''La gente piensa que el flamenco es todo arsa y olé, pero es mucho más grande''

''La gente piensa que el flamenco es todo arsa y olé, pero es mucho más grande''

Pitingo, Antonio Álvarez Vélez (Ayamonte, Huelva, 1980). Cantante.

El sábado 31 de marzo, Pitingo acude al Teatro Buero Vallejo de Guadalajara para presentar su último trabajo, “Malecón Street”, un disco en el que quiere hacer un homenaje a los autores cubanos de temas archiconocidos que, sin embargo, murieron en la miseria. “Conocemos a los intérpretes, pero no a quiénes los escribieron” justifica el cantante. Ha presentado esta nueva apuesta por la fusión en los escenarios de diferentes países y en todos ha tenido una buena acogida.

Pregunta: No sé si es la primera vez que acude a Guadalajara…
Respuestas: Sí, sí que he estado. No recuerdo dónde fue, porque no fue la capital, pero sí que estuve, tengo muy buenos recuerdos de la gente, una gente buenísima.

P: Parece que se ha propuesto aflamencar todos los estilos musicales americanos, pero desde EEUU a Cuba, se ha saltado unos cuantos.
R:
Sí, la verdad es que hay una riqueza musical increíble por descubrir y, por supuesto, muchos estilos que pueden fusionarse bien con el flamenco. La verdad es que el flamenco casa bien con casi todo, si aflamencas los estilos un poquito, respetando la base de cada música y dándole un aire, suele quedar bastante bien.

P: ¿Por qué darle un aire flamenco a la música cubana?
R:
En realidad tiene mucho que ver con el flamenco. En el disco, hay bolero tocado por bulerías y poco más flamenco. Aunque la música latinoamericana, y la cubana también, siempre han tenido mucho que ver con los cantaores de flamenco: Bernarda, Morente, Camarón… y muchos otros cantaores y cantaoras de todos los tiempos han hecho boleros por bulerías, de toda la vida. Y es que hay una parte importante del bolero para la cultura flamenca.

P: ¿Qué ofrece “Malecón Street”? ¿Qué encontrarán los espectadores que acudan al Teatro Buero Vallejo el sábado?
R:
Sobre todo, cuando nosotros montamos el espectáculo ponemos en vivo el documental que grabamos para hacer el trabajo de investigación previo a la grabación del disco. Nos fuimos a Cuba y estuvimos hablando con los familiares de muchos autores de canciones muy conocidas como “Guantamera” (hablamos con su hija), “Nosotros” o “Quiéreme mucho” a los que sin embargo, no se conoce. Les preguntamos sobre sus padres, tíos, primos… y por qué habían compuesto cada canción. Cuando se sabe el porqué de una canción, se escucha de otra manera. El espectáculo huele a Cuba, todos los músicos que colaboran son cubanos, la música, las canciones… Hay poco flamenco.

P: ¿Nos puede adelantar alguna de las historias de por qué se compuso alguna canción?
R:
Pues, “Guantamera” tiene una historia muy curiosa. Es una historia real, pero no sólo una, muchas. El autor, Joseíto Fernádez, cambiaba la letra constantemente para contar lo que le había pasado en el día o en la semana, hechos cotidianos, por eso, la letra cambiaba y hay muchas versiones. También, incluía el nombre de las ciudades donde actuaba. Es muy curioso.

Otra historia bonita es la de “Nosotros” de Pedro Junco. Él estaba muy enfermo y no podía acercarse a su mujer porque la contagiaba, no podía besarla, entonces, en el hospital, antes de morirse, le escribió una carta de amor y de despedida que terminó siendo canción.

El espectáculo de "Malecón Street" huele a Cuba, todos los músicos que colaboran son cubanos, la música, las canciones… Hay poco flamenco.

P: ¿Habrá sido un viaje importante para usted?
R:
Sí. Ha estado lleno de alegrías y de penas. Cuando ves la situación en la que viven todos ellos, los familiares y el resto de la gente de Cuba, pero sobre todo los hijos o nietos de estos autores de canciones tan famosas y te preguntas cómo han podido escribir estas canciones y que estén viviendo en la miseria. ¿Cómo es posible?

P: ¿Es entonces una suerte de homenaje a autores olvidados?
R:
Sí, queremos que sea un homenaje a estos autores de canciones muy conocidas, mientras que ellos han sido olvidados. Cuando estuvimos en Cuba, a todos los familiares, cuando les entrevistábamos, les hacíamos la misma pregunta: “¿Cree que su padre, su tío, su hermano… ha tenido un merecido homenaje?”. La respuesta era común: No. Por eso, desde este disco y con éste espectáculo pues queremos hacer nuestro pequeño y sencillo homenaje a todos ellos.

P: ¿Ha sido difícil elegir las 12 canciones?
R:
Sí, fue muy difícil. Algunas las elegimos porque tenían una historia bonita, como “Nosotros” o “Guantanamera”, en ésta la familia fue muy amable, se portó muy bien con nosotros y nos lo contó todo. Por eso, creemos que es importante que le contemos al público lo personal de cada autor, porque todo el mundo conoce a los intérpretes, pero no a los autores.

P: Ha viajado a distintos países presentando este trabajo, ¿cómo ha reaccionado el público?
R:
Hace pocos días hemos estado en Argentina actuando y ha tenido mucho éxito. La gente se emocionaba cuando lo escuchaba, porque todo el mundo conoce las letras de las canciones, son parte de la vida de mucha gente, pero no conocen la historia que cada una encierra. Después del concierto, hubo quien me dijo: “Que un gitano nos cuente esto es increíble”.

Y es que el espectáculo tiene un significado profundo, el que le dan las canciones, que no son flamenco, salvo el bolero. Y al final, tocaba un poco de flamenco, que gusta mucho porque es desconocido.

El espectáculo tiene un significado profundo, el que le dan las canciones y las historias de sus autores. Hacemos un homenaje a autores de temas muy conocidos, pero que ellos han sido olvidados



P: ¿Se puede decir que se alía bien la música cubana con el flamenco?
R:
Sí, no son muy diferentes. Los cubanos tocan instrumentos muy básicos, hechos por ellos mismos, de la tierra. Lo mismo ocurre con el flamenco. También, tiene mucho que ver la forma de vida y la forma en que se expresan los cubanos y cómo nos expresamos los gitanos. Somos razas muy parecidas.

P: En cualquier caso, habrá sido más fácil la fusión que en el caso del soul, ¿no?
R:
Bueno, la música negra la oigo desde muy pequeño, estuve 8 años en un coro de gospel, es decir, que para mí es muy fácil la fusión entre el soul y el flamenco, porque es muy familiar y natural trabajar con el soul. Ahora, he hecho esto porque me apetecía. Lo que hay que hacer es no aburrirse.

P: Si sigue con estilos americanos, ¿lo siguiente es el mariachi?
R:
(Piensa unos segundos) Nunca digo que no. La gente me ha preguntado que si voy a fusionar flamenco y tango y otras cosas.

P: ¿Cómo ha hecho Diego el Cigala?
R:
El Cigala es un buen amigo y un peazo de artista. La fusión es buena para el flamenco, porque lo que consigues es acercar el flamenco al público que no lo conoce. Tras el éxito de “Killing me softly”, hubo quien se acercó a verlo, también escuchaba soleás, bulerías… La fusión es buena, ya lo hicieron Enrique Morente y Camarón. En su momento, fueron criticados y, ahora, son considerados grandes artistas.

P: Entonces, ¿cree que es necesario ‘edulcorar’ el flamenco para llegar al público?
R:
La gente no entiende el flamenco. No creo que sea para una minoría, pero habría que hacer algunos cambios, cambiar las letras… Cuando preguntas al público general qué es el flamenco, la mayoría piensa que sólo es “arsa” y “olé” y el flamenco es mucho más grande, hay que estudiarlo. Te puedes pasar toda la vida estudiando flamenco y no llegar a saberlo todo. Ahora, se llenan teatros con 4.000 personas para escuchar flamenco en cualquier parte del mundo y eso antes era imposible. Pero no van a escuchar flamenco puro, sino fusiones.

Incluso, se han hecho conciertos al aire libre para 15.000 personas, a mí eso no me gusta, yo prefiero los teatros, porque tienen más seriedad y permiten hacer algo más cercano a lo que es el flamenco. Pero si cantas la soleá de Triana, la gente no lo entiende, porque el flamenco es difícil.

P: ¿Quizá es porque el flamenco se siente más cuando el público es escaso, cuando se canta casi cara a cara?
R:
Es más una cuestión cultural. Si todo el mundo estudiara el flamenco o lo entendiera, lo disfrutaría más que cualquier otra música. El flamenco tiene una historia y no es igual la soleá que la seguidilla y no es igual la que se hace en Sevilla, que la de Cádiz o Jerez… Es una música que hay que estudiar, el flamenco es una carrera, te mueres y no lo has aprendido todo.

La gente, sin embargo, quiere algo que pueda cantar, si no lo pueden cantar, no gusta. Yo he estado en conciertos donde el público estaba cantando desde el principio hasta el final, se iban roncos del concierto. Por eso, lo que el público puede cantar, va p’alante.

Y debería ser al revés, que se acudiera al concierto para escuchar al artista. En mi caso, me gusta que canten los estribillos, pero me gusta más que me escuchen. Para eso estamos los artistas, para que nos escuchen.

La gente quiere temas que pueda cantar, yo prefiero que me escuchen, que canten los estribillos, pero que me escuchen. Para eso estamos los artistas, para que nos escuchen

P: ¿Es por eso por lo que ha dicho en alguna ocasión que prefiere hacer muchos conciertos a vender muchos discos?
R:
Actuar con público es increíble. El primer aplauso que recibes es inexplicable. El cuerpo se te eriza completamente. Cuando el público está atento es algo mágico que no se puede explicar. Además, en el escenario me transformo: abajo, soy muy tímido; arriba, no parezco yo. El público, además, hace que te emociones. Es muy diferente, mágico, emocionante, el público te da mucho.

P: Una amiga me ha pedido que le pregunte cómo hace para peinarse.
R:
Pues ahora ya no llevo el pelo con cresta, lo llevo corto y hacia atrás y punto. Lo de la cresta fue una época. Pero era muy incómodo porque tenía que empezar a peinarme 45 minutos antes, así que, lo dejé de hacer. Ahora, más sencillo.

P: ¿Lo de cuidar la imagen es por el mote, “Pitingo”, que significa “presumido”?
R:
No, es por mi madre, mi abuela, mi abuelo… que le llamaban la pitinga, el pitingo… Es un homenaje a mi abuelo, si supiera que su mote se conoce ahora por todo el mundo, se emocionaría.

P: ¿Y lo de cuidarse es sólo por fuera o también por dentro? ¿Es cocinillas?
R:
La gente piensa que me cuido la voz y eso más de lo necesario, pero se equivoca. La verdad es que como lo que me apetece, si me apetece una fabada, pues me la como. Tengo suerte porque puedo comer lo que me apetece y no engordo, toda mi familia somos muy delgaítos, y no hago nada de ejercicio. Fumo muchísimo y desde los 9 años. No soy el típico artista que cuida su voz o se fija de no engordar…

P: Entonces, es ideal para invitarle a comer, se le puede dar cualquier cosa, ¿hasta un delantal?
R:
Sí, hasta un delantal, me como lo que me pongan.

P: Desde “Soulería” hasta “Malecón Street” han sido versiones, ¿el siguiente trabajo continuará la línea o compondrá temas propios?
R:
Hay varias opciones que hay que valorar, porque no sólo decidimos nosotros, sino también la compañía y más gente. Siempre me ha gustado crear y tengo muchos temas propios. Menos en “Malecón Street”, todos los discos que hemos sacado incluían temas propios.

En “Soulería”, el tema “Sólo sé que no se nada” lo compusimos nosotros, lo que pasa es que los singles que salieron, “Killing me softly” o “Yesterday” son tan famosos que lo abarcaron todo. Pero en ese disco, hay cinco temas propios y cinco 'covers', que fueron más exitosos. Y en “Pitingo con habichuelas” eran todos los temas míos. Me gusta mucho componer.

Otra cosa que me han propuesto es hacer un disco de flamenco ortodoxo, que sea dirigido a aficionados al flamenco, compuesto por completo por temas nuestros y que podría ser un disco de transición a otra cosa. Pero no sé, porque si se nos ocurre otra cosa entre tanto, pues la hacemos… Es mejor no adelantarse mucho y ver qué va pasando.

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