7b92b0b91c5e7b21706d53d31630fb83003029d312b85ebb9dd88c3c2794040f

Cuando clarines y timbales repartieron sus llamadas por todos los tendidos de la plaza, las hicieron impulsadas por un eco lacerante lleno de gran estruendo por tanta piedra que golpeaban. Una pena taurina ver un cuarto de entrada.., cuando se anunciaban tres toreros que, a priori, están dispuestos a darle otro aire a esta fiesta, que padecemos, con olor a naftalina y herrumbre; y, además, ver la lidia de una ganadería que, también a priori, garantizaba el atractivo de lo añejo de Domecq.

Inquietante el futuro que nos espera si unos cielos llenos de nubes albaserradas, llenas de cenizos presagios, nos piden quedarnos en casa. Pasaba.., como si los dioses taurinos tuvieran empeño en recordarnos que sobrevolaban por los cielos, el sinsentido del juego y otras cosas de aquellos victorinos de Ramos que: renegaron su divisa, confundieron al ganadero, a los pocos que se dejaron confundir..; y, eso sí, valoraron a dos TOREROS.

No era ese color cárdeno, el fondo y el ambiente que la tarde de Resurrección requería, por eso les cuento que sí.., Se equivocaron las nubes; se equivocarony bien que se dieron cuenta los tres abigarrados matadores revestidos primorosamente de ceremonia y envueltos en sus sueños dorados de triunfo, durante un paseíllo que les exigió, desde sus comienzos, el esfuerzo extra que tendrían que aportar en su tarde de Resurrección.

Porque agua, las nubes, no nos dejaron sobre el rostro, pero muchos imposibles como tales regalos los hubo, para desespero de todos los que desde arriba y abajo tuvieron que sortear la falta de casta, fuerza, raza.., de una ganadería con predicamento que dio una de arena, en Las Ventas, de las que no se olvidan fácilmente.

David Galván fue el más perjudicado por las malas condiciones de sus toros, pues el zambombo primero, pasado de romana, no alcanzó siquiera las medias arrancadas; y el cuarto, de invalidez permanente, le dejó sin posibilidad de faena porque el presidente se empeñó en hacérsela al torero, manteniendo aquello en el ruedo. Su gran desilusión se tradujo en una falta de acople y colocación en lo muy poco que pudo hacer.

Juan Ortega, que tiene a Madrid casi en el bolsillo, dejó en su quite al primero de la tarde una chicuelina de bailaora, como tarjeta de presentación; y el respetable tomó nota. En su primero, con un recibo con el capote que no le satisfizo, aguardó a su quite para dejar lo mejor que se hizo con el percal en la tarde: tres verónicas de cadencia y una media que dejó al burel en la misma raya de picar. Un comienzo con la franela de excesiva exigencia al blando enemigo, agravó dicha carencia y lo pagó en el resto de faena; si bien logró sus mejores momentos, por el pitón derecho, con una perfecta colocación y un temple exquisito, a media altura, para evitar el descarrilamiento.

El sobrero de Lagunajanda, porque el anunciado se devolvió sin demora, resultó agrio de condición y le complicó su muerte a la que se enfrentó sin mucha convicción; la verdad. En este toro Juan José Trujillo, nos dijo que estaba allí para banderillear...

Pablo Aguado, en su primero, anduvo airoso con unos delantales con el percal y no se encontró a gusto con un enemigo que le esperaba y con el que no se cruzó e intentó el toreo, pero sin ajuste, quedándose a merced del jabonero sucio que le pegó un volantín del que salió dolorido. Menos mal que abrevió, porque al toro se le subió el genio y le sobrepasó con claridad. El sexto tuvo mucha movilidad de patas y de encornadura y eso siempre resulta, a falta de mucha decisión, una pelea en la que el torero pierde, sobre todo, si además en cada lance resulta un enganchón..; no estuvo fino Pablo Aguado.

Y a las dos horas y media, cada mochuelo a su olivo en vuelo rasante.., porque había que entrar en calor como fuera, después de ver un espectáculo que en realidad fue una desilusión que nos dejó como para pensárselo de nuevo, cuando veamos nubes por allá arriba..; por lo menos hasta junio.

Resumen del Festejo: Plaza de las Ventas 21/04/2019. El aforo de un cuarto de plaza Toros de El Torero: sin casta, fuerza ni raza. El 5º de Lagunajanda de igual condición.
David Galván: dos pinchazos, entera; silencio. Pinchazo y entera; silencio.
Juan Ortega: caída, aviso; vuelta. Media, 3 pinchazos, entera, 2 descabellos, 2 avisos.
Pablo Aguado: Media; silencio. Caída, 3 descabellos, aviso; silencio.