Aviso Gorra

LA RESACA

Sé que llevo demasiado tiempo sin escribir en el blog y algunos pocos hasta me lo echan en cara. Qué quieren que les diga, a falta de una excusa más sofisticada no me queda más remedio que contar la verdad. He salido tan empachada de política de estas últimas elecciones que casi se me secan las neuronas. El caso es que el cuerpo me pedía hablar de política y la mente me lo impedía, emborrachada como estaba de mítines, programas, candidatos, soflamas y peroratas.

El estado de embriaguez era tal que llegué a imaginar que el PP lo ganaba todo. Todo, todo y todo, como decía aquella niña querubín en el anuncio de seguros. Y mientras, cientos miles de ciudadanos se mostraban indignados, no con esto, sino con todo.

Y cuando se pasó la borrachera, fue peor la resaca. Imposible diluir victorias y derrota en un vaso con dos paracetamoles o con una cucharada de aceite de ricino (los de la LOGSE si no saben qué es que pregunten a la abuela). Imposible también encontrar ya el hilo en las madejas de las acampadas al sol. Y acogotada con el rumor creciente de otras elecciones en ciernes.

Por si le faltaba algo a mi delírium trémens llegó el subidón del Dépor, a segunda, y dio al traste con mi vano intento de organizar mis neuronas. Yo, que a lo más que había llegado es a ser eterna sufridora atlética, me torné de la noche a la madrugada en la forofa morada más desinhibida. Cuando me encontré, el pasado miércoles, toda la mañana canturreando eso de Carlos Terrazas, como te mazas, fui consciente de la extrema gravedad de mi encefalograma y huí a la carrera a mi último refugio, mi rincón lento, Ablanque.

Cinco días de abstinencia en el pueblo, con internet a pedales y pan duro, han bastado para superar el síndrome del folio en blanco y ahora, al menos, sé lo quiero escribir, aunque dudo mucho que sea lo que ustedes quieren leer. Me ha recomendado un buen amigo, que si quiero recuperarme de veras me abstenga, al menos cien días de hablar de política.

Y que si no lo puedo evitar, por mi trabajo, cuando me pongan la copa en la mano, haga como en las pelis, que se mojan los labios pero nunca beben. No sé si aguantaré tanto, pero por lo pronto estoy dispuesta a aplazar la entrega en la que cuento como la claque del PSOE es ahora el sector crítico o la tan cacareada baja de un afiliado del PP, antes bloguero, que más que indignado de sintió ofendido o más bien que ofendían a otro.

Y mientras dejo que otros hagan quinielas de cargos y libres designaciones, que otros pelen la pava de los pactos malabares, y otros cuenten como ruedan cabezas.

Julio va a ser un mes muy caluroso, así que lo mejor será beber mucha agua. Y el que quiera peces, pues que se moje el culo.

¡No a la SGAE!
FÚTBOL FINAL DE TEMPORADA

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