Apuntes de un becario

Podemos

Lo reconozco. No me he podido resistir. Ha sido mucho mayor la tentación que mi propia contención. Después de varios días escuchando una campaña de acoso y derribo a Pablo Iglesias y a Podemos, me he lanzado a escribir este artículo. Un texto que no quiere posicionarse en favor de una determinada opción partidaria, sino intentar poner un poco de mesura al debate público, que parece un poco revuelto los últimos días.

 

Una crispación que, mayoritariamente, ha procedido de los gerifaltes del PP (Aguirre y Cospedal, por ejemplo). Desde determinados sectores de la formación en el gobierno, sobre todo los más conservadores, están haciendo esfuerzos ímprobos para relacionar a Iglesias con ETA. Si no fuera un asunto tan grave, resultaría cómico, porque los argumentos que utilizan son de aúpa.

La última persona que ha vociferado en este sentido ha sido la ex presidenta de la Comunidad de Madrid y eterna lideresa de los conservadores capitalinos, Esperanza Aguirre. La señora condesa ha vinculado al ya eurodiputado con la organización terrorista, al asegurar que colabora con la red de apoyo a los presos etarra. De paso, y si quedaba alguna duda, le acusa de connivencia ideológica con la dictadura cubana. Todo ello sin una sola prueba. Puestos a difamar, que no pare la cosa.

No deja de ser curioso que, tras elecciones europeas, en las que el PP ha sido uno de los partidos más perjudicados, sus miembros sigan mostrando este discurso tan soberbio y alejado de la ciudadanía. ¿No se dan cuenta que ése no es camino? El pasado 25 de mayo, los españoles hablaron democráticamente y apostaron por nuevos discursos y por formas innovadoras de hacer política, hartos de posturas como las que expone Aguirre.

 Y es precisamente en este contexto en el que se debe entender la aparición de Podemos, una fuerza política nueva que ha ilusionado a grandes sectores de la población. Muchos de ellos jóvenes, por cierto. Por esta razón, no deja de ser cómico que los ¿líderes? del PP se crispen tanto con Iglesias, y que empleen el manido argumento de ETA para descalificarlo. ¿Eso es lo único que son capaces de hacer? ¿Tan limitada es su dialéctica?

Sin embargo, soy consciente de que va a ser complicado que varíen un discurso tan repetitivo y simple. Por ello les voy a dar una idea para que, por lo menos, reciclen sus infundadas críticas a Podemos. ¿Y qué mejor que vincular a este partido con una organización tan “peligrosa” como la Masonería? Buenafuente ya lo ha hecho y el resultado es verdaderamente bueno:

 

De sólido a gaseoso
Un mundo sin mariposas