Paloma Corrales. Paloma Corrales.

“No creo que sea posible la poesía sin el runrún de los versos”

Paloma Corrales, poeta

Paloma Corrales nació en Madrid, aunque toda su infancia, adolescencia y juventud vivió en Guadalajara, donde está su familia y amigos. Hace siete años, le entraron las ganas de escribir poesía, cosa que hace muy bien. Acaba de publicar su primer poemario "El runrún de las palabras", que presentará en Madrid el 30 de abril.


Pregunta: El día 30 presenta “el runrún de las palabras”. ¿Ha estado mucho tiempo en el horno?
Respuesta: Efectivamente, el 30 de abril a las 19:30h en el Café Comercial de Madrid se presentará el runrún. El poemario como tal, con su estructura actual, no ha estado mucho tiempo en el horno, los poemas que lo integran sí, algunos tienen años.

P: Me llama la atención el título, ¿cree que es posible la poesía sin ese “runrún”?
R: Tuve muchas dudas con el título, barajé otros, de hecho una de las partes del libro (está dividido en tres) se llama “Restituir el llanto” y durante algún tiempo fue el título principal. La disciplina que me impuse para organizar el libro (soy caótica escribiendo) me obligó a escuchar los poemas de nuevo, de ahí el título final. Y no, no creo que sea posible la poesía sin ese runrún, que no es otra cosa que esa voz interior que todos tenemos y que lejos de descubrirnos nada nuevo nos recuerda algo que en cierta forma ya sabíamos. Es extraño, lo sé, pero no acierto a explicarlo de otro modo.

P: Este es su primer libro, pero ¿tiene ya versos para componer un segundo poemario?
R: Los tengo, no versos sino poemas. Pese a que mi decisión de escribir poesía es tardía (hace unos seis o siete años un día me levanté convencida de que eso es lo que quería hacer el resto de mi vida), he escrito muchos poemas. Algo me dice que la tercera parte del runrún “Epílogo” puede considerarse un principio o una semilla para un segundo poemario.

P: ¿Cree que es fácil publicar poesía?
R: Pues para no entrar en polémicas interminables sobre el tema, le diré que yo he sido afortunada y he tenido varias ofertas editoriales, el año pasado ya publiqué una plaquette en la colección  “Hazversidades poéticas” que coordinaba y dirigía el poeta Jaime Alejandre, en ese sentido me ha resultado relativamente fácil publicar, sin embargo me consta que, aun publicándose mucha poesía, hay bastante gente que paga por hacerlo. Creo que el mundo editorial está cambiando; por ejemplo cada día son más las publicaciones digitales que incluyen impresión bajo demanda.

P: ¿Qué supone publicar un poemario en la misma editorial (La Baragaña) que Jorge Reichmann y Antonio Orihuela?
R: Indudablemente un honor, pero he de decir que yo le di el sí a Jorge Espina, editor de La Baragaña, mucho antes de saber siquiera que los iba a publicar.

P: Para su presentación en el Café Comercial de Madrid, cuenta con el apadrinamiento de Elvira Daudet, ¿Qué les une?
R: Elvira es una gran poeta y una gran mujer a la que tuve la suerte de conocer y leer gracias a su hermano Jorge Torres. Primero fue su poesía la que despertó mi más profunda admiración, luego ella como persona la multiplicó. Hoy la siento muy cercana y la cuento entre mis pocos amigos de verdad.

P: Además, estará acompañada a la guitarra por Chema Abascal, ¿será una presentación con sorpresa?
R: Chema es otro gran amigo que me acompaña con su delicadeza y su saber hacer cuando puede (yo querría que lo hiciera en cada recital). ¿Le parece poca sorpresa presentar un primer poemario? Yo todavía no me lo creo.

P: ¿Qué encuentra el lector en “el runrún de las palabras”? ¿Cuántos poemas contiene? ¿Tienen una temática común?
R: Lo que encuentre el lector ya no me pertenece, ese es el milagro poético. Como le dije antes el runrún tiene tres partes con un total de setenta y dos poemas. En cuanto la temática prefiero que sea también el lector el que la descubra o la desvele. Odio dar explicaciones o precisar lo que para mí no tiene ninguna precisión y por ende etiquetar o encasillar. La poesía nunca tiene una sola temática, aunque así pueda parecerlo en una primera lectura, siempre subyacen más.

P: Su blog, “Alcoba paralela”, ¿ha sido el canal para llegar a este poemario?
R: Sí y no. Sí porque ahí me leyó Jorge, pero evidentemente antes fue la necesidad de escribir. A mi blog le debo muchas cosas, entre otras los casi mil seguidores y su continuo apoyo.

P: Los poemas suyos que he leído me parecen muy personales, ¿cree que es necesario que el poeta desnude su alma?
R: Mire, hace apenas unos días leí “Escritos en la corteza de los árboles” de Julia Uceda, y hay un párrafo que se me quedó grabado porque explica muy bien mi propia desorientación y mi catástrofe: “quien escriba poesía, o eso crea o intente, es una persona desamparada que no sabe por dónde va ni adónde, ni quién le empuja, ni qué busca, ni cómo encontrar la palabra adecuada para nombrar lo que permanece en silencio..." Eso es exactamente lo que ocurre.

P: A la hora de leer poesía, ¿por qué se inclina?
R: Depende. No sabría decir si la poesía me encuentra o es al revés. El milagro poético del que antes le hablaba me hace pensar como lectora que determinados libros o poemas estaban esperando sólo, y casi exclusivamente, a que yo los leyera y que de alguna manera me han llamado. Es aquello que usted misma habrá oído y sentido tantas veces, “parece escrito para mí”.

Mis inclinaciones a la hora de leer tienen que ver con mi intuición, mi estado de ánimo y por supuesto con mi curiosidad. En ocasiones, un poemario que he comprado siguiendo un impulso irrefrenable espera durante semanas a ser abierto mientras puedo estar leyendo por vigésima vez a Juarroz o a Neruda, no me pregunte el porqué, forma parte del misterio de la poesía. Lo que sí puedo afirmar es que a la buena poesía se vuelve irremediablemente y ese regreso sin premeditación tal vez sea uno de los mejores indicadores de que es buena y es poesía.

P: Éste año se celebran efemérides como el 75 aniversario del fallecimiento de Machado o  el centenario de “Platero y yo”, ¿cree que la promoción a través de los clásicos es importante?
R: Sí. Hay que leer a los clásicos, te elevan y te enriquecen, pero como deducirá por mi respuesta anterior no sé cuándo hay que llegar a ellos. Quizás ese sea uno de los errores que se cometen al enseñar poesía.

P: Si quiere añadir algo más…
R: Dos cosas. Darle las gracias y pedirle una pregunta más. No me gusta que sean trece.

P: ¿Un poema del runrún?
R: Claro, le dejo el de la contracubierta:

(esbozo de un ocaso)

hay un tigre tumbado
en la franja del mar,
observa la locura de los peces,
hay una luz herida
con su afán de silencio
que no puedo escribir,
y casi un alfabeto
se me muere de agua
en la salinidad más custodiada.

Aunque esta entrevista fue realizada antes de la presentación del libro, aquí os dejamos el video de esa presentación con las bellas palabras, Elvira Daudet, la emoción de la poeta y la declamación de sus versos con Chema Abascal a la Guitarra

 


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