La temprana e intensa ola de calor primaveral vivida en estos días con temperaturas récord tras un invierno cálido y una temporada de lluvias exiguas hacen vislumbrar un periodo estival muy complicado para la naturaleza. El estrés hídrico se refleja en la vegetación, haciéndola propensa a incendios forestales. Miles de hectáreas han ardido en nuestro país durante la pasada semana, acabando con innumerables formas de vida, poniendo en peligro a las personas y su porvenir.

Publicado en Cartas del lector