Fernando Simón ha respondido hoy a la presencia de casos desde el 1 de enero, "no es tan extraño". Fernando Simón ha respondido hoy a la presencia de casos desde el 1 de enero, "no es tan extraño".

No era un error los casos covid-19 desde 1 de enero, según Fernando Simón, se sabía desde junio

“Los datos que se han dado hoy y que reflejan casos que se pudieron diagnosticar en enero ya estaba disponibles desde el día 16 de junio, creo recordar, cuando se hizo la primera actualización de la base de datos, no son datos que se han publicado ahora mismo nuevos”.

Así de simple explicaba Fernando Simón la aparición de 78 casos en el mes de enero de 200 en la base del Ministerio, desde el pasado 5 de noviembre, cuando antes solo había 9 y todos colocados en el 31 de enero, fecha en la que data también el que se supone que era el primer paciente diagnosticado de La Gomera. La pregunta la realizaba una compañera de Es Radio, un medio que no ha tenido inconveniente en citar a este otro como fuente en su información.

Bueno así de simple, aunque luego se ha embarullado bastante al explicarlo, porque se conoce desde junio que hay casos en enero, pero algunos también se conocen desde marzo y abril y simplemente se había actualizado la base de datos, aunque también no se había actualizado.

Esta ha sido literalmente su explicación:

"Hubo algunos casos que tuvieron síntomas en enero, pero que no fueron diagnosticados hasta mucho más tarde. Son personas que tenían cuadros compatibles con coronavirus, no se diagnosticaron con coronavirus porque no había pruebas el 1 de enero en ninguna parte del mundo, y una vez que se tuvieron los kits de diagnóstico, los médicos que los habían tratado, con un cuadro de neumonía atípico y extraña, los diagnosticaron a posteriori. Otros fueron personas que podían estar ingresadas antes, que fueron diagnosticadas después, cuando hubo disponibles pruebas. 

Sabemos que son un total de 81 personas diagnosticadas en enero (en la base salen 78). Varias de ellas ya las conocíamos en marzo y abril, porque fueron diagnósticadas, como una persona que vino del Nepal, y otro nuestro primer caso de La Gomera y posteriormente se fueron diagnosticando. No tiene nada de extraño, cuando los médicos no son capaces de hacer un diagnóstico etiológico, si de pronto aparece disponibilidad de kit de diagnóstico y tienen muestras disponibles de estos pacientes, hayan fallecido o no hayan fallecido, que se hagan estas pruebas. Es lo que se hizo en junio y los datos están ahí desde junio. Es algo que ocurre con frecuencia en biología, ... por ejemplo los primeros casos del MERS coronavirus de Oriente Medio son de febrero de 2012 pero fueron diagnosticados en octubre de ese año con muestras guardadas en laboratorio. Son 81 casos confirmados en enero, algunos se detectaron de casos conocidos a principios de febrero. Se conocía desde junio y simplemente se ha actualizado, que ni siquiera se han actualizado”.

Pues parece que no es tan importante conocer los primeros casos de una pandemia. Que la investigación del ISCIII, publicada hace unos días en la revista Journal of Virologyque encontró 62 variantes de SARS-CoV-2 introducidas en España, de las que cuatro generaron transmisión local entre finales de enero y principios de febrero, tampoco sabía que había muestras del 1 de enero.

Que un estudio del Servicio de Salud Pública de la Comunidad de Madrid buscara, todavía en agosto, rastros de covid-19 en 642 muestras de la red de vigilancia de gripe, de entre diciembre y marzo, sin ningún resultado positivo, era tarea inútil porque ya se sabía desde junio que en Madrid había 45 casos confirmados desde el 1 de enero.

Y que en China, un trabajo defendido en Nature Microbiology, sostuviera que el virus debió de estar circulando también mucho antes de lo previsto, porque detectaron 9 casos de COVID-19 entre muestras de gripe de principios de enero que no eran tales, es decir, no había en ellas virus de la influenza, sino SARS-CoV-2, que había pasado desapercibido, tampoco tenía tanta importancia, porque aquí, al menos Fernado Simón, ya sabía desde junio que teníamos casos desde el 1 de enero, que se diagnosticaron más tarde, "que es algo que ocurre con frecuencia en biología".

También cuando saltó en junio la noticia de las muestras del agua de Barcelona de marzo de 2019, con rastros de covid-19, Simón insistía que si había algún caso desapercibido en España, sería como mucho de una o dos semanas antes de marzo, a pesar de que él ya sabía que había 81 casos en enero.

Si 9 casos en China de principios de enero fueron motivo de estudio científico, es de suponer que 69 en España, un mes antes del primer diagnósticado, merecen una explicación más seria por parte de un epidemiólogo que es responsable y director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Sobre la comparativa con lo que pasó con el MERS-Cov, se le olvidó a Simón mencionar que ese virus de identificó en septiembre de 2012 y no fue secuencia hasta octubre de 2012, luego es lógico que los diagnósticos fueran en octubre. El COVID-19 estaba identificado el 7 de enero y secuenciado 12 de enero. 

No son sólo los casos de enero, es que hay muchos más en la primera ola de los que nos dijeron 

Sobre todo porque además no son sólo los 78 casos de enero. Es que cuando acabó febrero, según consta en el Informe COVID-19nº 3. 28 de febrero de 2020, había 32 casos totales en España (815 en la Unión Europea), y la base de datos dice ahora que eran 1.738. Y el 13 de marzo, un día antes de decretarse el Estado de Alarma, nos decían que eran 4.209 casos los que había en España y ahora son en la base de datos 36.701a 13 de marzo, y a finales de marzo 166.548, toda una explosión sin duda, de la que no vieron la mecha.

Muchas muestras congeladas o muchos diagnósticos postergados parecen, porque aunque las pruebas diagnósticas no empezaran a estar disponibles hasta finales de febrero, estamos hablando de más 30.000 muestras sospechosas de febrero a la espera, pero nos seguían diciendo, que estaba todo controlado, mientras confinaban a los cinco españoles procedentes de Wuhan en cuarentena en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, el virus estaba fuera. Por cierto que allá por febrero también se hablaba de sospechosos sin confirmar, pero eran una docena, no 30.000.

Y podemos asegurarle a Fernando Simón, que en la base de datos, los casos antes del 31 de enero no aparecían hasta el 5 de noviembre, porque este medio las viene extrayendo semanalmente, desde hace meses. Y a la contabilidad de casos de febrero y marzo, también le faltaban muchísimos confirmados. Debe ser que ocurre con frecuencia en biología, que la detección precoz de una pandemia demore tanto sus resultados.

Por cierto que las gráficas diarias del Ministerio de Sanidad siguen mostrando los casos sólo desde 1 de marzo, por eso, porque ya se sabía, para qué mostrar los casos de enero y febrero, que ahora ya no son 32.


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