El Centro de Salud Guadalajara-Sur desarrolló actividades para el abandono y prevención del tabaquismo con motivo de la Semana sin Humo. El Centro de Salud Guadalajara-Sur desarrolló actividades para el abandono y prevención del tabaquismo con motivo de la Semana sin Humo. Foto: J. Javier Ramos / Sescam

Guadalajara se sumó a la XVIII Semana sin Humo

Durante cuatro días, el Centro de Salud Guadalajara-Sur ha albergado distintas iniciativas enmarcadas en la celebración de la XVIII Semana sin Humo, con el objetivo de analizar la incidencia del tabaquismo y detectar a las personas interesadas en abandonar este hábito, además de concienciar a la población sobre la importancia de abandonar el tabaquismo y prevenir su iniciación.

A lo largo de estas jornadas, se han realizado encuestas a 408 usuarios del centro que han permitido apreciar un descenso paulatino en el número de fumadores. Así, de estos usuarios captados en consultas médicas y de enfermería, 60 declararon ser fumadores, esto es, un 14, 7 por ciento, porcentaje muy inferior al 42,3 por ciento de fumadores captados en este mismo centro en la intervención realizada en mayo de 2016.

De los 60 fumadores encuestados, 12 no mostraron motivación para abandonar el hábito ni para seguir adelante con las pruebas. En el caso de los 48 restantes, se procedió a realizar el test de Richmond, que valora la motivación para dejar de fumar, o el de Fagerström para conocer el grado de dependencia de la nicotina (casos leves, con menos de cinco paquetes de tabaco al año; moderados, de 5 a 15 paquetes por año; severos, de 16 a 25, o muy severos si se superan los 25 paquetes al año).

Asimismo, se realizaron cooximetrías y espirometrías entre este grupo de personas, y en cuatro casos se observó un patrón patológico, ya que tres de estos fumadores padecían Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica y en uno de ellos se observaba un patrón restrictivo (no poder llenar completamente de aire los pulmones).

Por otra parte, llama la atención el hecho de que un alto porcentaje de fumadores con dependencia baja-media mostraban escasa motivación para abandonar el tabaco. Se trata, fundamentalmente, de quienes se consideran fumadores sociales y que no ven en este hábito un peligro para su salud.

Por otra parte, en el centro se instalaron mesas informativas y se proyectaron vídeos y material divulgativo, sumándose a la campaña de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), que bajo el lema ‘Menos cajetilla y más zapatilla’ pretende concienciar sobre la importancia de abandonar el hábito tabáquico para proteger al fumador y a su familia de los graves problemas que causa el humo del tabaco.

La intervención se ha dirigido a pacientes fumadores y también a no fumadores, a los que se les han ofrecido pautas de educación para la salud, o exfumadores, para prevenir su recaída.

La directora provincial de Sanidad, Margarita Gascueña, quiso acompañar a los profesionales implicados en el desarrollo de las distintas actividades, de quienes ha valorado que “participan muy activamente desde las primeras celebraciones de la Semana sin Humo, que cumple ya 18 ediciones”. Asimismo, destacaba la importancia de este tipo de campañas para concienciar a la población sobre los riesgos asociados al tabaco “tanto para el fumador como para las personas de su entorno, especialmente los niños”.

El Centro de Salud Guadalajara-Sur, en la capital alcarreña, destaca por su implicación en el desarrollo de actividades encaminadas a la prevención y deshabituación tabáquica, especialmente el personal de Enfermería junto a personal facultativo para la realización y lectura de pruebas, y destacando la colaboración de las residentes de Enfermería (EIRes).

El tabaquismo es la primera causa de muerte evitable y provoca cada año 52.000 fallecimientos en nuestro país. La Ley Antitabaco que entró en vigor en enero de 2006, unida a una mayor percepción de riesgo sobre el consumo de tabaco, han logrado una significativa disminución en el número de fumadores y también de la patología asociada al tabaco, si bien se observa cierto estancamiento en el descenso que se produjo en los primeros años tras su puesta en marcha.

El tabaco es la principal causa de enfermedad cardiovascular prematura y se asocia a un tercio de la patología tumoral, un 80 por ciento de los casos de cáncer de pulmón y a la cuarta parte de los infartos.

Con el abandono de este hábito disminuye, sólo en el primer año, hasta un 20 por ciento la probabilidad de sufrir un infarto, y se considera que tras cinco años sin fumar se tiene el mismo riesgo que una persona que nunca haya fumado.

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