De izquierda a derecha, Ángel Mejía, Luis Martínez, Elena Guijarro, Jorge Riendas, Ramón González, Teresa Sagardoy, Idelfonso Ramírez De izquierda a derecha, Ángel Mejía, Luis Martínez, Elena Guijarro, Jorge Riendas, Ramón González, Teresa Sagardoy, Idelfonso Ramírez

Rehabilitar y no demoler puede salvar al casco histórico

Rehabilitar un edificio y no demolerlo es una de las bases para que esta Estrategia, no “plan”, ya que sólo marca unas líneas maestras, Integral para la Dinamización del Casco Histórico de la Ciudad de Guadalajara, de los resultados buscados. Se debe hacer un nuevo catálogo de edificios que dictamine cuales se pueden tirar y cuáles no, se debe proteger el casco pero teniendo en cuenta a las personas, hay que tener en cuenta la historia de Guadalajara y de sus gentes. Estas, son algunas de las conclusiones a las que se llegó en la mesa redonda realizada en el salón de actos del Palacio del Infantado, presentada por el locutor Juan Solo y organizada conjuntamente por la Demarcación de Guadalajara del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Guadalajara y el Colegio Oficial de Ingenieros de Caminos.

La mesa estaba integrada por arquitectos y aparejadores y otros técnicos que en algunos casos eran, historiadores, técnicos de patrimonio, profesores de Arte, arqueólogos, todos aquellos que consideraban que tenían algo importante que aportar con el fin de proteger el casco y también a sus habitantes, dinamizarlo y darlo a conocer a los que están y a las generaciones futuras.

Es esta la segunda de cinco mesas redondas que se van a hacer en diferentes centros culturales de Guadalajara, para escuchar y plantear propuestas por y para el casco histórico, no casco antiguo, ya que estamos en una ciudad con historia, que es más importante que la antigüedad.

En la de hoy se trataba el tema, “patrimonio, edificios y rehabilitación”, la siguiente versará sobre “recuperación cultural y social”, habrá otra de “movilidad” y terminará con una última mesa de “partidos políticos”.

Jorge Riendas es el presidente del Colegio Oficial de Aparejadores Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Guadalajara, él se formula una pregunta, “¿queremos saber cómo podemos hacer más atractivo el casco que tenemos?”. Para ello, considera que se debe hacer un buen diagnóstico, hay que recabar información sobre edificios, si tienen valor, catalogarlos. También considera que hay que recabar más datos como densidad de población, número de viviendas y número de habitantes en el casco y tener un criterio rehabilitador más que constructor.

Andrés García Bodega es director del Colegio de Aparejadores de Guadalajara, considera esta mesa redonda como un primer paso para que los habitantes de Guadalajara nos comprometamos con nuestra ciudad, pero piensa que se debería tomar todo con más calma, “si el casco ha estado así todos estos años, no le importará esperan un poco más”, hay que realizar los estudios manifestados por Jorge Riendas e incluso aportar conocimientos de lo que ha sido la historia de Guadalajara, “si no sabemos de dónde venimos, difícilmente sabremos a dónde vamos, a partir del conocimiento de nuestra historia podremos empezar a hacer cosas serias”.

Teresa Sagardoy es técnica arqueóloga de la Delegación de Cultura de Guadalajara. Considera que, existe un gran problema con los solares nuevos que se están creando en el casco y mantiene que la solución no es construir sino “dejar de perder patrimonio, porque está demostrado que el patrimonio funciona como polo de atracción”.
Para ella debería darse un tiempo más largo para estudiar los expedientes de demolición, en este momento hay 40 más y ella propone que se cree un protocolo de actuación para poder actuar antes de una demolición. Con la nueva Ley de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha se ha paralizado la ejecución de los mismos y se va a volver a estudiar los edificios, ya que si no se hace algo, “dentro de unos cuantos años puede haber 40 solares nuevos”.

Elena Guijarro es la presidenta del Colegio de Arquitectos, y dice que hay una grave problemática con los solares, “se debería animar a los propietarios a mantener el edificio y no provocar su ruina, como en algunos casos ha sucedido”. Ella comprende que el propietario crea que le resulta más fácil demoler, aunque no sea así y manifiesta que hay que cambiar esa mentalidad por parte de todos, propietarios, técnicos y organismos.

Idelfonso Ramírez es arqueólogo y miembro del Laboratorio de Arqueología y Arquitectura de la Ciudad. Opina que la ciudad se ha ido poblando con gente procedente de otras localidades e incluso de otras culturas, lo que le ha generado una falta de identidad y propone que se dote a la ciudad de contenido, “se deberían hacer estudios sociológicos y antropológicos sobre los pobladores de Guadalajara y su relación con la ciudad”.

Ramón González Mayo es arquitecto y profesor de Arte en Guadalajara, además por su origen toledano, conoce como se ha llevado la conservación del casco en Toledo. Manifiesta que en Castilla-La Mancha ya tenemos experiencia en la rehabilitación de los cascos históricos y ya no tiene que venir, como antes, técnicos del extranjero. “Las entidades deben asumir las responsabilidades y a partir de ahí generar un plan especial para la rehabilitación, pero teniendo en cuenta que el nivel de protección del casco debe ser compatible con la vida y no convertir la ciudad en un museo al aire libre prohibiendo garajes, coches y elementos para una vida normal en la ciudad”. También dice que en una rehabilitación se establecen cuatro grupos importantes, Edificios BIC (bien de interés cultural), Plazas y Calles, Fachadas, las cuales se llevan el 90% de las subvenciones ya que son las que “hacen que las calles parezcan otra cosa”, Edificios con rehabilitación total.

Ángel Mejía, historiador, siente envidia de Toledo, ya que es muy difícil que los pasos que se dieron allí se puedan dar aquí. En lo referente a plazas no sabe si se podrán rehabilitar las que quedan, en fachadas habría que intervenir rápidamente, además opina que, “si queremos que la gente venga al casco habría que rehabilitar el interior y no se si seríamos capaces de articular un consorcio poniendo de acuerdo a los políticos”. 

Luis Martínez es ingeniero de Caminos y cree que el Ayuntamiento debería tener en cuenta que es muy importante la movilidad del ciudadano para desplazarse por la ciudad, para llenar el casco histórico se deben hacer unas vías de entrada, se debería estudiar más sobre los sentidos y la exclusión del tráfico de cara a poner accesos al casco.

Todas las intervenciones de los técnicos y del público fueron recogidas por Jorge Riendas, que emplazó a todos los reunidos a la próxima mesa redonda que será el próximo 9 de febrero en la Biblioteca de Guadalajara.

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