Las jotas, símbolo de hermandad

Las jotas, símbolo de hermandad

Un año más, los aragoneses del Grupo Xinglar y el Grupo de Bailes Regionales del Palacio de la Cotilla han sido los protagonistas de un evento tan consolidado como es el Festival de Jotas, sin duda uno de los clásicos irremplazables de nuestro programa de fiestas, con el patrocinio una vez más de Ibercaja.  Acostumbrados a ver las jotas en el antiguo auditorio, hemos podido verlas también en el Palacio Multiusos y, este año, en un Auditorio Buero Vallejo prácticamente lleno. Y es que, el Festival de Jotas no pierde a sus seguidores, por mucho que cambie de ubicación y a pesar de que repitan los mismos grupos sobre el escenario, que por algo se dice aquello de “mejor bueno conocido que malo por conocer”.

La tarde ha comenzado con la danza de los zancos, que ya pudimos disfrutar el día de la patrona, a cargo de las jóvenes del Grupo de Bailes Regionales del Palacio de la Cotilla quienes, subidas en sus zancos y ataviadas con el colorido traje de los danzantes de Utande han realizado este baile típico de Guadalajara cuya existencia data, al menos, del s.XVII y que se recuperó en el 2010.

A continuación, el grupo Xinglar salía a escena “emocionados de volver” a esta cita anual que perciben con afecto y por la que ya se sienten “hermanados con Guadalajara” y, para demostrarlo, miembros de ambas agrupaciones han bailado conjuntamente una jota popular del Prepirineo oscense. Una vez hermanados, los 21 miembros de Xinglar que han podido acudir este año al evento se presentaban de forma oficial a través de las potentes voces de algunos de sus componentes que cantaban eso de “somos el grupo Xinglar, venimos de Zaragoza a traerles un besico de la Virgen del Pilar”.

Con siete baturros y baturras a las voces, tres guitarras, un violín y diez bailarines, los maños nos han hecho recorrer el vecino territorio aragonés a través de sus coplillas y sus jotas, con sus brazos en jarras, sus castañuelas al aire y esos saltitos rápidos y patadas al cielo tan propias de la jota zaragozana. Todo ello amenizado por las intervenciones del presentador, que ha sabido presentar cada pieza con cercanía y humor, ganándose los aplausos y las risas de los alcarreños. Tanto ha conectado Xinglar con su público que un vecino de la ciudad se ha animado a subir al escenario a cantar una jota a los mañicos con la que se ha ganado los aplausos del auditorio: “Cuenca, Soria y Guadalajara son hermanas de Aragón y le mandan un abrazo con todo su corazón”. Así, para terminar de hermanarnos.

Tras la despedida de los aragoneses, le tocaba recoger el testigo de nuevo a los alumnos y alumnas de La Cotilla que, ahora ya con el atuendo de los alcarreños, han deleitado a los espectadores bailando tocando y cantando jotas, marchas, coplas y seguidillas recogidas en diversos pueblos de nuestra tierra como Mondéjar, Brihuega, Atienza, Yebra o Maranchón. Boquiabiertos nos hemos quedado con el clásico paloteo de Albalate, que nunca nos cansa, aunque los bailarines no puedan decir lo mismo a juzgar por su larga  duración, la intensidad del ritmo y la complejidad de los pasos.

En definitiva, una tarde brillante para los amantes de la danza y la cultura popular, con unos artistas muy entregados y un público agradecido y solidario, ya que el euro que costaba la entrada ha sido en beneficio de ACCEM Guadalajara. Con este resultado, no nos extraña que Ibercaja repita, año tras año, organizando este evento de las Ferias y Fiestas.

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