La Guadalajara en la época de Santa Clara La Real

La Guadalajara en la época de Santa Clara La Real

La Parroquia de Santiago Apóstol, en colaboración con la cofradía de la Psión y el Museo Provincial ha organizado dos conferencias con motivo de los 700 años de Consagración del Templo que en realidad se cumplieron en 2015.

La primera de las conferencia se celebra hoy lunes, 11 de enro a las 20 horas, en el salón de actos del Palacio del Infantado, a cargo del historiador Plácido Ballesteros y versará sobre "La Guadalajara en la época de Santa Clara La Real". 

El martes, 12 de enero, a la misma hora y lugar, se celebra la segunda conferencia con Pedro José Pradillo, que hablará sobre "La edad de oro del mudéjar arriacense".

Según explica el párroco de Santiago Apóstol, Rafael Iruela, el antiguo Real Convento de Santa Clara, construido en los últimos años del siglo XIII y primeros del XIV, lo único que se conserva es la iglesia conventual. Algunos estudiosos de esa época dan como fecha de terminación de la iglesia el año 1309 por ser ése el año en que murió y fue enterrada en ella Dª María Fernández Coronel, mecenas e impulsora del monasterio y de su iglesia junto con la infanta Dª Isabel. Pero otros autores afirman que su construcción se prolongó durante la segunda decena del siglo XIV.

Por ello proponen como fecha emblemática de la terminación del templo el año 1315, con lo cual el próximo año 2015, con distintos actos religiosos, culturales y lúdicos, celebraremos su séptimo centenario. Se une a esto los cuarenta años del fin de la restauración de la iglesia, que fue inaugurada el día 19 de junio de 1975, después de cinco años de importantes trabajos.

Mucho se ha escrito sobre las bellísimas proporciones de gran originalidad y la serena armonía de este templo. La capilla mayor presenta esbeltos ventanales y delicada cúpula nervada y gallonada, pero quiero poner la atención en la capilla gótica de la derecha, nave de la epístola según la nomenclatura tradicional, con sus bóvedas con delicada decoración en nervaduras, claves, escudos y frisos. Decorados con abundante pan de oro, azules cobalto, rojos sangre y otros matices, pasan desapercibidos porque el polvo del tiempo y el humo hace que el oro parezca un simple color ocre, los azules grises y los rojos marrones. Hay que añadir la originalidad de los dragones de la decoración, símbolo de fortaleza. 

{module Robapaginas Google}

Visto 1645 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.