Colarse en la cárcel de Guadalajara es fácil

Colarse en la cárcel de Guadalajara es fácil

Hace ya seis años que la prisión de Guadalajara dejó de funcionarismo centro penitenciario, tras finalizar el servicio como cárcel de tercer grado, que es el que prestaba en los últimos años. Sin embargo este gran edificio en el centro de Guadalajara, que cuenta con 7.000 metros cuadrados de extensión, no ha cerrado definitivamente sus puertas, y en su nivel de abandono se ha convertido en escenario curioso para un canal de youtube (Bymigueel), donde se muestra un vídeo que ya alcanza casi las 80.000 visualizaciones, en el que unos jóvenes se cuelan hasta las entrañas de la cárcel.

Más allá del morbo que los jóvenes quieren dar al vídeo, con algún que otro testimonio fantasioso, el vídeo muestra el nivel de abandono de esta instalación, que acoge incluso gallinas en crianza, sin que ninguna administración ponga las cartas sobre el asunto.

Hay que recordar que la prisión de Guadalajara empezó a funcionar a finales del siglo XIX, inicialmente, bajo la gestión de la Diputación de Guadalajaral, para pasar después a manos del Gobierno central. Aunque la cárcel  se construyó entonces con el dinero aportado por 28 municipios de la provincia, a día de hoy pertenece al Ministerio de Interior.

El edificio de la antigua prisión provincial de Guadalajara, ubicado en el centro de la ciudad, dejó de prestar servicio alguno en el año 2012, habiéndose destinado desde 1996 como Centro de Reinserción social para internos de tercer grado.

En julio de 2013, el Consejo de Ministros aprobaba el Plan de Amortización y Creación de Centros Penitenciarios, mediante el cual se incluyó la prisión provincial en el listado de bienes para su enajenación a través de la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamiento Penitenciarios (SIEP).

El Grupo municipal Socialista presentó hace un año en el pleno de Guadalajara una moción para tratar de recuperar para la ciudadanía la prisión provincial, reconvertirla en museo o centro de exposiciones y actividades culturales. 

Entonces denunciaban que el edificio estaba siendo utilizado por el Ayuntamiento de Guadalajara para capturar palomas. "Convertir este importante edificio, tanto desde el punto de vista histórico como arquitectónico, en una gran jaula para controlar la población de aves, no parece que sea el mejor aprovechamiento para el mismo", advertía el PSOE. La moción fue rechazada con los votos del PP y Ciudadanos.

Y ahí sigue la cárcel, sin más uso que el de ser un palomero, y un buen escenario para vídeos como este.

 


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