Aviso Gorra

Se deben suspender las ferias

Dos semanas lleva ya el alcalde de Guadalajara, Alberto Rojo, mareando la perdiz con la decisión de suspender o no las Ferias y Fiestas de Guadalajara. La semana pasada se escabulló de dar respuesta y ésta, tras desmentir un bulo sobre la suspensión dice que “las Ferias no están suspendidas, que están en pausa”.

No se a qué instrucciones espera el alcalde para pronunciarse, cuando la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), ha alertado ya de que es «probable» que en otoño se produzca una nueva oleada de la COVID-19, para la que no se espera una vacuna hasta el año que viene.

Bueno si lo sé, porque él mismo lo confiesa ante las cámaras, espera a que el Gobierno nacional de unas pautas sobre la celebración de estos festejos. Vamos que lo del síndrome de la cabaña, para Alberto Rojo, se ha convertido en el síndrome del boletín, con un futuro en Estado de Alarma, sine díe. ¿Y dónde queda la autonomía del Gobierno Local?. Si acaso, necesitaría permisos sanitarios para celebrarlas, pero no necesita más que de un decreto con su firma para suspenderlas.

En esas mismas redes sociales a las que se asoma el alcalde de Guadalajara para ver los bulos y desmentirlos, se podría asomar para comprobar como en una sencilla encuesta, que no tiene por supuesto ningún rigor científico pero si casi un centenar de respuestas, la mayoría de los ciudadanos, incluso muchos peñistas, están de acuerdo con suspender las Ferias y Fiestas y que el gasto se dedique este año a ayudas sociales, a la sanidad y al mal trago que las empresas están pasando.

Si esa encuesta no le vale, el Ayuntamiento podría crear la suya propia como aquella otra enrevesada con la que trataba de granjearse el apoyo de las peñas. Basta con una sola pregunta, ¿se deben suspender las Ferias y Fiestas?. Eso sin olvidar que un Ayuntamiento no es una asamblea, y que el alcalde está para tomar las decisiones que consideren convenientes para la ciudadanía, sin necesitar la palmada del público.

Lo de los cuatro meses de distancia, que no son cuatro sino tres, y mucho menos con todo lo que conlleva el proceso de licitaciones y contrataciones de unas Ferias, no son más que excusas, excusas de cobarde, máxime cuando el propio alcalde reconoce que es de sentido común que no haya aglomeraciones.

Por la mano se le ha adelantado hoy el Ayuntamiento de Albacete que ha suspendido la feria de la ciudad, que se celebra también en las mismas fechas que las de Guadalajara del 7 al 17 de septiembre y que además está declarada de Interés Turístico Internacional, y lo hace “por responsabilidad”, como ha detallado su alcalde, Vicente Casañ.

Mientras Alberto Rojo, aquí en Guadalajara dice que las Fiestas están en pausa. ¿Y que es eso de la pausa?. De verdad cree el señor alcalde que se puede dejar ahora en pausa un presupuesto tan importante como el de las Ferias de Guadalajara, de más de 1 millón de euros, cuando miles de familias en la ciudad ven un negro futuro y muchas de ellas ya están pasando hambre. Se puede dejar en pausa un dinero que vendría muy bien para eso que nos dice la OMS de que hay que prepararse para un rebrote. Se puede dejar en pausa la necesidad inmediata que cada familia tiene ahora, con un gasto de más de 100 euros mensuales para proveerse de mascarillas y salvaguardar su salud y las de todos cuando algunos ni siquiera han cobrado todavía el ERTE...

Usted siga en pausa, señor alcalde, pero hágase ver ese síndrome del boletín que tiene, porque esta ciudad necesita ponerse en marcha sin dejar a nadie atrás. Por eso es importante y urgente decir ya que se suspenden las Ferias, aunque quede algún acto limitado y residual y que el presupuesto se empiece a destinar a las emergencias, que ya están en play.

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