Apuntes de un becario

Por un Infantado público y de todos

Nuestro bienintencionado gobierno regional nos ha vuelto a sorprender con una nueva decisión. En esta ocasión, la víctima ha sido el Palacio del Infantado, símbolo patrimonial de la capital y el orgullo de todos los arriacenses. Sin embargo, esto no ha parecido importar a los responsables de la Consejería de Educación y Cultura, comandada por el liberal Marcial Marín, para imponer una entrada de tres euros a todo el que quiera acceder a la infraestructura. Una auténtica vergüenza.

 

La medida, que ya ha recibido una multitud de críticas, extiende a todo el Palacio el precio de acceso al museo, también de tres euros y que entró en vigor en abril de 2014. Una vez más, en aras del equilibrio presupuestario, la cultura vuelve a ser la pagana. Esta vez, un espacio que era de todos y representante de nuestra historia, ya no va a ser lugar de encuentro. Los defensores del gobierno autonómico (si acaso queda alguno) dirán que el montante exigido no es alto, que se puede asumir, que sólo son tres euros. Pero, ¿acaso no se han enterado que en el país hay más de un millón de hogares en los que no se ingresa ni un sólo céntimo al mes? ¿No se han informado que hay seis millones de parados en España?

Precisamente, en épocas como las que estamos atravesando, las administraciones deben ser más generosas y justas con sus representados, e intentar prestar sus servicios al menor coste posible. A lo que se une que disposiciones como la tomada por los acólitos de Marín son disuasorias del turismo. Máxime en una ciudad como Guadalajara, en la que, desgraciadamente, dicha actividad económica no acaba de levantar cabeza. No sólo se ha derruido gran parte del patrimonio capitalino, sino que el que queda hay que pagar por él. ¡Basta ya!

Además, nuestros “gestores”, ¿han pensado qué ocurrirá cuando llegue el próximo maratón de cuentos? ¿También se va a cobrar entrada a todo el público que acceda al Patio de los Leones? ¿Son conscientes que como siga esta medida va a descender drásticamente la participación en una actividad muy conocida en todo el país? Todo sea por la lucha contra el déficit. Y si los afectados son las personas de a pie, da lo mismo. Montoro ya bajará los impuestos en año electoral, para dar la falsa impresión que gananamos poder adquisitivo…

Por todo ello, en España, en Castilla-La Mancha y en Guadalajara es perentoria una política cultural seria, que ponga en valor nuestro legado cultural e histórico. Pero parece que ni el gobierno de Rajoy, ni el de Cospedal, ni el de Román son conscientes de ello. O a lo mejor sí, pero lo que realmente quieren es, en su ansias privatizadoras, que los ciudadanos paguemos hasta por respirar. Sin embargo, mientras llega ese momento, sólo huelga mostrar nuestra oposición ante decisiones como la de entregar tres euros para acceder al Infantado. ¡Por un patrimonio público y de todos!

PD.: No quiero terminar mi artículo sin hacer una mínima referencia a la propuesta de Rajoy de elegir a los alcaldes de forma directa. Se trata de una propuesta queda muy bien sobre el papel. Pero qué casualidad que se saque a la luz tras las elecciones europeas, en las que el PP ha perdido muchos apoyos. Por ello, el partido en el gobierno se ha dado cuenta que, ante su deriva neoliberal y autoritaria, no va a tener posibilidad de pactos, perdiendo muchas de las alcaldías que actualmente ocupa. Y, por esta razón, saca esta nueva reforma. Sin palabras.

Porque no me gusta
De sólido a gaseoso