El cultivo de la trufa es una alternativa "rentable y sostenible"

El consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro, destacó hoy que el cultivo de la trufa "constituye una alternativa rentable, sostenible y ecológica en el medio rural de nuestra región", especialmente en Cuenca y Guadalajara, las dos principales provincias truferas de Castilla-La Mancha.
Este hongo es un recurso de extraordinario valor para el futuro de amplias zonas de montaña castellano-manchegas, una seria posibilidad para que estas zonas de las provincias de Cuenca y Guadalajara dispongan de nuevas oportunidades de desarrollo, pues puede incidir directamente en la generación de una fuente de ingresos para la sociedad rural, informó la Junta en nota de prensa.

Martínez Guijarro hizo estas declaraciones durante la inauguración de la I Feria de la Trufa que se celebró hoy en Cuenca, a la vez que felicitaba a los organizadores por haber conseguido la participación de numerosas empresas y profesionales viveristas, asociaciones de truferos y truficultores, cooperativas, transformadores y comercializadores. Durante la Feria se ha celebrado además una jornada gastronómica de la trufa y un concurso a la mejor tapa trufada.

La I Feria de la Trufa se encuadra dentro de las actividades del Proyecto Truficultura, un proyecto aprobado por la Fundación Biodiversidad y cofinanciado por el Fondo Social Europeo y por la Fundación General de la Universidad de Alcalá, con la colaboración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y los Grupos de Desarrollo Rural PRODESE Serranía de Cuenca y Asociación de Desarrollo Rural Molina de Aragón-Alto Tajo.

Se trata de un proyecto encaminado a "incentivar la creación de empresas ligadas a la truficultura mediante la sustitución de cultivos tradiciones poco rentables", destacó el consejero.

Con una vigencia de dos años y un presupuesto superior a los 500.000 euros, esta iniciativa impulsará el desarrollo de la truficultura, apostando por el cultivo de la trufa con plantación de encinas micronizadas con el tubérculo de la trufa.

La truficultura, siendo un sector innovador y de reciente aparición, requiere de personal que conozca  bien el medio agrario y forestal y con un proyecto de estas características se puede favorecer la cualificación de estos productores y ayudarles en la búsqueda de un producto de alto valor económico y cuyo cultivo tiene bajo impacto ambiental.

El titular de Agricultura y Desarrollo Rural señaló que desde el Gobierno del presidente Barreda "apostamos por este tipo de proyectos y por eso haremos todo lo posible para impulsar su formación, y divulgación, de modo que permita generar una dinámica favorable en la población local".

En este sentido, la Consejería puso en marcha una línea específica para la trufa en la convocatoria de Reforestación de Tierras Agrarias, que ha dado como resultado 109 solicitudes para más de 520 hectáreas, de las que 41 solicitudes y 127 hectáreas son en la provincia de Cuenca. "Queremos que las zonas con una tradición trufera dispongan de este recurso como una posibilidad cierta de desarrollo económico", apuntó el consejero.

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