Patricia Franco, consejera de Economía, Empresas y Empleo. Patricia Franco, consejera de Economía, Empresas y Empleo.

El paro se dispara en Castilla-La Mancha en el primer trimestre con 13.500 desempleados más

El paro en Castilla-La Mancha subió en el primer trimestre de este año en 13.500 personas con respecto al trimestre anterior, un 8,25% más, por lo que la tasa de desempleo en la región se situó en el 18,11% y el número total de desempleados en 177.100, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) hecha pública este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En términos interanuales, el aumento del paro se colocó en 22.200 personas más, lo que supone un 14,32% más respecto al mismo trimestre del año anterior. El número de ocupados se situó en Castilla-La Mancha en 800.900, y la tasa de actividad en el 57,87%.

A nivel nacional, el paro subió en 121.000 personas en los tres primeros meses de este 2020, lo que supone un 3,8% más que en el trimestre anterior, y la ocupación disminuyó en 285.600 puestos de trabajo (-1,4%), acusando así parte del impacto de la crisis sanitaria y de la declaración del estado de alarma a partir de mediados de marzo. En ambos casos se trata de los peores registros de paro y empleo desde el año 2013.

Por sexos, en la región hay 473.700 hombres ocupados y 74.500 parados, con una tasa de paro del 13,60% y una tasa de actividad del 64,78% mientras que en el caso de las mujeres hay 327.200 ocupadas y 102.600 paradas, con una tasa de paro del 23,87% y la de actividad del 50,94%.

Por provincias, en Albacete se cerró el trimestre pasado con 38.200 parados y una tasa de paro del 20,72%. En cuanto a los ocupados, la provincia cerró el tercer trimestre con 146.200 y una tasa de actividad del 56,58%.

En la provincia de Ciudad Real se han registrado 43.800 parados y una tasa de desempleo del 19,21%. En cuanto a la ocupación, el primer trimestre del año ha terminado con 184.400 personas trabajando, lo que supone una tasa de actividad del 55,3 por ciento.

En Cuenca, la cifra de parados se sitúa a finales de marzo en 15.900. La tasa de paro fue del 17,01%, mientras que en la provincia había 77.600 ocupados y una tasa de actividad del 55,33%.

La provincia de Guadalajara cerró el primer trimestre con 17.600 desempleados y una tasa de paro del 13,02%. Respecto a la ocupación, se han registrado 117.900 ocupados, y una tasa de actividad del 63,49%.

Por último, en la provincia de Toledo, el primer trimestre se cerró con 61.500 parados, y una tasa de paro del 18,29 por ciento. En la provincia se han registrado 274.800 ocupados y una tasa de actividad del 59,12 por ciento.

Desigualdades crecientes tanto entre territorios dentro de la región como en sectores productivos

El inicio de la crisis del COVID-19 y las medidas excepcionales decretadas por la entrada en vigor del estado de alarma, con la paralización de toda actividad no esencial, ha marcado la evolución de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de este año, que refleja una subida del paro y una caída en la ocupación en Castilla-La Mancha, en consonancia con el comportamiento generalizado para el conjunto del país. La EPA del primer trimestre del año, publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), depara un incremento en el desempleo de 13.500 personas en nuestra región, y una caída de la ocupación de 23.300 personas, que deja la tasa de paro en el 18,11 por ciento, aunque se mantiene en el segundo registro más bajo para un primer trimestre desde el año 2008. 

El inicio de la crisis del COVID-19 se ha dejado sentir en la Encuesta de Población Activa del primer trimestre del año, aunque no de manera uniforme. La metodología de la EPA, que reparte el estudio a lo largo del tercer trimestre, dificulta su uso como herramienta para medir el impacto del coronavirus en las cifras del desempleo, y evidencia desigualdades crecientes tanto entre territorios dentro de la región como en sectores productivos. Así, pese a la subida generalizada del paro en el conjunto del país y en Castilla-La Mancha, el desempleo cae en las provincias de Guadalajara y Ciudad Real, marcadas por las campañas de rebajas y agrícolas, con la recogida de la aceituna, anteriores a la crisis sanitaria; y también refleja un impacto desigual entre sectores, con una subida en la ocupación en la agricultura y una fuerte caída de ocupados en el sector servicios.

Así, el desempleo en la región creció en 13.500 personas en el primer trimestre del año, que se cerró con 177.100 personas en situación de desempleo. Entre enero y marzo, además, cayó la ocupación en un 2,83 por ciento, lo que coloca el número de ocupados en 800.900 personas en Castilla-La Mancha en un trimestre también marcado por una ligera caída (-0,99 por ciento) en la población activa, que se sitúa en la región en 978.000 personas. De esta forma, la tasa de paro sube en la región en 1,55 puntos con respecto al trimestre anterior y alcanza el 18,11 por ciento, una cifra que, aunque supone un incremento también en términos interanuales, supone la segunda tasa de paro más baja un primer trimestre del año para Castilla-La Mancha desde el año 2008.

La llegada del COVID-19 y el estado de alarma

La extensión de la encuesta y la llegada del COVID-19 y las medidas excepcionales de paralización de la actividad productiva y en el sector servicios por el estado de alarma han hecho que el comportamiento entre provincias sea desigual. En un trimestre marcado por el desarrollo de campañas como la recogida de la aceituna, en la agricultura, o las rebajas, en el sector servicios, hay dos provincias que cerraron el primer trimestre con un descenso del paro: Ciudad Real, muy marcada por la evolución agraria, donde el paro cayó en 1.200 personas con respecto al trimestre anterior; y Guadalajara, con un gran impacto de las rebajas en el sector servicios, y una caída del desempleo de 1.200 personas. El paro, por el contrario, subió en Albacete (un 26,5 por ciento), Cuenca (un 14,4 por ciento) y en Toledo (un 10,4 por ciento).

Esa evolución desigual en la evolución de paro en las provincias también deja huella en el comportamiento del empleo por sectores, ya que, pese a la caída generalizada en la ocupación en las diferentes actividades productivas, el descenso se centra en el sector servicios, con una disminución del 14,9 por ciento; y el empleo crece sin embargo en la agricultura, con 2.100 personas ocupadas más que en el trimestre anterior, un 2,1 por ciento.

En términos interanuales, el primer trimestre de 2020 muestra una evolución negativa para la región, con un incremento del paro, en un 14,32 por ciento con respecto al periodo entre enero y marzo de 2019, que fue el mejor de los últimos doce años en la serie histórica, y una caída en la ocupación del 3,45 por ciento.

La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha reconocido que la de hoy es “una EPA compleja de analizar, porque hace referencia a 13 semanas y el impacto del COVID-19 se da solo en las dos últimas”, y ha recordado que la Encuesta de Población Activa “tiene tradicionalmente un comportamiento negativo en el primer trimestre del año en la región, comportamiento que se ve acentuado en esta ocasión por la crisis del coronavirus”. En cualquier caso, Patricia Franco ha remarcado que los resultados de la EPA “refuerzan la idea que tenemos de trabajar en las medidas que fortalezcan el empleo en Castilla-La Mancha”. “Es difícil adivinar, basándonos solo en esta EPA, cómo será la evolución en el empleo del COVID-19, pero sí que dibuja el escenario sobre el que debemos trabajar al máximo para paliar sus efectos en el mercado laboral”, ha finalizado la consejera.

 

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