La Hispano, el Tyce y el Parque de la Aerostación con Pradillo

La Hispano, el Tyce y el Parque de la Aerostación con Pradillo

Una vez visitado el principal patrimonio industrial de la provincia, la conferencia de este mes sobre el ciclo Patrimonio Industrial, que organiza Asociación de Amigos de la Biblioteca, se centra en tres espacios industriales situados en la propia ciudad de Guadalajara. Se trata de lugares absolutamente fundamentales para entender no sólo la historia, por su trascendencia en otros territorios, sino también la intrahistoria de la ciudad, por su importancia en la vida de los guadalajareños durante décadas.

Por si eso no fuera suficiente, la Hispano, El TYCE y el Parque de la Aerostación son un ejemplo vivo del distinto estado de conservación y aprovechamiento que tienen estos espacios industriales y su enorme potencial como elemento dinamizador de cualquier ciudad. 

Además de su faceta artística, Pedro José Pradillo y Esteban ha desarrollado una prolífica carrera como historiador e investigador, plasmada en múltiples trabajos de documentación y en exposiciones de divulgación del patrimonio histórico-artístico y cultural de Guadalajara. Entre las publicaciones relacionadas con el patrimonio industrial de nuestra ciudad, objeto de la charla, destacan Guadalajara, cuna de la Aerostación Española (2008), Hispano-514, El automóvil y la industria en Guadalajara, 1917-1936 (2011) y artículos como El Aeródromo Militar de Guadalajara y los orígenes de la aviación a través de la prensa  alcarreña (2015), El Laboratorio de los Ingleses en Guadalajara, 1786: un caso de patrimonio industrial en peligro (2010) o El TYCE de Guadalajara: el patrimonio industrial de los antiguos talleres del Parque y Maestranza de Ingenieros (2010).

La cita es este martes, 12 de abril a las 19 horas en el Salón de Actos de la Biblioteca y la entrada es libre hasta completar el aforo.

La Hispano

La “Hispano Guadalajara” está vinculada con la pasión del Rey Alfonso XIII por los coches fabri- cados por la Hispano-Suiza de Barcelona. En un arrebato centralista, pidió que instalase una fábri- ca cerca de Madrid.

El 22 de febrero de 1916 el Ayuntamiento celebró una sesión pública para informar del establecimiento de La Hispano en la ciudad. Al año siguiente se constituye la empresa. Su producción giraba en torno a la producción de automóviles, material militar y aeroplanos.

Los problemas burocráticos para la importación de materiales hicieron que la fábrica empezara a dar pérdidas. Finalmente, Fiat compró parte de la fábrica. Pero la difícil situación durante la 2a República pasó factura y en 1935 la “Hispano Suiza” la recompraría para ampliar su sección aeronáutica.

Hacia 1940 nacía La Hispano de Aviación. En ese mismo año la base de automovilismo abandona-ba Guadalajara; se había decidido trasladar la producción de aviones a Sevilla y vender la factoría al Estado, aunque nunca llegaría a realizarse. Las naves se dedicarían a la reparación de vagones de tren y posteriormente se transformó en sede de la empresa Aceros del Henares hasta 1978. Las instalaciones quedaron abandonadas. 

Parque de aerostación

En 1896 la Academia de Ingenieros decidió comprar un globo para estudiar aeronáutica. Ese mismo año se inauguró el Parque de Aerostación en el antiguo campo de maniobras. Poco a poco se empezaron a construir varios hangares y a diseñar aparatos propios. Posteriormente entra en funcionamiento la Escuela Práctica. Tuvo un papel destacado durante el conflicto de Marruecos.

En 1910 se fueron ampliaron los vuelos. Al no poder simultanear los vuelos de globos y aero- planos, se buscaron ubicaciones alternativas para crear nuevos aeródromos.

El 28 de febrero 1913 se creó el Servicio de Aeronáutica Militar. En 1924 recibió su estandar- te. En 1924 se creó el Batallón de Aerostación, que recibiría un nuevo impulso durante la II República. El último servicio se haría en 1936, cuando los últimos globos eran emplazados como barreras aéreas en los cielos de Madrid hasta ser abatidos en los primeros momentos de la Guerra Civil.

Taller y centro electrotécnico de Ingenieros (TYCE)

En 1847 se instalan en el fuerte de San Francis- co los Talleres del Arma de Ingenieros. En 1940 adquiere la denominación de Taller y Centro Electrónico de Ingenieros. Contaron siempre con una Compañía de obreros dentro de la cual se encuadra mano de obra militar y mano de obra civil. Realizaban tareas de construcción y reparación de útiles y objetos que constituían los parques de la campaña y del material necesario para la instrucción de los regimientos de Ingenieros.

Además de esta mano de obra, las instalaciones contaban con sus propias escuelas. Proporciona- ban formación de carácter práctico durante cuatro cursos escolares. Se accedía a ella a través de una convocatoria anual.

A pesar del cierre de la Escuela en 1977, los talleres se mantendrán hasta 1998. En la actualidad, parte de las instalaciones están destinadas a usos culturales. 

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