doble, por lo que la tasa de incidencia es de 427,3 casos/100.000 habitantes, en esa semana.

A fecha de elaboración de su informe de confinamiento, que es del fecha 3 de septiembre de 2020, el número de casos declarados en Bolaños de Calatrava en la semana 35 (que empezó el 31 de agosto y terminará el 6 de septiembre ha sido de 125 (tasa de incidencia de 1.047,4 casos/100.000 habitantes). Eso es lo que indica la Consejería de Sanidad, pero no sabemos si con retraso o no de datos que luego habrá que actualizar.

Pero además la Consejería de Sanidad reconoce que en relación a la edad, se han declarado un total de 25 casos entre los menores de 17 años, en Bolaños de Calatrava.

La primera pregunta que surge es si se ha llegado tarde con el confinamiento igual que con los datos, y la segunda es si esos 24 casos retrasados de la semana 34 lo son solo en la notificación o también en el control de contactos y cuarentenas.

Y lo mismo ocurrió con las medidas especiales decretadas para Azuqueca de Henares, que cuando se aplicaron, ya estaban bajando de casos en vez de subiendo.

Si a esta pandemia, como dicen los expertos sanitarios, solo se la vence con prevención, con las medidas sanitarias establecidas, y con vigilancia y control, después de seis meses no podemos permitirnos el lujo de llegar tarde, ni de tener distorsiones tan grandes en la perspectiva de avance de la pandemia en esta segunda ola.

Por cierto, no busquen el informe de confinamiento en la web de la Junta, que no está. Si lo encontrarán en la web del Ayuntamiento de Bolaños de Calatrava.

La Junta, en gran alarde de transparencia, sólo hace públicas en notas de prensa la adopción de medidas especiales o confinamientos, sin explicar ese incremento de casos en las que están basadas. Por ejemplo en su día el Ayuntamiento de Marchamalo mostró el informe que justificaba las medidas especiales, pero Azuqueca de Henares no lo hizo, porque dijo que era un informe de la Junta y que era ella quien debía hacerlo público.

Así las cosas, cuando hoy nos dice el Ministerio de Sanidad, que en la provincia de Guadalajara tenemos una incidencia de 66,34 casos por 100.000 habitantes, en la semana 35 (del 24 al 30 de agosto), una no puede por menos que poner en cuarentena el dato y esperar a que se acompase, pero el virus no espera. Sobre todo porque el Ministerio de Sanidad apunta que en esa semana 35 ha habido 171 casos en Guadalajara, y las cifras de la Consejería de Sanidad indican que 447. Mi experiencia después de meses citando ambos datos es que a las dos semanas los datos del Ministerio y los de la Consejería se acompasan, pero eso, a las dos semanas, justo el periodo de una cuarentena, que la palabra no era metafórica.

Con los datos de la Junta, de 447 casos en la semana 35, estaríamos hablando de una incidencia a 7 días en Guadalajara de 171,26 casos por 100.000 habitantes, casi el triple de lo que marca ahora el Ministerio y ello con una razón de tasas (que es la diferencia con la semana anterior) creciente, que no decreciente como marca ahora. Ya verán como los datos se acaban acompasando, en dos semanas. Así que no se lleven el susto dentro de dos semanas, que la cosa pinta ya mal ahora en Guadalajara, porque esa incidencia nos coloca no sólo por encima de la media española en incidencia de esa semana 35, que fue de 102,5, sino también de la que hay ahora, a fecha 4 de septiembre, que es de 99,6. Y como es evidente que la cosa va más con los 386 casos de esta semana 36, a la que le faltan aún tres días, está claro que vendrán más medidas restrictivas. Avisados quedan. Por eso, insisto, que hay que acompasar más los datos. 12 o 14 días para acompasarlos es una barbaridad en mitad de una pandemia. Toda una cuarentena. Hay que acompasar los datos, si se pretende que las medidas de control sean efectivas.

PD: Por fin tenemos algunos datos de la incidencia de la pandemia por municipios, sólo para los de más de 1.000 habitantes, solo con datos de las dos últimas semanas y queremos creer que no irán tan desacompasados, aunque ya veremos. Los datos han sido TT en todas las redes, porque la demanda de ellos por parte de vecinos y alcaldes era generalizada. Pero el mismo derecho tiene un municipio de 100, de 200 o de 500 habitantes a saber qué pasa. Que se dejen de monsergas con la estigmatización en pequeños municipios, que esa se viene produciendo aún sin tener datos. El último ejemplo lo tenemos en Fuentenovilla, donde el Ayuntamiento ha tenido que parar rumores esta semana, sin que hubiera ni una sola información que apuntara a que allí hubiera incremento de casos. Lo dice la propia Administración, para combatir bulos y fake news, acuda a fuentes oficiales. Cuando esas fuentes oficiales no manan, en realidad lo que alimentan son los bulos y hasta a los negacionistas.

PD2: La Consejería de Sanidad debe dar los datos de las PCR que realiza cada semana y su desglose por provincias. Una vez más es nuestro derecho a saber y es su obligación informar.

PD3: ¿Va a dar datos la Junta sobre los resultados de ese cribado serológico que se hizo a los docentes allá por finales de julio y hasta mediados de agosto? ¿Sabemos cuántos docentes tienen inmunidad? ¿Sabemos cuántos docentes han sido derivados a PCR? ¿Sabemos cuánto ha costado esto y si ha servido para algo?

PD4: ¿Señor Page, señora consejera de Bienestar Social y o señor consejero de Sanidad, o señora delegada de Bienestar Social, sabemos cómo va esa auditoría que prometieron en las residencias de mayores? ¿Cuándo vamos a poder contar al detalle lo que pasó en la primera oleada en estas residencias, cuántos muertos hubo en cada una de ellas, cuando contagios, cuántos hospitalizados, qué faltó en medios, qué faltó de personal?. Ese, sería el mejor homenaje que podríamos hacer a nuestros muertos y estamos en deuda con ellos. Les aseguro que no voy a dejar de reclamar estos datos.

 

Qúedense con esta gráfica que es la que publica el 4 de septiembre el Ministerio de Sanidad, y podrán comprobar como ese descenso en la curva del 23 al 30 de agosto se convierte en ascenso dentro de una semana.

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