''Con algo inerte como un vinilo puedes transmitir sentimientos''

JAVIER VARGAS (Madrid 1958), guitarrista, fundador y líder de la Vargas Blues Band

Javier Vargas.Es Javier Vargas un tipo tranquilo, de esos que piensa conforme habla, creativo, al que se le van ocurriendo las cosas. Esto es positivo, pero es que además, es optimista, afronta la vida pensando que “las cosas pequeñas son las que dan la felicidad” y con esa filosofía vital, cualquier persona tiene que ser buena por fuerza. La prueba es la cantidad de gente con la que ha colaborado y la cantidad de seguidores que atesora en los países más insospechados. Vuelve a Guadalajara el viernes 22 con Raimundo Amador en el Teatro Buero Vallejo. Otro eslabón de la cadena que lo une a Guadalajara: actuaciones, gira en 2010 con el guadalajareño Jorge Salan y ahora, blues y flamenco.

Pregunta: Vuelve a Guadalajara después de tocar en la gira de 2010 con Jorge Salan que es de aquí…
Respuesta:
Sí, es verdad… Estoy ligado a Guadalajara, aunque hace cuatro años que no voy a la ciudad. (Acudía en 2008, dentro del "Rock&Wine Mariskal" incluido en el Panorámico Musical, noche en la que actuaban además Delta Hot y Red House).

P: Se hacen largos, hay mucha gente con ganas de escucharle
R:
Los últimos años hemos estado girando mucho por Europa, porque nos ha fichado una agencia alemana, hemos estado incluso en Europa del Este, Rusia, y por occidente, en Italia, Holanda… En España, he estado menos, he empezado de nuevo en esta gira con Raimundo, ahora, y con el nuevo álbum en una gira que empieza en mayo. Pero me encanta volver y con estas condiciones, con un espectáculo diferente con Raimundo, flamenco y rock por partida doble. Vargas Blues Band y Raimundo vamos a hacer nuestros temas más conocidos y luego, tendrán la oportunidad de vernos tocar a los dos juntos en el escenario.

P: Con Raimundo hay conexión, han colaborado varias veces, ¿están cómodos juntos?
R:
Sí, conectamos con la música que hacemos, tenemos gustos parecidos y siempre que he tocado con él ha surgido la chispa y creo que esta gira ha sido muy positiva, cortita, menos conciertos de los que queríamos, pero no podíamos hacer más, porque en abril cada uno seguimos con nuestros proyectos. Dios dirá si nos volvemos a encontrar. Los que vengan a vernos, verán algo único.

P: Como cantan Sublevados, “somos como los ríos, que fluyendo por montañas van hacia el mar”…
R:
Exactamente, quizá confluyamos. Creo en el destino, si las cosas ocurren es porque tienen que pasar y si no, será que no tenían que pasar.

En este caso, comparte escenario con Raimundo Amador.P: A lo largo de su carrera, ha realizado decenas de colaboraciones, ¿es un reto cada vez que afronta una?
R:
Sí, siempre es algo nuevo y te tienes que adaptar, al directo, nunca hay que dar nada por hecho, hay que trabajarlo, ensayos… en el caso de Raimundo, la gira está rodada y llevamos más conciertos y cada vez nos entonamos mejor.

P: Las colaboraciones marcan su discografía, ¿Buscado o fortuito?
R:
Al principio, me apeteció tener colaboradores, fue una idea que no se me quitaba de la cabeza, quería hacer algo diferente en cada álbum. Aunque siempre he tenido una base fija en las bandas, hay álbumes que los he grabado solo con la banda, pero desde el principio siempre he tenido invitados en mis discos ("Blues latino", "Madrid-Menphis"…) me ha parecido siempre atractivo tener alguien tocando conmigo experto en la música que hace.

P: En su último disco, hay colaboraciones de lujo. ¿Le han dicho que sí porque buscan a Javier Vargas?
R:
Bueno, hay veces que me buscan a mí y otras veces busco yo. Es como una cadena de conocidos, hablas de unos y otros, te mandan o mandas un mensaje, mándame el tema que lo quiero oír… entre los músicos hay hermandad, ganas de comunicar y de participar en proyectos. Si me llaman para un proyecto que me gusta, me siento cómodo... no suelo negarme. He colaborado con una banda argentina que me mandó sus temas y me gustaron. Igual que a mí otros me han aportado en mis discos, si yo puedo aportar algo a los demás, pues trato de hacerlo.

P: ¿Qué aportan las colaboraciones que la banda no tenga?
R:
La banda por sí misma sonaría igual, lo que se ha podido ver en varios álbumes donde solo hay Vargas Blues Band. Los dos cantantes de mi banda son alucinantemente buenos, pero en el caso del último disco, por ejemplo, el tema “Sad Eyes” que es un tema que funciona muy bien con la voz de Glenn Hughes o “Pretty Blue” con Jack Bruce y Reese Wynans… Cada tema pienso que puede funcionar bien con la aportación de un músico brillante.

Todos estos músicos para mí eran una inspiración cuando empecé a tocar la guitarra y aunque en las nuevas generaciones hay muchos que no les conocen, yo sí sé quiénes son y lo que han significado en mi vida y quería que estuvieran en un disco conmigo.

Mi carrera es como una montaña rusa, cambio de estilo de un disco al siguiente.

P: Su abanico musical es amplio, ¿hasta qué punto se puede fusionar?
R:
No hago fusiones muy raras, hago blues y flamenco y después, algún toque latino o chill-out, blues, rock, psicodelia… pero toda la música trato de que tenga mi propio sonido. Trato de que mi música tenga mi propio toque.

P: Lo tiene, sin duda, cuando oyes Javier Vargas sabes que es él. Me refiero a que los discos son muy diferentes entre sí, mientras que la mayoría de los músicos tienen “una línea”…
R: Es verdad (ríe) es algo que me sale así, no sé si es bueno o malo, pero me sale de esa manera. Tienes razón, no tengo una línea muy continua. Quizá cuando grabé “Madrid-Memphis” podría haber hecho todos los álbumes de ese estilo o cuando grabé “Blues latino” haber hecho los demás con la misma forma y composición.

Sin embargo, he cambiado radicalmente de estilo de un álbum a otro. No sé si comercialmente me habrá beneficiado o todo lo contrario, pero no lo sé hacer de otra manera (ríe). Mi carrera es como una montaña rusa.

P: Esa montaña rusa ha sido también de país a país, ¿hay mucha diferencia de público o la música unifica?
R:
La música unifica sin duda, la reacción del público es muy parecida en todas partes, lo mismo Andalucía que Moscú. En Alemania, que es donde he estado últimamente, por ejemplo, están muy acostumbrados a la cultura de la música en directo. Deep Purple y The Beatles grabaron en Hamburgo, tienen mucha tradición y son un público exigente, porque han recibido muchas giras de muchos grupos importantes durante décadas.

Cuando te va a ver un público acostumbrado a ver música en directo son exigentes, pero han sido muy receptivos conmigo y ha habido una conexión buenísima. Aunque también es verdad que cuando salgo al escenario salgo a darlo todo, me dejo llevar por la música y eso se contagia, por eso, creo que consigo tan buena sintonía con el público. Salgo con feeling, con energía, con vibración y con ganas, pero no con miedo o inseguridad al escenario, como un torero a la plaza, aunque no me gustan los toros, (añade entre risas).

P: Intuyo que le gusta más el directo que el estudio...
R:
También el estudio me gusta. Son dos formas distintas. El estudio es una forma de introspección, transmitir con algo inanimado como el vinilo o el CD un sentimiento, tu música, antes de que tú vayas a tocar. Mi música ha sonado en más sitios que los que he ido, llega a donde tú no llegas. He recibido mensajes de Japón, Australia o Nueva Zelanda de gente que me ha escuchado y yo no he estado nunca allí.

Es muy importante que tu obra llegue antes de que tú vayas a tocar. Tu música te precede y esa música llega a los confines del mundo, un día vas, tocas y te encuentras que tienes muchos seguidores que ni te esperabas.

 Con algo inerte como un vinilo o un CD puedes transmitir un sentimiento, tu música, y llegar a donde tú no has llegado

P: De todos esos lugares que le faltan por visitar, ¿de cuál diría no quiero retirarme sin haber ido?
R:
Me encantaría ir a Japón, Australia, Nueva Zelanda, a la India, a Tailandia… me encantaría ir.

P: ¿Qué se lo impide?
R:
Bueno, depende de encontrar un promotor. Hace tiempo tuve una oferta para tocar en Australia, pero no se dieron las condiciones económicas. Aunque nadie me lo impide, si está en mi destino, iré.

P: Con la de kilómetros que lleva en la mochila…
R:
A veces, no depende de uno, sino de que algún promotor se interese y te llame. Por ejemplo, cuando me llamaron para un festival de Moscú, llenamos con “todo vendido”, teníamos un club de fans en Moscú que me sorprendió muchísimo, fue un exitazo hasta tal punto que me volvieron a llamar y, ahora, tengo otra oferta para otro festival. También, me ha pasado en Polonia, Hungría, Lituania, Macedonia… y tienes seguidores que conocen tu música perfectamente y te sorprendes.

P: Al final, la música es global…
R:
Sí, claro, la música es global. Tenemos internet que llega a todas partes y es la parte positiva.

P: ¿Está a favor de las descargas de internet?
R:
No estoy ni a favor ni en contra. Pero lo que ocurre es que la industria discográfica, las grandes empresas, se han cerrado en banda a producir a nuevos artistas. Compañías que invertían en nuevos valores, ya no lo hacen. Los artistas se tienen que autoproducir y contar con un pequeño apoyo, pero muy pequeño.

Bandas tan gloriosas como Pink Floyd, en su momento, eran respaldadas por multinacionales. Eso ya no ocurre, hay mucha gente con mucho talento que no podrá salir nunca, porque no hay apoyos. Las descargas benefician porque te conocen en todo el mundo, pero suponen muy poco dinero, casi nada, tanto para el artista como para las discográficas. Han cambiado las reglas de juego y salimos perjudicados la industria, los artistas y los nuevos valores.

Quiero ser feliz, no quiero que mi cabeza esté ocupada con cosas que no me llevan a ningún sitio, no pienso en nada que no pueda solucionar



P: ¿Hay solución?
R:
No sabría decirte. En mi caso, seguiré tocando y haciendo lo que pueda. La solución tienen que encontrarla las cabezas pensantes y si no la han encontrado, será porque no les ha interesado encontrarla. Para mí, no está pensar eso, ya tengo suficiente trabajo estando con mis músicos, hacer giras… quiero ser feliz, no quiero que mi cabeza piense en cosas que no me llevan a ningún sitio, no pienso en cosas que no puedo solucionar.

Si piensas en cosas que no puedes solucionar, te causa estrés y ansiedad y no te lleva a ningún lado. Lo bueno es ser positivo y arreglar el mundo con lo que está en nuestras manos, si no se pueden solucionar, déjalas. A veces, todo es cuestión de voluntad política, se han creado unas circunstancias en el mundo donde algunos han llevado las cosas a donde están ahora… Mucho lloro, pero para nada…

P: Vamos a hablar de cosas más positivas entonces, ¿con quién no ha colaborado y tiene ganas?
R:
Con mucha gente, me encantan Eric Clapton y Jimmy Page, que eran mis ídolos de juventud. Algunos cantantes también están muy bien. Hay una cantante inglesa que se llama Joss Stone que tiene una voz que me gusta mucho, su tono de voz y forma de cantar. Pero ahora, acabo de grabar un álbum nuevo con Carmine Appice, Paul Shortino y Bobby Alexander, lo estoy mezclando y quiero sacarlo después del verano y con nuevas composiciones y tocar en directo…

P: No se aburre…
R:
Creo que quien se aburre, muere en vida. Aburrirse es estar un paso más cerca de la muerte, la palabra aburrirse es aburrida en sí misma.

P: ¿Quiere añadir alguna cosa más?
R:
Que todo el mundo sea feliz, muchas veces las pequeñas cosas son las que más felicidad dan.

P: Es curioso, suelen decirme: Que vengan a escucharme y se lo pasen bien.
R:
Bueno, mis deseos son más espirituales que materiales.

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