Parcelas de San Andrés del Rey con agricultores afectados por el mega parque solar que Solaria quiere instalar en el entorno de Trillo. Parcelas de San Andrés del Rey con agricultores afectados por el mega parque solar que Solaria quiere instalar en el entorno de Trillo.

APAG se une a la petición de moratoria para los megaparques solares

La Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara -APAG- se suma a la iniciativa ciudadana -ya desarrollada en otras comunidades autónomas- promovida desde la Alianza Energía y Territorio (ALIENTE) solicitando una moratoria inmediata a la instalación de nuevas macroplantas de energía solar.

APAG considera inadmisible que las grandes empresas eléctricas campen a sus anchas promoviendo macro proyectos por toda la provincia de Guadalajara, a costa, en el 90% de los casos, de la actividad agrícola y ganadera, ocupando suelo productivo y fértil en lugar de suelo industrial, como correspondería a este tipo de instalaciones.

Por este motivo, consideramos imprescindible una moratoria que paralice la autorización de nuevos mega parques fotovoltaicos, hasta que se apruebe un marco regulatorio que canalice estas instalaciones, para que sean compatibles con las actividades agrícolas, la protección del paisaje, la biodiversidad y en definitiva con la vida de nuestros pueblos.

APAG ya ha recogido más de un millar de firmas, para solicitar esta regulación, ante la inactividad y falta de respuesta por parte del organismo responsable de la autorización de estos proyectos en Castilla-La Mancha, que es la Consejería de Desarrollo Sostenible.

Además, APAG insta a los ayuntamientos afectados por proyectos de este tipo a aprobar en pleno una moratoria de licencias municipales para la instalación de placas solares fotovoltaicas, hasta que el municipio se dote de las herramientas adecuadas, como pueden ser un plan de ordenación municipal en el que se definan las clases de suelo rústico protegido y se delimite el suelo apto para la instalación de energías renovables.

El problema afecta a toda la región, ya que están proliferando de manera masiva y desordenada grandes industrias fotovoltaicas que requieren amplias extensiones de áreas de cultivo, pastizales y estepas naturales de gran importancia a nivel productivo y ecológico, tanto por su valor agrícola, como por ser hábitat de aves esteparias, (actualmente en peligro y que han sido incluso objeto de la creación de medidas especiales para compatibilizar la agricultura en las zonas ZEPA).

A todo esto hay que añadir la infraestructura eléctrica accesoria, como subestaciones, líneas de alta tensión para la evacuación y transporte de la electricidad y demás proyectos de interconexión eléctrica, que aumentan el impacto sobre el paisaje, las poblaciones y los ecosistemas.

Guadalajara, por contar ya en muchos casos con estas infraestructuras y por su cercanía a Madrid, se ha convertido en foco prioritario de las compañías fotovoltaicas que planean granjas solares por toda la provincia,  proyectando 5.600 hectáreas actualmente (a parte del proyecto de Solaria).

La ausencia de un marco adecuado de ordenación va a provocar la expulsión de la actividad agrícola, afectando a otras actividades como el turismo o la caza y con ello el empleo y la conservación del territorio, provocando un impacto sobre nuestro medio rural, que será irreversible. 

Esto está ocurriendo ya en Guadalajara, con casos concretos de jóvenes agricultores que no pueden alcanzar el mínimo de hectáreas para incorporarse.

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