Acabar con los roles abre las puertas de la igualdad

Acabar con los roles abre las puertas de la igualdad

“Si yo soy un hombre y no quiero dos empleos y no quiero ser el principal proveedor de la familia, debo quitarme el rol”, con ejemplos muy sencillos y didácticos Soledad Murillo, toda una autoridad en cuanto a temas de igualdad se refiere, miembro del Comité Antidiscriminación de la Mujer de Naciones Unidas CEDAW y profesora de Sociología en la Universidad de Salamanca, nos introduce en un viaje por el mundo de los roles de los que está impregnada la sociedad, desde los juegos de los niños, hasta las relaciones laborales y las conciliaciones familiares.

Juan Garrido, presidente de la Fundación Siglo Futuro se mostraba muy orgulloso, de haber conseguido por fin (lo había intentado en otras ocasiones), traer a su muy admirada Soledad Murillo a Guadalajara,al ciclo Pensamiento y sociedad. Ética y Filosofía, con la conferencia "Los retos de la igualdad en el siglo XXI" . Pero si hablamos de admiración, hay que destacar la que sentía Araceli Martínez, directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, que se mostró muy ilusionada con la presencia de una de sus maestras, a la cual siempre había admirado, definió presentar a Soledad Murillo como un placer y dijo ser una gran conocedora de su obra.

También aparecieron por allí personalidades del mundo de la política como Alberto Rojo, delegado de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha; Daniel Viana, director provincial de Empleo; Rosario Narro, directora provincial del Instituto de la Mujer; Ángel Bachiller, concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Guadalajara y Susana Martínez, concejala de Ahora Guadalajara en el Ayuntamiento capitalino.

Murillo explica que sus alumnas, antes de irse a un Erasmus en el Extranjero, lo consultan con su novio, sin embargo sus alumnos piden el Erasmus en el Extranjero y cuando se lo conceden, lo celebran con su novia, son comportamientos aprendidos, roles tan metidos en nuestro fuero interno, que en algunos casos parecen indisociables.

La socióloga nos desvela también que existen roles ocultos en los juegos de los niños, imperceptibles, que parecen no tener consecuencias. En el siglo XVII las muñecas, tenían aspecto de adolescentes y las niñas que jugaban con ellas contaban toda su vida a una niña mayor, ahora los muñecos pasan a ser bebes y lo único que inspiran en las niñas es la necesidad de cuidarlos.

En las formas de hablar hay muchos roles, por ejemplo Murillo nos anima a abandonar el rol de la “media naranja”, porque es una malversación de la autonomía de la persona, una mitad implica dependencia, falta de autonomía.

En cuestiones laborales el tema es aun más perverso, según esta profesora de sociología ya no existe la jornada laboral, tenemos, móviles, tablets, facebook, twitter, la empresa nos localiza en cualquier momento del día o de la noche, sin importarle si es festivo y nos ordena que trabajemos, ya no se valora tanto el talento como las horas disponible y eso perjudica gravemente a las mujeres.

Murillo conoció al célebre abogado Garrigues Walker, este le explicaba que tenía las trabajadoras con más talento de la universidad, pero que cuando tenían hijos su rendimiento bajaba, ella le respondió que no quería a los trabajadores con más talento, sino con más tiempo. Existen unos permisos personalizados, se aplican en empresas como Microsoft o la Agencia Efe en España, el trabajador expone, por ejemplo, que necesita dos días para hablar con su hijo y saber que le está pasando. Los resultados son que los trabajadores son mucho más fieles con su empresa y recuperan rápidamente las horas perdidas.

Dentro del ámbito laboral cuando un hombre pierde su trabajo en muchos casos se derrumba, piensa que ha perdido algo de su masculinidad, una mujer que pierde su trabajo no tiene problemas, pero cuando pierde una relación sentimental se queda hundida por un rol de dependencia que le hace responsable del mantenimiento de la misma, incluso cuando hablan de su pareja dicen “yo llevo con este hombre 3 años y dos meses” cronometran el tiempo, por el rol asimilado de mantenimiento de la relación.

Una mujer en la sociedad española no puede tener un hijo, no hay políticas destinadas al fomento de la natalidad, si tiene un hijo y dedica un tiempo a cuidarlo es un tiempo que le será quitado de su pensión, para el año 2025, el 60% de la población española será mayor.

También muchas mujeres consideran que su labor es cuidar de los familiares enfermos, sin percibir nada a cambio, en este sentido Soledad Murillo intentó llevar a los tribunales este tema, intento crear la norma de que, “la herencia para el que cuida del familiar” porque así crearía conciencia en todos los familiares y no sólo en uno, generalmente femenino, pero no fue aceptado por jueces y fiscales.

Hay que estudiar los roles, anticiparse y rebelarse contra ellos, celebrando cada victoria, Murillo puso dos ejemplos muy claros de ruptura con los roles, cuando los jóvenes decidieron que hacer el servicio militar no tenía sentido, ya que los roles de “hacerse un hombre” y “conocer mundo” no eran verdaderos y lo único que conseguían era no tener trabajo en tanto en cuanto no hacían la mili.

También destacó la lucha de las mujeres enfermas de fibromialgia para que la profesión médica reconociese su enfermedad aunque no respondía al viejo criterio médico causa-efecto. Esta profesora de sociología de la Universidad de Salamanca expone que el romper con un rol no debe ser causa de preocupación, sino de celebración y un paso más en el largo camino hacia la igualdad.

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