“El problema prioritario de la UAH es el espacio y, luego, el espacio”

Nazaret Pérez de Castro (Madrid, 1 de junio de 1957). Vicerrectora del Campus de Guadalajara de la Universidad de Alcalá, UAH.

Hace calor en su despacho, por eso, tiene la ventana abierta. Se disculpa por esta circunstancia y cede el asiento “preferente” a la entrevistadora. Se nota que da clase, que es profesora, discurso amplio, sereno, sonrisa fácil. Asegura que aún está informándose sobre todos los asuntos que conciernen a su nuevo puesto y reconoce que hay algo que la preocupa y mucho: “El espacio. No cabemos, necesitamos más espacio” declara. De ahí, la necesidad del nuevo campus en Guadalajara. Por eso, no entiende que haya quien "mire de reojo que la Universidad trate de mejorar".

 

 

Licenciada en Derecho (1980) y Doctora por la Universidad Autónoma de Madrid (1985). Entre 1989 y 1992 fue Profesora Titular de Derecho Civil en esa Universidad,  y entre 1992 y 2006 Titular de Derecho Civil en Alcalá. Desde el año 2006 es Catedrática de esa misma disciplina en la UAH. Su nuevo cargo es ser vicerrectora del Campus de Guadalajara.

Pregunta: Mujer y vicerrectora, ¿un reto o algo que hay que ver con normalidad?
Respuesta: Si no es una normalidad, me empieza a preocupar. Para mí y el resto de mis compañeros es normal. Y además, es algo que me va persiguiendo. Cuando en 1991, llegué a la Facultad de Derecho, no había ninguna mujer que fuera Titular de Universidad, al año siguiente ya hubo más. Inauguré. Fui vicedecana, la primera en Derecho. Fui la primera secretaria general, fui la primera mujer catedrático de Derecho. Siempre la primera. Pero las cosas ocurren cuando uno está en el momento oportuno y el lugar adecuado. Puedes empeñarte en hacer concursos, pero hasta que no sale el adecuado…

Fíjese, que yo no quería dedicarme a la universidad y llevo más de 25 años. Todo tiene su tiempo. Una mujer puede ser la primera de su promoción y a nadie le sorprende. La universidad está bastante feminizada, salvo en la politécnica.

P: Sin embargo, faltan mujeres en los altos cargos.
R: En efecto, puede ser que aún falte un poco más de tiempo, porque se piense que si es mujer no tiene capacidad. Aunque, puede ser que la mujer tenga otras prioridades. No me refiero a familia e hijos, sino que la mujer está más interesada en la docencia o la investigación. Si algo no te gusta y lo quieres cambiar, te tienes que meter en la máquina, porque es el único modo de cambiar. Es verdad que este trabajo quita mucho tiempo, pero también conoces a más gente. Es el coste que tiene, pero se arregla cuando pasa el tiempo.

P: Tras estos meses, ¿Le ha dado tiempo a poner en orden la mesa?
R:
Me ha dado tiempo a recibir muchos más papeles (ríe). A parte, he empezado a aterrizar y asentarme. A seguir con el monotema: que es el problema del espacio. Ya tengo complejo de andar por la calle buscando edificios en los que podríamos estar.

P: ¿Es este el motivo por el que las nuevas titulaciones se retrasan al curso que viene, tal como dijo el Rector la semana pasada?
R:
Bueno, no exactamente. Los nuevos grados, además de espacio, deben tener la aprobación previa. Hay que presentar el proyecto, los profesores, objetivos… Lo elabora la Universidad y luego, tiene un proceso de verificación y aprobación. Como todos los trámites, llevan su tiempo. De hecho, el de Traducción está verificado, mientras que el de Audiovisuales está pendiente de hacer unas modificaciones.

Si no hay lugar adecuado para llevar a efecto los nuevos grados, no tiene sentido el seguir hacia adelante. Cuando se inicie hay que hacerlo de una forma sensata y sin que perjudique a lo que ya se está impartiendo. No sólo eso, sino que aquí tenemos también la concurrencia de las diplomaturas con los grados europeos y eso provoca un cierto estrés, puesto que significa más necesidades.

Se van superponiendo los cursos y eso no significa que tengas menos necesidades de espacio y profesores, sino todo lo contrario.

P: ¿Cuántos años convivirán diplomaturas, licenciaturas y grados?
R:
no lo sé exactamente, pero pensando con la lógica de la licenciatura, si ya se ha empezado primero una vez que comience el grado, pues cuatro años. Eso sí, los que están matriculados de licenciatura han de tener claro que, si no se cambian, sólo tendrán una ocasión para aprobar.

P: Cuatro años es mucho tiempo.
R:
Sí, aunque es probable que los que hayan empezado la licenciatura el año pasado se cambien al grado. Las diplomaturas es diferente porque son sólo tres años.

Mujer y vicerrectora, si no es una normalidad, me empieza a preocupar. Además, es algo que me va persiguiendo. Fui la primera Titular de Universidad en Derecho de la UAH; primera vicedecana en Derecho; primera secretaria general de la UAH; primera mujer catedrático de Derecho. Siempre la primera

P: Retomando el tema del espacio, a más alumnos más necesidad de clases y el crecimiento en el Campus de Guadalajara supera al de Alcalá. ¿Más problemas?
R:
Sí, claro. La mayoría de las personas que viven en Guadalajara si se les ofrecen las titulaciones que desean en la ciudad prefieren quedarse aquí. Es más, hemos visto que hay muchos alumnos que viven en Madrid capital acuden a Guadalajara a estudiar Magisterio.

P: ¿Más calidad?
R:
En parte sí, pero también cuenta mucho el número de alumnos. La relación entre alumnos y profesores es más cercano. Es un poco lo que me pasaba a mí cuando estudiaba en la Autónoma, donde el número de alumnos era pequeño y podías tener una relación cercana con los profesores. Luego, comencé a dar clase y el número de alumnos se disparó, creo que he llegado a tener varios cientos. Sin embargo, al llegar a Alcalá volví a encontrarme con clases más reducidas y eso es una maravilla. La relación de cercanía se percibe más en las universidades que, vistas desde fuera, son más pequeñas.

P: ¿Cuál es la media de alumnos por clase?
R:
Depende de las titulaciones y, sobre todo, de las asignaturas. Por ejemplo, yo doy clase de Derecho Civil que se da en toda la carrera. Esto ocurre con algunas otras asignaturas. Se da la circunstancia de que hay alumnos que se matriculan en un curso de una asignatura sin haber hecho los previos y claro, se atascan. Pero actualmente, creo que donde más alumnos hay, además de primero, es en los últimos cursos.

Segundo suele ser el curso con menos alumnos, porque hay muchos alumnos que tienen una idea de cómo será una carrera, inician y ven que no es lo que imaginaban y se marchan. Por eso, en segundo no suele haber bolsas. En los últimos cursos, sí.

P: ¿Una cifra: más o menos de 100?
R:
En los grados, por Ley, deben ser menos, entre 50 y 60. En cuanto a las licenciaturas y diplomaturas, por ejemplo, en mi clase he tenido 98. Otra cosa es que vengan todos. Cuando hay exámenes, no viene casi ninguno. También, se comprueba que cuando la materia es más abstracta vienen más y en los temas más obvios, faltan. Aunque se da algo curioso, en los exámenes, suelen fallar en las cosas más obvias.

En los grados, no está pensada la docencia como una clase magistral, sino que está pensada como una evaluación continua, por lo que hay que trabajar de otra forma, en grupos más pequeños. Al principio, cuando daba clase tenía complejo de dar mítines, porque llegabas hablabas y no había ocasión a la participación de los alumnos. Tienes que desarrollar técnicas para que no se aburran.

Por ejemplo, aprendes a andar entre los alumnos, a escenificar un poco. En los grupos pequeños, es mucho más fácil trabajar, existe una reciprocidad en el trabajo, entiendes lo que no entienden, se pueden hacer cosas más prácticas involucradas con la teoría explicada… Lleva más tiempo para las dos partes, lo que lleva sus inconvenientes y sus ventajas.

P: El espacio que se necesita, ¿Es uno de los argumentos a favor de la construcción del nuevo Campus? Sobre todo, para convencer a las voces que, desde Alcalá, no son partidarias de este crecimiento.
R:
Es curioso: el campus ya existe, los alumnos de aquí son alumnos de la UAH y los profesores, en ocasiones, dan clase tanto en Alcalá como en Madrid. El campus de Guadalajara provoca perplejidad, pero es raro, porque hay tres campus: el de la ciudad de Alcalá, el externo y el de Guadalajara. Además, tenemos un problema que no es inventado, es real. Necesitamos más espacio para impartir los estudios que, actualmente, se ofrecen. Hay un proyecto: tiene que haber un lugar donde impartir la docencia, sin pensar en los grados nuevos. El doble grado de turismo está aprobado desde el curso pasado y cumple todos los requisitos, pero se aprobó para empezar a impartirse en 2012 porque ya se sabía que no se iba a caber y la sensatez indica que hay que esperar.

Lo extraño es que provoque extrañeza el que algo que ya existe crezca. Esto es como una familia numerosa: con dos hijos se vive en un apartamento, pero no con 14, mire usted, hay que cambiarse de casa. Es lo que ocurre ahora. Está convenido construir un campus que permita impartir docencia en condiciones adecuadas. Además, con un parque Científico y Tecnológico que permite que haya una relación entre la realidad laboral, empresarial e investigación. No veo dónde está el problema.

Ocurra lo que ocurra, podemos expandirnos hacia ambos lados. La Universidad es la misma. Invertir en educación es la mejor inversión que se puede hacer. La formación permite que se acceda mejor al ámbito laboral. Crear un lugar donde las personas se pueden formar y al mismo tiempo, puedan investigar… Y en una situación, privilegiada, en el Corredor del Henares.

Insisto, somos la misma Universidad. No entiendo lo de mirar de reojo que la propia UAH intente mejorar. Además, esto no es una rotonda, tiene su proceso, no se hará de un día para otro.

El mayor problema es el espacio. Ya tengo complejo de andar por la calle buscando edificios en los que podríamos estar. Por eso, es necesario el nuevo campus. No entiendo lo de mirar de reojo que la propia UAH intente mejorar.



P: ¿Al menos cuatro años?
R:
No lo sé, me dedico a otras cosas, pero puede que sí que sean cuatro años. Hay que ver cómo se puede impartir lo que tenemos y lo aprobado y paremos ahí, mientras no se pueda crecer.

P: Entre tanto, ¿Habrá más aulas como las de Enfermería, prefabricadas?
R:
En principio, no. No porque tengan mala calidad, porque por dentro son acogedoras, los despachos son dignos y, además, tienen calefacción y aire acondicionado. No tienen nada que ver con las aulas prefabricadas que yo sufrí en la Universidad Autónoma. Es verdad que no es lo ideal, pero son dignos. La solución se ha tomado para Enfermería, pero no caben más. Por delante del edificio, no queda estéticamente bien y detrás, no caben más. Aunque, claro, si no nos queda más remedio, habrá que hacerlo. Siempre que sean dignos, cómodos y con la capacidad de espacio necesaria. Siempre con carácter provisional.

P: En cuanto al Parque Científico y Tecnológico, la UAH ya tiene varios proyectos, ¿Aumentará el número?
R:
Seguro, en Medicina, los alumnos se han ido expandiendo a varios hospitales de Guadalajara, de Alcalá, de Madrid… Lo mismo ocurrirá cuando el Parque tenga su espacio. Además, he comprobado que se obtienen más recursos cuando hay colaboración entre varias universidades. Dispones de más medios económicos al colaborar con otras universidades, además, de lo que una carece puede tener otra, no sólo materiales, sino también cerebritos, porque hay personas que son más capaces en unos ámbitos que en otros.

Profesores y alumnos de distintas universidades trabajando en un mismo proyecto es una simbiosis fructífera. Hay que ser conscientes de que esto es una universidad, apertura. Hay que tener la mira amplia, porque es la forma de lograr cosas, de hacer proyectos. La inactividad es lo más peligroso que hay, más aún en momentos de crisis. Es verdad que uno se puede equivocar, pero si te estás quieto te equivocas más.

P: Hablando de recursos, el Rector informaba de que la UAH repercute 6,7 millones de euros de beneficios en la ciudad de Guadalajara. Es sorprendente. ¿Podría especificar en qué áreas?
R:
No tengo el informe en mi poder porque aún no se lo he pedido al Rector, pero cualquier ámbito al que acude mucha gente, genera riqueza a su alrededor. Se consume más gasolina por el transporte, también, se benefician los bares, tiendas, farmacias… El bar de enfrente del edificio Multidepartamental no funcionaba tan bien antes de que éste se pusiera en marcha. Hay más expectativas de consumo, de prestación de servicios…

P: ¿De qué modo afecta la crisis a la UAH?
R:
Como a todos. Además, de la bajada de sueldos del personal, también repercute en las familias, puesto que se han subido las matrículas. También, es verdad que con las matrículas no se sufraga el coste de la universidad, no sólo los salarios de los profesores, sino el propio mantenimiento de los edificios, con su seguridad, sistema de climatización, cafeterías, bibliotecas… El estar dispersos provoca más gastos y hay que plantearse quizá cerrar alguna biblioteca algunas horas y dejar abierta sólo una… Las ventajas de estar dispersos es que se cuenta con edificios preciosos.

P: ¿Cuánto cuesta un alumno?
R:
Exactamente, no lo sé. Lo que sí puedo decir es que los más caros son los de medicina e ingenierías, porque además de los libros y los profesores, requieren de más aparatos. Los de ciencias sociales y humanidades son los más baratos. La prueba es que cuando comenzaron a crearse universidades, las primeras titulaciones que se ofrecían eran las de humanidades, porque no tienen costes adicionales de materiales, salvo las bibliotecas, que sí son caras.

P: Cambiando de tema. ¿Es fácil sustituir a Michel Heykoop?
R:
Lo tengo más fácil, porque él se ocupaba también de Estudios Propios, el trabajo que tenía era bastante dicente. De momento, sólo me ocupo de mis clases y el vicerrectorado. Es verdad que a mí me toca una época más curiosa, la construcción del nuevo Campus, que provoca problemas o recelos, que hay que dejar que cada cual exprese lo que crea conveniente y el tiempo demostrará que estamos creciendo como hay que hacerse.

Por otra parte, estoy encantada donde estoy, porque las personas que trabajan aquí son fantásticas. Y las de Magisterio también, aunque bajo menos, pero sí tengo relación telefónica con ellos. Puedo permitirme el lujo de estar aquí, es decir, que no tengo que ir constantemente a Alcalá. Estoy tratando de dejar los papeles organizados para que a la vuelta, en septiembre, esté todo más o menos organizado.

P: En la bandeja de asuntos prioritarios, arriba de todo: espacio, ¿y luego?
R:
Siempre espacio. Este edificio está al 125% de su ocupación. Los encajes de bolillos que se han hecho para tratar de que quepan todos los alumnos ha sido importante, para que quepan todos los horarios aprovechando la mañana y la tarde. Este año sobrevivimos, pero me preocupa. Las Escuelas y los Grados se han propuesto que todo funcione y gracias a que unos ceden y otros también, esto funcionará este curso. Pero al que viene, es mucho peor.

Después de eso, comienzas a descubrir todo lo que se hace en este campus y te sorprende. La mayoría de las cosas que se hacen en este campus se realiza también en los otros, como la Semana de la Ciencia; o los cursos de otoño. Me pareció impresionante el Geolodía, porque descubrimos muchas cosas, conocimos a muchos profesores que de otra forma no conoceríamos, porque la universidad está muy dispersa.

También, encuentras grupos de profesores y profesionales que dedican su fin de semana, su tiempo libre a realizar actividades, como el departamento de Robótica que va a participar en el Party Quijote que se celebra desde hoy en Azuqueca de Henares. Además, todos los profesores se ayudan, hay muchos que cuando les dicen que vengan a Guadalajara dicen: no voy allí, pero una vez que lo conocen, ya no se quieren marchar.

Hay que tener la mira amplia, porque es la forma de lograr cosas, de hacer proyectos. La inactividad es lo más peligroso que hay, más aún en momentos de crisis.



P: Sus responsabilidades salen de la ciudad, por ejemplo, se expanden hasta Pastrana. ¿Cómo está el problema de buscar usabilidad al Palacio Ducal de Pastrana?
R:
Fuimos a Pastrana todo el equipo y nos recibieron de maravilla, queríamos ver en qué circunstancias estaba. Cómo está restaurado es una maravilla. Hay que darle una utilidad práctica, lo que cuesta abrirlo y lo que ha costado rehabilitarlo no debe olvidarse y no se va a dejar que se desaproveche. Hay mucho interés en que se mantenga.

Hay que buscar un uso para que esté abierto con frecuencia. Hay múltiples ideas, pero no se ha tomado ninguna decisión. El problema de Pastrana no es que esté lejos, sino que no hay buena comunicación. Se pueden hacer cursos de verano, pero no durante el curso, porque los alumnos tienen que desplazarse y la pregunta es cómo. Hay que buscar otras soluciones y no precipitarse porque si lo haces, donde dijiste digo tienes que decir diego.

Hay que buscar usos realistas, por ejemplo, no se puede empeñar en desarrollar allí grados o clases… Puede haber máster, algo relacionado con el medio ambiente o puede haber una cesión con uso de la UAH y otros partícipes en su rehabilitación. Hay que ajustar la realidad y la legalidad. Hay cosas por hacer. En abril, hemos empezado, con muchas cosas pendientes. En este caso de Pastrana, no hay una decisión tomada.

P: Cerca de Pastrana está Recópolis, donde están llevando a cabo un proyecto de digitalización…
R:
Podría ser. Me enteré de que ahí se hacen las jornadas de apicultura… Desde arqueología a medio ambiente… se puede fusionar en torno a un eje.

P: ¿Quiere añadir algo?
R:
No, muchas gracias, simplemente.

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