La Fundación Virgen de la Fuensanta da comienzo a su obra social dirigida a los discapacitados físicos con 38 becas para estudios y residencia

Desde el pupitre de su escuela en el pequeño pueblo de Millana, hace medio siglo que Críspulo, con apenas ocho años, incapacitado de su brazo derecho desde los tres, debido a la polio, soñó que un día, podría ayudar a quienes como él, no lo tenían nada fácil para avanzar en la vida y buscar un futuro profesional con una discapacidad físíca y devolver de algún modo el cariño y el apoyo que su humilde familia y las gentes de Millana le estaban dando para empujar esa fortaleza mental que le hacía capaz de todo, más allá de su minusvalía.

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