Durante las dos últimas décadas, España ha experimentado un notable dinamismo económico y demográfico, con importantes incrementos de los niveles de renta y de creación de empleo, en paralelo a un fuerte boom inmobiliario cuyos efectos no sólo han sido la duplicación efectiva de los precios, sino también la producción de una verdadera explosión urbana, por el importante volumen de vivienda construido y la generalización de los modelos urbanos dispersos. 

Publicado en Tribuna Abierta