Santiago Casas, Presidente de la MVH, ha presentado hoy esta iniciativa junto con Miguel Ángel Padilla y Alfredo Morilla, técnicos de Economías BioRegionales, asociación que coordina el proyecto, y Juan Rodríguez, de Afaus, la empresa de inserción social que recoge los residuos en los colegios. Santiago Casas, Presidente de la MVH, ha presentado hoy esta iniciativa junto con Miguel Ángel Padilla y Alfredo Morilla, técnicos de Economías BioRegionales, asociación que coordina el proyecto, y Juan Rodríguez, de Afaus, la empresa de inserción social que recoge los residuos en los colegios.

El proyecto Henares Agrocomposta finaliza su primer mes de trabajo

Hoy, Día Mundial del Medio Ambiente, ha sido el momento elegido para la presentación ante los medios de comunicación del proyecto piloto para el agrocompostaje de residuos orgánicos puesto en marcha en siete colegios del Corredor por la Mancomunidad Vega del Henares, justo cuando se cumple un mes de su puesta en marcha ofreciendo los primeros resultados de esta iniciativa, pionera a nivel provincial y regional.

Santiago Casas, presidente de la MVH, ha presentado hoy esta iniciativa junto con Miguel Ángel Padilla y Alfredo Morilla, técnicos de Economías BioRegionales, asociación que coordina el proyecto, y Juan Rodríguez, de Afaus, la empresa de inserción social que recoge los residuos en los colegios. Los primeros resultados obtenidos en estos siete centros son mejores de lo esperado, con cantidades recogidas por encima de lo previsto que además registran un índice muy bajo de impropios, es decir, de materiales que no es posible transformar en compost y que, por lo tanto, no deben incluirse en el contenedor separativo para la fracción de residuo orgánico.

A pesar de que éste es un proyecto piloto que supone solo una pequeñísima parte del total de los residuos orgánicos que se generan en las nueve localidades que componen la MVH, Casas sí considera esta experiencia como “válida para poder establecer una pauta de trabajo que nos permita avanzar hacia la implantación del quinto contenedor, el de restos orgánicos, en el año 2020. La Unión Europea ha establecido que debemos llegar a reciclar el 50% de los residuos totales en ese año, y sino tendremos que afrontar multas”.

Henares Agocomposta, denominación que se le ha dado a esta iniciativa basada en el modelo de economía circular por que se une a productores, distribuidores y consumidores para enlazar estos últimos con los primeros a través del reciclaje, comenzó a gestarse en el mes de marzo, cuando el presidente de la MVH junto con el de COAG, Ángel Galve, visitaron Torremocha del Jarama, donde pudieron ver de primera mano el sistema de agrocompostaje comunitario de residuos orgánicos que ya funciona en este municipio. Desde entonces se ha ido conformando este proyecto piloto al que la Consejería de Educación dio luz verde con el objetivo de empezar a trabajar en centros de enseñanza y su comunidad educativa.

“El ámbito escolar es ideal para comenzar a trabajar en sistemas nuevos de reciclado, ya que los comedores escolares producen grandes cantidades de residuos orgánicos que pueden ser fácilmente separados, pero además porque los niños y el entorno educativo es el mejor para comenzar a introducir nuevos sistemas de reciclado en la sociedad”, ha señalado Casas, que quiere avanzar rápido en la implantación de este modelo, “el siguiente paso es poder implantar la recogida de orgánicos en el resto de colegios de los municipios mancomunados, convertirlos en nodos de recogida, y de ahí empezar a trabajar con las familias y el entorno más cercano”.

En este primer año de experiencia han sido siete los centros participantes, tras una convocatoria inicial abierta, tres de Azuqueca (‘La Paz’, ‘Maestra Plácida’ y ‘La Espiga’), el colegio ‘Los Olivos’ de Cabanillas, el ‘Cristo de la Esperanza’ de Marchamalo, el ‘Virgen de la Granja’ de Yunquera de Henares, y el ‘Virgen de la Soledad’ de Fontanar, si bien en este último se comenzará a trabajar en septiembre, con la instalación de composteras en el propio centro. Por tanto, entre los seis centros donde Afaus recoge la basura orgánica ya separada, se han recogido ya 3 toneladas de residuos orgánicos con un porcentaje anecdótico de impropios, a los cuales se ha sumado 1 tonelada de residuos vegetales, que actúan como material estructurante en la mezcla.

El objetivo más inmediato es que, para septiembre, se obtengan los primeros 600 kg de compost de la más alta calidad, apto para la agricultura ecológica, mientras que una vez reanudado el curso, se espera sumar un total de 20 toneladas recogidas en todo 2017. Este residuo se está tratando ya en una explotación agroecológica de Galápagos, cuyo titular recibirá una compensación económica inicial de 200 €/t, además del ahorro que logra en la compra de fertilizantes al tratar esta basura orgánica con su trabajo.

Sin embargo, los responsables de Economías BioRegionales y de la propia MVH van más allá en sus aspiraciones, “no debemos pensar solo en la meta de lograr un 50% de reciclado total de la bolsa de basura en 2020, sino el el 70% que se ha fijado ya para 2030. Esto solo se logrará reciclando la fracción de orgánico, que es más del 40% de nuestra bolsa de basura, y creemos que en la Mancomunidad puede lograrse con el agrocompostaje”, señala Morilla.

El agrocompostaje como modelo de futuro

Según el estudio realizado por Economías BioRegionales para la Mancomunidad Vega del Henares, y que vendrá ha adaptarse progresivamente con los resultados que se vayan obteniendo de la experiencia obtenida del proyecto Henares Agrocomposta, “con la extensión de este modelo de agrocompostaje al conjunto de los nueve municipios de la Mancomunidad, todo el territorio podría procesar localmente las 10.400 toneladas de residuo orgánico que se genera actualmente y, producir 2.200 toneladas de compost como alternativa que equivaldrían a unas 70 toneladas de fertilizante comercial, con las que podríamos abonar 110 hectáreas de cultivos”, ha remarcado en la comparecencia Morillas.

Tanto él, como Miguel Ángel Padilla y Santiago Casas se muestran optimistas a este respecto, ya que esto supone que sería necesario sumar al proceso de agrocompostaje entre 20 y 25 agricultores que actuaran como gestores de residuos compostando esa basura orgánica, “hay que tener en cuenta las compensaciones económicas que recibirían por ello, y que no supondrían más dinero para la administración, ya que en vez de llevarse esos residuos a la planta de Torija, se llevan directamente al agricultor, con los ahorros que ello conlleva para ellos a la hora de abonar sus campos y hacerlo además, con materia orgánica que se fija mejor al terreno”.

“Según el modelo austriaco, cada agricultor recibiría 500 toneladas de residuo al año, con lo que podrían ahorrar 56.000 euros en fertilizantes, evitando además con este proceso 27 toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero”, ha subrayado Morillas quien destaca “la buena acogida que la posibilidad de implantar este sistema ha tenido entre un buen número de agricultores en las diversas reuniones que hemos mantenido en la sede de COAG en Marchamalo”.

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