Solo han sido necesarias la visión de dos festejos de la feria para sacar una radiografía en alta definición de lo que pasa en la fiesta de toros y sobre todo en nuestra plaza. Y consultado el célebre radiólogo de guardia, que sabe de esto, su más que razonado y estudiado diagnóstico es inapelable: o renovación o vayámonos preparando...

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El Festejo de Primavera, nos dejó un espectáculo sin trascendencia taurina y temas varios para la discusión entre aficionados. De lo primero ya se dejó constancia con la crónica y de lo otro me dispongo a comentar las consecuencias del tener que sufrir, los aficionados, la falta de competencia del palco.

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Los calendarios de mesa guardan un gran atractivo irresistible. Mejoran tu existencia al poder leer un sinfín de reflexiones, que son de las más variadas y, además, todas ellas inteligentes. Los calendarios de mesa son algo así como los misales laicos de los que creen, por encima de todo, en el ser humano y en el sentido de sus reflexiones. También otros modelos le añaden un amplio santoral, como recordatorio de los que entregados a su fe, nos dejan sus andanzas por el pícaro mundo y sus buenas o malas consecuencias.

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Si mal no recuerdo, creo que por finales de los 80.., quizá a principio de los 90 y ante el fallo de un juicio de conciliación contra un conocido empresario taurino, los carteles de toros, en general, modificaron sus llamadas propagandísticas referidas a las bondades anunciadas de las reses a lidiar.

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Cuando el poeta madrileño José Bergamín, escribió en el año 1981 su libro La música callada del toreo, todos los analistas apuntaron a Rafael de Paula como el máximo instigador del argumento de la obra. Eran otros tiempos. Eran otros tiempos donde la música callada del toreo de aquel escalafón, sobre todo, tenía la virtud de la variedad. Si el poeta y maestro Bergamín, en un descuido, levantara cabeza... yo no sé que le daría. Mejor que no lo intente.

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El diestro Miguel Ángel Perera cortó dos orejas a un toro de José Vázquez, premiado de manera desmedida con una vuelta al ruedo en el arrastre, y salió a hombros en la tarde de su debut como matador de toros en Guadalajara, en el segundo festejo de su feria en honor a la Virgen de la Antigua.

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