Por definición, el concepto de riesgo y ventura, es el principio por el que se asume los peligros de un, digamos contrato, que, lógicamente, repercuten en los beneficios que se esperan obtener. Y no siempre han de ser económicos, sino que, también, representen un logro para una mejor calificación grupal o personal.

Y la temporada taurina de 2022, aparece en el inmediato horizonte con unas exigencias, tanto profesionales como políticas, dignas de la mayor consideración, en pos del logro que las partes deben buscar para la normalización, si la pandemia lo permite, del tema taurino con sus calendarios de festejos. Y por lo político, con su labor de detractores o partidarios de los eventos, se quiera o no, con gran carga cultural por tradición de siglos.

Si comenzamos con el político, no es de ocultar que se deberán clarificar actuaciones o actitudes por parte de las diferentes administraciones, tanto en sentido favorable como en el contrario, puesto que el beneficio de actuar con riesgo y ventura, será el resultado de las urnas del próximo mayo del 2023. Por lo que tienen solo la próxima temporada para aclarar sus posturas, corregir errores o decantarse en contra de la norma vigente.

Mucho mas complejo es el planteamiento que se tiene por empresarios, ganaderos y profesionales, al manejar sus intereses expuestos al dicho riesgo y ventura, porque estos estamentos siempre obviaron al único cuerpo social que sostiene la fiesta taurina, como son los aficionados. Por lo que el decantarse por lo usual, tan conocido, conlleva el peligro de la búsqueda de que todo cambie, para seguir igual… y uno, pues ya tiene el pálpito de que ese camino no tiene futuro.

El observatorio que escudriña ya la afición, por los movimientos que se van conociendo por el gremio de empresarios, en las inmediatas ferias, no parecen de la mejor claridad para el logro demandado, por quienes son los únicos que pasan por taquilla. Porque el más de lo mismo de toreros muy vistos y ganado de escasa raza, empieza a mostrarse en las madrugadoras ferias de Valdemorillo, Olivenza… y llega hasta los balbuceos de las Fallas y Feria de Abril sevillana. 

Claro está que en Morante de La Puebla se fija el centro de la nueva temporada junto a Emilio de Justo; a nuestro juicio, el mas completo del escalafón, además, con poderío ante cualquier ganado de variados encastes. Ambos y sus apoderados, deberán calibrar las posibilidades para que aparezcan juntos en los carteles, puesto que sus cotizaciones pueden dejar escasos puestos libres para integrar a otros toreros en su composición. Es un riesgo y ventura de tipo profesional y empresarial que definirá la temporada, sobre todo en las plazas de segunda y tercera categoría que tengan un aforo generoso.

Y Guadalajara… ¡ay Guadalajara!; ya aventuramos que la feria de primavera está perdida por el marchamo del nuevo Pliego de Condiciones y sus plazos de adjudicación, que se supone harán, eso sí, obviando todas las promesas de colaboración con los aficionados. Porque para semejantes olvidos, como los de nuestro actual alcalde, ninguno. Tanto en época de dictadura, como en democracia. Por ello y otras cosas… pronto será historia.

De entrada; y con la fecha del sorteo de esta navidad, el Tribunal de lo Contencioso de Recursos, da la razón a la empresa 2020 Feria Toro S.L. ante su exclusión, realizada por el Ayuntamiento en la licitación convocada para dar la feria del 2021. Y lo hace en base a lo ya tantas veces aquí señalado como palmario... no es posible valorar la oferta con la exigencia de la presentación de los compromisos con los profesionales, ganaderosofertados; por la sencilla razón de que eso no era requerido por el Pliego, en el acto de la apertura de la oferta.

Ante, la pasada de tantos pueblos, con esa decisión administrativa; el tribunal digamos,  de alguna manera… se apiada del Consistorio y no entra a valorar ni a pedir valoración de la oferta, según los baremos establecidos en el Pliego de Condiciones. Dejando tal posibilidad, al licitante, mediante petición con su correspondiente recurso ante la Sala de lo Contencioso del T.S.J. de CLM. Así que, ante semejante fallo, la ciudadanía confía, en que se lo piensen mucho mejor y dejen, a los letrados superiores de contratación, la redacción del nuevo Pliego.

Este, parece ser el primer asalto de una Litis que sonroja hasta el mas inexperto… y a la espera, tendremos pronto, el resultado del recurso de 2020 Feria Toros S.L. contra la negativa del Ayuntamiento, por vía del silencio administrativo, a la cesión del coso el 12/10/2021 para celebrar una corrida de toros. Hecho que ya se hizo en el 2015; y en octubre pasado a la Escuela Taurina de una manera gratuita. Estas discrecionalidades, la Justicia las mira con lupa. Ya veremos su resolución y serán debidamente informados.

Para terminar, decirles a mis lectores, además de desearles lo mejor para el venidero año, el recomendar toda la precaución del mundo, en estas varias celebraciones, ante el tsunami de contagios que dan los vermús sociales; y que hagan caso al requerimiento del Gobierno sobre el buen uso de mascarillas y separación social; puesto que nuestros políticos locales, parecen no haberse enterado y se montan sus Ayusos… Señor, Señor.