Un zángano en el palmeral

No eres de Guadalajara si...


No eres de Guadalajara… si desconoces dónde está la Caseta del Guarda. Pongamos por ejemplo. Una ocurrencia que he tenido tras advertir el concurso de varias personas que se refieren a distintos temas, sucesos o particularidades relacionadas con Guadalajara mediante el uso de una coletilla que, antepuesta, remite a la exclusión si quienes se sientan aludidos incumplen determinadas reglas. Lo he visto en Facebook y no temo el juego: temo a quienes se toman estas cosas muy en serio…

 

Porque, a ver… Habrá lectores de este portal de noticias que conozcan perfectamente de qué se les habla simplemente con mencionar “La Caseta del Guarda”. Otros precisarán la localización del edificio si se añade que tal inmueble está situado en el Parque Fuente de la Niña. Y otros, sin embargo, lo desconocerán llanamente. ¿Eso les hace menos de Guadalajara? Establecido el número de vecinos que conocen todos los sitios, todas las fechas, todas las acciones, ¿es de Guadalajara cien por cien aquel y solo aquel que no falle una sola de las preguntas acerca de las cuestiones locales y provinciales que se le hagan y actúe inequívocamente en favor del territorio y sus habitantes?... En estos tiempos de radicalidad, cuando los nacionalismos bullen y abundan quienes están dispuestos a emitir cédulas de autenticidad a partir de sus propias reglas, estas cosas parecen un poco torpes. Quiero pensar que ser o no de Guadalajara es mucho más que un juego, más trascendente y abierto que alinearse con tal o cual grupo por el solo hecho de, digamos, llevar un distintivo que acredite haber superado las pruebas para que se le considere algo más que empadronado en la capital o en cualquier otro lugar de la provincia. Por lo tanto, al margen de este entretenimiento que será deseable acabe como la moda que parece ser, cabe ocuparse de asuntos más importantes. Y uno de esos asuntos es la restauración de esa vivienda destinada a la estancia del guarda que se ocupara, en su día, de la conservación y vigilancia de los parajes de la parte de la ciudad que mencionaba al principio. No solo por la recuperación en sí misma, sino porque ha servido para que 22 hombres y 18 mujeres trabajen aprendiendo, posibilidad de futuro que debería fomentarse mucho más, para gentes de todas las edades, en pos de una especialización que tenga salida al mercado laboral. En Guadaqué se ha ofrecido noticia de todo ello, de las sumas económicas invertidas, de las instituciones que intervienen, etc. Mas, lo importante, es que las distintas administraciones dispongan de programas que faciliten una formación profesional sobre todo dirigida a sectores productivos de creciente demanda. Por desgracia, incluso entre la gente que tiene empleo, hay muy pocos profesionales, son gente escasamente formada y, considerando como están las cosas, casi siempre abocados a más de lo mismo. Así pues, en función de todo esto, es importante recordar que, disponer de más recursos es abundar en mayor conocimiento, mejores oportunidades, indudable satisfacción personal y  prueba de convergencia social cierta, de la que no divide, de la que, en comunidad se distingue por reconocer a los que son iguales sin necesidad de otorgar primacía a los ritos o las contraseñas.

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