Denuncian problemas de accesibilidad en los autobuses de Guadalajara

Denuncian problemas de accesibilidad en los autobuses de Guadalajara

El Comité de Empresa de ALSA, empresa concesionaria del servicio de autobuses urbanos de la ciudad de Guadalajara, en el que CCOO tiene amplia mayoría, denuncia los “problemas de accesibilidad y seguridad” para las personas con diversidad funcional y/o movilidad reducida a la hora de utilizar este medio de transporte.

CCOO, las secciones sindicales de la Administración General del Estado, de la Administración Autonómica, la sección sindical del Ayuntamiento de Guadalajara y el Comité de Empresa de ALSA se reunieron hace unos días con el objetivo de analizar esta problemática y proponer una serie de medidas que permitan solucionar esta situación, explica Jesús Calvo, secretario del Sector de la Administración General del Estado de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO CLM, Jesús Calvo.

El Comité de Empresa traslada su preocupación “por la falta de medios de que disponen los autobuses para garantizar la seguridad de estos viajeros, usuarios de sillas de ruedas, carros de bebés, bastones o muletas… necesarias para sus desplazamientos”. 

“Tienen dificultades para acceder y para bajar de los vehículos por las rampas de acceso, les resulta dificultoso porque al desplegarse éstas, el  tramo que une la rampa al autobús es excesivamente pendiente, de manera que cuando se intenta acceder con la silla de ruedas eléctrica, las ruedas delanteras (direccionales) pierden el contacto con la superficie, perdiendo la persona el control del manejo de la silla”, denuncia el Comité.

Y los propios trabajadores y trabajadoras no tienen forma de ayudarles, ya que aunque, por un lado, tienen  como  obligación la de colaborar con las y los viajeros de movilidad reducida permitiendo el paso por la segunda puerta (art. 44.2.2 del Reglamento del Servicio Público Regular de Transporte Urbano  de  Viajeros de  Guadalajara),  por  otro  lado, tienen la prohibición de abandonar la dirección del vehículo, (art. 44.3.1 del Reglamento del Servicio Público Regular de Transporte Urbano de Viajeros de Guadalajara).

El Comité considera, además, “insuficiente” que los autobuses dispongan únicamente de un espacio para sillas de ruedas y carritos de bebés, teniendo en cuenta que Guadalajara es una ciudad con un Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física (CAMF) con 130 usuarios y usuarias, a su vez, potenciales viajeros de los autobuses, a los que hay que sumar el resto de personas con movilidad reducida o diversidad funcional que viven en sus propios domicilios.

“Las personas usuarias del citado Centro y toda la población en general con necesidades de apoyo en su desplazamiento forman parte de la población y se les debe percibir como personas, ciudadanos con derechos y también consumidores de servicios (públicos o privados), por lo que la ciudad debe estar preparada para la diversidad humana tanto a nivel de conciencia social como a nivel urbanístico”.

Añadidos a estos problemas, con los que tanto la ciudadanía como los propios trabajadores y trabajadoras se encuentran día a día, “las paradas de los autobuses no siempre están ubicadas en los lugares correctos y con las condiciones adecuadas (cuando no están ubicadas en pasos de peatones, en desniveles de calles...) lo que dificulta aún más la movilidad de estos pasajeros y del trabajador al prestarle el apoyo necesario que garantice su seguridad e integridad física”, advierte el Comité.

CCOO y el Comité de Empresa han enviado por escrito tanto al Ayuntamiento de Guadalajara, -competente en los servicios urbanos de transporte de viajeros, gestión y ordenación, servicio esencial-, así como a la empresa ALSA, -concesionaria del servicio-, de forma argumentada y fundamentada en la legislación vigente, la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad del año 2009, y la Adhesión del Ayuntamiento de Guadalajara a la misma, con cuya firma asumió el respeto y el compromiso de adecuar su legislación y sus intervenciones de acuerdo a esta Convención.

También le han remitido la Ley de Accesibilidad de Castilla-La Mancha. A pesar de ser de las más completas y clarificadoras entre las comunidades autónomas, se sigue interviniendo a nivel urbanístico sin considerar la normativa, dejando fuera a las personas más vulnerables (personas con movilidad reducida, usuarios o no de sillas de ruedas).

Asimismo, CCOO y el Comité de Empresa piden tanto al Ayuntamiento como a ALSA que “pongan los medios necesarios para garantizar la seguridad de todos y todas los viajeros y viajeras” y plantean una serie de medidas para evitar estos problemas de accesibilidad y seguridad: cambio del sistema de rampa de acceso al bus, sin desniveles, que garanticen que toda la superficie está en una inclinación practicable para quienes utilizan sillas de ruedas, con garantías de seguridad.

También publicar y exponer en sitio visible y accesible para todas las personas, normas  de  utilización  y  obligaciones de todos los usuarios, también para las personas con movilidad reducida y diversidad funcional, en los propios autobuses, si fuera preciso utilizando las pantallas visualizadoras de las que disponen todos los vehículos, y que exige el Reglamento del Servicio Público Regular de Transporte Urbano de Viajeros de Guadalajara.

Otra propuesta son autobuses con mayor número de plazas para sillas de ruedas y carros de bebés; y adecuar las paradas de los autobuses que supongan un riesgo para el acceso y bajada de personas con movilidad reducida y diversidad funcional.

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