Planta del Grupo Basf en Marchamalo. Planta del Grupo Basf en Marchamalo.

El Grupo BASF en España aumenta sus ventas un 4% en 2018

El Grupo BASF en España alcanzó en 2018 unas ventas de 1.358 millones de euros, lo que supone un aumento del 4% respecto a los resultados del ejercicio 2017 (1.301 millones de euros) y supone un nuevo año récord. Este ligero crecimiento, alineado con la evolución del mercado, es resultado de un aumento positivo tanto en volúmenes (+2%) como en precios (+2%).

El aumento de volúmenes es notorio en el segmento de Soluciones Agrícolas, cuyo negocio tradicional ha crecido por encima de mercado. Además, se contempla el efecto estructural positivo de la adquisición del negocio de semillas hortícolas Nunhems, adquirido a Bayer el pasado mes de agosto y que ha impactado en la cuenta de resultados en el último trimestre.

Dentro del segmento Tecnologías de Superficie destaca el óptimo comportamiento del negocio de Catalizadores, que desempeñan un papel crucial en los procesos de síntesis de un gran número de productos químicos. Dentro del mismo segmento aumenta también en volúmenes el negocio de Químicos para la Construcción, que continúa demostrando una recuperación superior a la del mercado y consolidando esta dinámica por tercer año consecutivo.

En el segmento de Productos Químicos crece el negocio de Petroquímicos. El motivo principal de esta dinámica positiva es resultado de la normalización de la producción, tras la fuerza mayor producida por el accidente en North Harbour en octubre de 2016; si bien el bajo caudal del Rin, prolongado durante un largo periodo de tiempo, ha ralentizado las ventas durante los últimos meses del año, esto obligó a la compañía a reducir la capacidad de su centro productivo en Ludwigshafen y, como consecuencia, las ganancias globales de 2018 se vieron reducidas en unos 250 millones de euros.

Productos Intermedios y Catalizadores han resultado los más beneficiados por el aumento de precios, si bien las subidas de precios han sido suaves para el conjunto de negocios.

Para Carles Navarro, director general de BASF Española y responsable de las actividades del Grupo en la península ibérica, “el ejercicio 2018 del Grupo en España ha presentado a su cierre buenas cifras de crecimiento en ventas a pesar de la desaceleración global iniciada en la segunda parte del año. En 2019, tanto el sector como nuestra compañía a nivel global tiene unas perspectivas conservadoras por la ralentización de la economía mundial”. Durante el presente año, BASF espera que la economía global crezca en un 2,8%, lo que supone una ralentización frente al crecimiento del 3,2% de 2018. En la Unión Europea, la compañía espera un crecimiento más débil tanto de la demanda doméstica como de la demanda de exportaciones a países terceros.

Inversiones en España

En Operaciones, y para 2019, BASF prevé unas inversiones en sus plantas de producción en torno a 60 millones de euros, lo que supone un 25% más respecto a la cifra invertida en 2018 y la aportación más alta de la última década. Las inversiones estarán destinadas principalmente a mantenimiento y actualización de plantas, temas medioambientales, incremento de seguridad de proceso y sostenibilidad en todos los centros de BASF en España.

En su apuesta por el país, la compañía ha fundado BASF Digital Solutions, ubicada en Madrid, como hub global de la compañía para crear soluciones digitales innovadoras para los clientes y empresas de BASF y dará servicio en todo el mundo. BASF planea hacer crecer el centro progresivamente a más de 300 especialistas digitales en los próximos años para catalizar la transformación digital del Grupo.

Innovación y sostenibilidad al servicio de la economía circular

En el marco de la presentación de su nueva estrategia en diciembre de 2018, BASF se comprometió a mantener les emisiones de gases de efecto invernadero en los mismos niveles de 2018 hasta el 2030 – incluso con un objetivo de crecimiento considerable de la producción anual. Este objetivo incluye planificar mayores inversiones y mejorar la gestión, eficiencia e integración de sus plantas y, allí donde sea posible, adquirir mayor proporción de energías renovables. BASF ya ha reducido sus emisiones de gases invernaderos en un 50% en términos absolutos comparados con los niveles de 1990 –mientras ha doblado el volumen de producción en este mismo periodo.

BASF también está innovando en el ámbito del reciclaje de residuos plásticos. Una de las líneas de investigación incluye ChemCyling, reciclaje químico de plásticos mixtos o sin limpiar. Según la región, estos residuos suelen enviarse a un vertedero o se incineran con vistas a la recuperación energética. Sin embargo, a través del reciclaje químico estos plásticos pueden usarse para producir aceites o gas de síntesis. Las materias primas recicladas resultantes se pueden utilizar en la producción de productos químicos y reemplazar parcialmente los recursos fósiles.

BASF está trabajando actualmente en el proyecto piloto ChemCycling en Alemania. BASF se ha asociado con socios y clientes a lo largo de toda la cadena de valor para establecer un modelo circular que funcione.

Además del objetivo de crecimiento neutro de CO2 hasta 2030, BASF quiere generar alrededor de 22.000 millones de euros en ventas con productos ‘Aceleradores’ en 2025. Estos productos, según la metodología Sustainable Solution Steering, desarrollada por BASF para evaluar y orientar su cartera de productos en función de criterios de sostenibilidad definidos, producen una contribución sustancial a la sostenibilidad a lo largo de toda la cadena de valor. En España, el 33% de las ventas de producto se sitúan en esta categoría.

Es el caso del material ecovio®, un polímero que ha permitido fabricar las bolsas que permiten que se puedan reciclar juntamente con los residuos orgánicos en una planta de compostaje, mejorando así la calidad del compost. La estructura molecular de ecovio® permite que los microorganismos lo digieran bajo condiciones específicas, por lo que es 100% biodegradable y compostable.

Con este producto, BASF participa también en el proyecto europeo CERES, una primera prueba piloto de sustitución de las bolsas de plástico de un solo uso –de caja y de sección– por bolsas compostables en todos los establecimientos de la Seu d’Urgell (Lleida). El proyecto, que tiene una duración de un año, prevé evitar el uso de dos millones de bolsas de plástico en un año. Después de unos meses de trabajo, el proyecto ha permitido pasar, desde noviembre hasta marzo, del 20% a un 60% de bolsas compostables en la planta de compostaje. Con esta iniciativa, además, se pretende mejorar el ciclo de la materia orgánica, reduciendo los materiales impropios de la fracción para conseguir un compost de máxima calidad.

La prueba se enmarca en el programa Circular Economy 100, impulsado por la Ellen MacArthur Foundation, globalmente, y por la Agencia de Residuos de Cataluña, a nivel local.

Se trata de una experiencia pionera para preparar la entrada en vigor del Real decreto de prohibición de todas las bolsas de plástico ligeras no compostables a partir del 1 de enero de 2021.

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