Aviso Gorra

Por la defensa del periodismo

Mañana acudiré a la concentración que la Asociación de la Prensa de Guadalajara ha convocado a las 12:00 horas, a las puertas del Centro de Prensa por varios motivos. El primero y fundamental, porque me creo la coletilla del lema, por la defensa del periodismo, aunque el principio de este lema yo lo hubiera hecho reversible “Sin información no hay libertad y sin libertad no hay información”.

Y digo esto porque acudiré a concentrarme en defensa del periodismo que no de los periodistas, pues teniendo muy claro que no hay periodismo, sin periodistas; no tengo tan claro que la existencia de periodistas asegure la supervivencia del periodismo en el pleno sentido de la profesión, como compromiso social en el desarrollo de la democracia y libertad, que pienso, es al fin y al cabo lo reivindicado. No, si olvidamos nuestro código deontológico que tantos periodistas desconocen a pesar de asumirlo como compromiso propio cuando obtienen el carné de la FAPE.

 

Y no es que no sienta cada uno de los despidos que se han producido en los últimos años (6.799 periodistas al paro desde 2005 en toda España, incluidos compañeros de Guadalajara, compañeros de mi medio durante muchos años y yo misma), sino que pienso que el periodismo ya estaba en crisis, antes de esta crisis económica que anda barriendo los medios.

De otro modo no se entendería que nuestra credibilidad esté por los suelos (según el informe anual de la FAPE 2011 para el 41,1% de los ciudadanos tenemos una imagen mala o muy mala y un 60,7% denuncia que los periodistas son poco críticos con los políticos – y yo añadiría y con nosotros mismos¬-).

Por eso aplaudo, al tiempo que critico, que esta sea la primera concentración de periodistas en Guadalajara, convocada por la Asociación de la Prensa, por defensa del periodismo, como si todos estos años no hubiera pasado nada y no me refiero solo a despidos y cierres anteriores.

Como si los periodistas de Guadalajara hubiéramos tenido en estos últimos tiempos, pongamos diez años, un compromiso con el respeto a la verdad. Como si hubiéramos extremado nuestro celo profesional en el respeto a los derechos de los más débiles y los discriminados. Como si  hubiéramos sabido reclamar, para nosotros mismos  y para quienes trabajaban a nuestras órdenes el derecho a unas dignas condiciones de trabajo. Como si hubiéramos vigilado  escrupulosamente el cumplimiento por parte de las Administraciones Públicas de su obligación de transparencia informativa. O como si  los periodistas no hubiéramos aceptado, ni directa ni indirectamente, retribuciones o gratificaciones de terceros, por promover, orientar, influir o haber publicado informaciones.

Y esto, citando solo cinco de las normas del código deontológico al que antes aludía, que hay muchas más.

Espero por eso, que la concentración de mañana, de veras responda a la defensa del periodismo, convencida de que cualquier tiempo pasado no fue mejor, solo que cobrábamos un sueldo, que tampoco era digno.

Entonando el mea culpa y mi propósito de enmienda. Por la defensa del periodismo.

Yo fui rey de España
PERDER PARA GANAR