He aquí que nos ponemos exquisitos donde antes valió remangarse para obrar entre el lodo y lo llamamos evolución, progreso, altitud de miras, humanidad. Es decir: pasamos de los barros a la mesa sin habernos duchado y, claro, la mugre se nota.¿Por qué digo todo esto?
Pues a causa de un malentendido constante que bien pudiera ser estúpido empecinamiento. Para ser individuos completos y aunar inteligencia, conocimientos y sensibilidad, no se puede dar  cuartel a la chapuza. En el mejor de los casos, sin base, sin educación, sin voluntad para administrar con ingenio, razón y medios, aquello que nos debería llevar a cotas sociales de excelencia, proporcionamos parches a las gentes y las soluciones terminan por ser remiendos malos, ineficaces y escasamente equitativos. Estarán conmigo quienes hayan conocido por medio de GUADAQUÉ la noticia: “Los ganaderos de la Sierra Norte de Guadalajara han denunciado hoy que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha no les está ayudando a combatir los "numerosos" ataques que están sufriendo sus reses por buitres y lobos. Concretamente ha sido el vicepresidente de la asociación que representa a los ganaderos bovinos de esta zona, Francisco García, quien ha comentado las últimas ofensivas de predadores a algunas explotaciones de la provincia”… Por tanto, otra vez el lobo. Y otra vez contra el lobo, de no regularse de manera satisfactoria una convivencia donde la pugna entre unos y  otros siempre se decantó a favor del más fuerte. Mas, si las administraciones no se ponen de verdad a la tarea haciendo posible que las poblaciones humanas y lobunas coexistan,  puede que cundan las ganas y algunos quieran ser juez y parte. Puede que, recobrando el espíritu de aquel viejo romance- “¡Aquí mis siete cachorros, / aquí, perra trujillana, / aquí, perro el de los hierros, / a correr la loba parda!/ si me cobráis la borrega/ cenaréis leche y hogaza, / y si no me la cobráis/
cenaréis de mi cayada”- con perros o sin ellos los hombres quieran la cabeza de los lobos sin esperar autorización… Porque se tiende a defender la naturaleza postergando la defensa de quienes, sin embargo, al fin, renegarán de ella si han de sacrificar innecesariamente sus vidas. Se ordena el jardín antes de terminar la casa. Y, claro, deben vivir los lobos- por eso están protegidos en las comunidades con menor número de ejemplares- deben proseguir su vida y ocupar el sitio natural que les corresponde. Regenerado, y nuevo si es necesario, de manera que sea el hábitat propio de quien no ha de competir con su único enemigo. Y para todo esto, antes que abundar en atropellos, los reciba quien los reciba, desde la educación, desde la divulgación, desde el orden y las leyes, desde la reglamentación que permita la participación de los sectores interesados y en la convicción de que si hay que restar no se puede cargar contra el esfuerzo, trabajo y creación de riqueza de quienes no hacen otra cosa que vivir honradamente, conviene hacer acopio de sentido común y aplazar todo prurito faraónico. Aunque tenga que cobrarse la cordura el pellejo de algún lobo… Lo digo desde las proximidades del dátil, donde se combate a un ser vivo- el picudo- para que otro- la noble palmera- siga su existencia en paz. He dicho