Apuntes de un becario

¡Viva los liberados!

b2ap3_thumbnail_CJYt4IGWgAAr3w2.pngEl pasado 24 de mayo, día de las elecciones municipales y autonómicas, el PP perdía su mayoría absoluta en la ciudad. Oiga, pasaba de 16 a 11 concejales, que es un desplome muy importante. ¿Ha habido alguna dimisión entre los conservadores? Pocas. Quizás lo más sonado fue la retirada ¿obligada? de Ana Guarinos como candidata a la presidencia de la Diputación. Algunos han querido vender esta decisión como el culmen de la solidaridad por parte de la molinesa. Más bien puede responder a  las luchas internas existentes en el seno de los populares alcarreños, donde ha emergido, por enésima vez consecutiva, la figura de Antonio Román como líder espiritual de los democristianos provinciales.

 

Sin embargo, en esta jugada también jugó un papel fundamental Ciudadanos, que se ha convertido en la llave en muchas localidades y autonomías de España. Según se ha comentado, se trató de una exigencia de la formación naranja que Guarinos no fuera la presidenta provincial para poder apoyar la investidura del PP. En su lugar, ocupa el puesto el seguntino José Manuel Latre. Sin duda, una decisión acertada por parte del recién aparecido grupo conservador catalán, ya que así la Diputación estará presidida por alguien con mayor capacidad de diálogo.

Empero, ésta es la única opción certera por la que han optado los de Ciudadanos, ya que lo que han hecho en el Ayuntamiento de la capital ha sido un total despropósito. Ya no entro a calificar el hecho de que apoyaran o no a Román como alcalde, aunque si hubieran querido practicar la regeneración que tanto predican no se hubieran abstenido en el pleno de investidura. Habrían apoyado a la candidatura alternativa de Daniel Jiménez, para posteriormente pasar a la “oposición responsable”, como ellos denominan.

No obstante, lejos de dar oportunidad a nuevas opciones políticas, decidieron apuntalar el poder del PP en la capital. Para ello alegaron que les parecía oportuno que gobernase la lista más votada. Argumento que, por cierto, han incumplido cuando les ha entrado en gana, como por ejemplo en Valladolid (¡Y menos mal que no siguieron este criterio!). Sin embargo, su actitud en Guadalajara  genera bastantes dudas, entre ellas la de que el grupo formado Alejandro Ruíz y Ángel Bachiller tenga más concejales liberados que Ahora Guadalajara, a pesar de que los naranjas tienen la mitad de ediles.

En concreto, con dos munícipes, Ciudadanos cuenta con 1,75 salarios, mientras que la coalición Ahora (sí, señor Sánchez-Seco, ha escuchado bien, es una coalición), con cuatro representantes, sólo tiene 1,25 sueldos en el pleno. De acuerdo, yo soy de letras y las matemáticas nunca  se me dieron bien, pero a pesar de ello, los números no me salen. ¿Cómo es posible que, con menos representantes, la formación catalana posea  más liberados? Eso, unido a que, además, los concejales naranjas tocarán poder como coordinadores en sendas comisiones (las de Familia y Bienestar Social, y la de Transparencia y Buen Gobierno), su actitud da que pensar. ¿No aseguraban que eran parte de la oposición?

Durante los últimos meses desde el partido de Albert Rivera han hecho gala de constituirse como los responsables de la regeneración política, social y económica en España. Pero lejos de seguir sus propias consignas, se han dedicado a apuntalar gobiernos cuestionados y cuestionables, como el de la Junta de Andalucía o el de la Comunidad de Madrid. A ello se debe unir el apoyo al PP de Guadalajara. No hay que olvidar que los populares arriacenses quisieron hacer un pucherazo en toda regla en la institución provincial, aunque luego la jugada de la elección del presidente le  haya salido bien al “Partido de la Ciudadanía”.

En este sentido, el Ministerio del Interior, bajo responsabilidad del gobierno Rajoy, adjudicó mayoría absoluta a los conservadores, pasándose por el arco del triunfo los resultados electorales y quitando un diputado a Ahora Guadalajara. Una decisión que se tomó a pesar de que el grupo de izquierdas se había registrado como coalición ante la Junta Electoral y que, por tanto, se debían contabilizar al unísono todos sus votos en la provincia. Muy democrático todo.

Pero no contentos con eso, y a pesar de las actitudes cuestionables de los “populares”, desde Ciudadanos han apoyado a Antonio Román como alcalde de la ciudad, con el compromiso de que no entrarían en el gobierno. Pero, ¿no son muchas liberaciones para ser dos ediles sin responsabilidades gubernativas, señores Ruíz y Bachiller? Más bien parece un cambio de cromos o un pago de favores, que una verdadera regeneración democrática. Por no hablar de la imputación de Alejandro Ruiz por acoso psicológico a una compañera de partido, que bien merecería su dimisión fulminante como ha predicado el propio Rivera. Sin embargo, una cosa es predicar en los medios de comunicación, y otra muy diferente es dar trigo. 

Por tanto, el discurso de Ciudadanos es la historia de una falsedad. No hay una verdadera regeneración en su discurso. Su idea se basa en querer poner todo patas arribar, intentar cambiar el mundo, para no transformar nada y dejar la situación política tal y como estaba previamente. ¡Ay, qué difícil es ser coherente!

PD1: Quiero hacer referencia al voto favorable del PSOE a la propuesta de Román sobre liberaciones. Empezamos muy mal la legislatura si un partido de izquierdas no tiene la suficiente amplitud de miras para darse cuenta que se está cometiendo una injusticia con una formación cercada ideológicamente y con la que, además, durante los próximos cuatro años va a compartir muchas batallas en la oposición. Uno o dos liberados más en el grupo municipal socialista no justifican una decisión cortoplacista como la tomada por los de Daniel Jiménez. 

PD2: Pero si el asunto de los librados en Guadalajara capital es vergonzante, no lo es menos la subida de sueldo de un 20% al pomposamente denominado “vicealcalde”, Jaime Carnicero, que pasará a cobrar 60.000 euros anuales. Una medida que, por cierto, que fue apoyada en solitario por PP y Ciudadanos. No hay dinero para subir los salarios a los bomberos, que se juegan la vida por la ciudadanía, pero sí para incrementárselo a los amiguetes. ¡Toma ya regeneración!

 

Revivir el infierno
EL OTRO PUNTO DE VISTA