De la nueva normalidad a los nuevos confinamientos

De la nueva normalidad a los nuevos confinamientos

ANÁLISIS DE LA SEGUNDA OLA DE LA PANDEMIA EN GUADALAJARA

La segunda ola de la pandemia la estamos viviendo inmersos en una nueva normalidad en la que ya no todo es covid y en la que resulta más difícil tener una perspectiva sobre lo que está pasando con la pandemia, pendientes de otros muchos temas de actualidad, al tiempo que tratamos de recuperar nuestras vidas conviviendo con el virus.

Es por ello que  hemos decidido hacer un balance, de cómo ha evolucionado la pandemia en la provincia de Guadalajara desde ese 11 de mayo de 2020, en que Guadalajara entró en fase 1 de la desescalada y se acababan los 2 meses de confinamiento completo decretado por el Estado de Alarma el 14 de marzo, donde se cerró todo comercio no dedicado a la alimentación o estancos y se limitó la actividad y movimientos a servicios esenciales. 

Atrás quedaban en la provincia 2.207 casos con coronavirus, después de que Marchamalo fuera el foco del primer caso en Castilla-La Mancha el 1 de marzo. También 241 fallecidos y un reguero de hospitalizaciones que llegó a alcanzar los 341 pacientes el 28 de marzo, en su pico máximo.

Con la fase 1 volvían a abrir las terrazas de los bares, abrían con limitación de aforo los comercios minoristas, se permitirán las reuniones entre familiares o amigos con un máximo de 10 personas y nos dejaban circular por la provincia, aunque seguíamos teniendo franjas horarias para pasear o hacer deporte. 

A la calle con mascarilla

Los sorteos de la lotería volvieron el 18 de mayo y ese mismo día  decretan obligatorio el uso de la mascarilla en vía pública y espacios cerrados si no se asegura distancia mínima de 2 metros.

Guadalajara y Cuenca eran las primeras provincias de Castilla-La Mancha en entrar en esa fase 1 y de las primeras de toda España, tras un adelanto de una semana en tres islas de las Canarias. Y lo hacía con unos muy buenos datos,  en el hospital de Guadalajara quedaban 44 pacientes con covid-19 y 6 en la UCI. Apenas hubo 54 casos de contagios en las dos semanas que duró esa fase 1 y 9 fallecidos. 

El Ayuntamiento de Guadalajara ya anunciaba que destinará 6,7 millones de euros a la “reconstrucción económica y social” en un acuerdo con patronal y sindicatos y la Junta abre plazo para solicitar ayudas de emergencia social, dotadas con 14 millones de euros.

El 25 de mayo fue cuando Guadalajara pasa a la fase 2 de la desescalada. Desaparecen las franjas horarias para paseos o deporte, excepto para los mayores de 70, dejan abrir a las grandes superficies comerciales ya no solo de alimentación, con un aforo de 40%. Abren con aforos teatros, piscinas, bibliotecas, mercados al aire libre y hoteles y en las reuniones se permiten hasta 15 personas y en los velatorios hasta 25. 

Reabren dependencias municipales básicas con mamparas, hidrogeles y hasta toma de temperatura y se regulan las visitas a residencias de mayores.

Son otros quince días en esta fase dos, donde van mejorando los datos de contagios, 35 entre las dos semanas, donde nos acostumbramos a no tener fallecidos por covid, solo 2 en las dos semanas, y donde los hospitalizados bajan de 18 a 12, y que se cierran con un solo paciente en UCI.

El 1 de junio, España no registra ninguna muerte por Covid-19 por primera vez desde principios de marzo.

Y así  Guadalajara llega a la fase 3, el 8 de junio, junto con media España, donde aparte de las terrazas al 75% ya se puede usar el interior de los bares y restaurantes al 50%, los velatorios se podrán celebrar con un máximo de 50 personas, y bodas con 150 invitados al aire libre o 75 en espacio cerrado. Abre el ocio nocturno con un tercio de aforo.

Es cuando se conocen los datos completos del estudio de seroprevalencia que ha hecho el Estado con un muestreo aleatorio sobre la población y que nos dice, extrapolado,  que en Guadalajara un 10,5 por ciento de la población tiene anticuerpos del virus. No hay inmunidad de rebaño.

En estas dos semanas de fase 3, que llegan justo hasta el 21 de junio, Guadalajara registra 96 contagios covid-19, que es casi el triple que en la fase 2, pero solo 2 fallecidos y ya quedan tan solo 8 pacientes hospitalizados y 1 en UCI.

Mientras, el 10 de junio, el Congreso ha aprobado el Ingreso Mínimo Vital, una ayuda para aliviar la pobreza extrema de 850.000 hogares con un coste para la Seguridad Social de 3.000 millones de euros. 

El Consejo de Ministros prolonga, hasta el final del mes de septiembre, la prohibición de suspender el suministro de agua, energía eléctrica y gas en ningún domicilio que tenga la consideración de primera vivienda, así como la prórroga de los ERTES de las empresas afectadas por la pandemia.

El 21 de junio es la fecha en que terminó el estado de alarma, decretado el 14 de marzo, y prorrogado hasta en seis ocasiones por decisión del Pleno del Congreso de los Diputados. España estaba registrando entorno a los 150 casos al día y sale adelante el decreto de nueva normalidad, que regula las medidas de prevención, contención y coordinación. Las Comunidades recuperan su total competencia sobre Sanidad.

El mes de julio transcurre en aparente calma chicha en Guadalajara, mientras se van anunciando las suspensiones de todas las fiestas locales, y comienzan las vacaciones para muchos, esta vez en destinos nacionales, pero con notable afluencia a las playas.

Se mira en la distancia esos primeros rebrotes que obligan a confinar varias localidades en Lérida primero y después en Aragón y que al principio se limitan a contagios entre temporeros, porque en Guadalajara estamos en una media de unos 15 casos semanales,  la UCI está vacía de pacientes covid-19 y en el Hospital se da el pico más bajo hasta ahora de la pandemia el 16 de julio, con solo 3 pacientes covid-19. 

La tranquilidad es  tal, que  desde el 10 de julio tanto el Ministerio de Sanidad, como la Junta, deciden no dar los datos de la pandemia los fines de semana.

De los brotes a las medidas especiales 

Pero el 26 de julio llega el primer brote a la provincia, con 18 positivos en Marchamalo,  al que seguirán otros en Atienza, Alovera, Azuqueca, Yunquera, Guadalajara capital, Yélamos de Abajo, Peñalver, Horche, Megina, Alcocer, con una carencia de un brote cada tres días, que afectan entre 4 a 10 positivos. Un vecino que había vuelto de la playa, un extranjero que había regresado, un ámbito laboral, un ámbito familiar, un poco de todo.

Entre ellos el más sonado es el que la Junta atribuyó al ocio nocturno, con el pub la Volvoreta de Guadalajara capital como exponente, que fue notificado el 13 de agosto,  en el que había cuatro positivos iniciales que habían pasado por allí, y que se cerró con solo un positivo más, sin confirmar la Junta dónde se había contagiado.

Así en la última semana de julio, aunque la Junta hablaba de 27 casos en la provincia de  Guadalajara, el Ministerio confirmaría después que había hasta 65 casos. Sin embargo del 3 al 11 de agosto, la Junta ya reconoce 126 casos en Guadalajara, y a la semana siguiente, del 10 al 16 de agosto, más del doble,  266 casos. Se deja de hablar de brotes y se empieza a hablar de transmisión comunitaria.

Entre medias la primera semana de agosto salta la polémica de los temporeros de Albacete, con un brote y 200 temporeros confinados que acaban amotinándose y el  14 de agosto Sanidad prohíbe fumar en la calle sino se respeta la distancia de dos metros. Preocupan por entonces más las cifras de contagios de Albacete y Ciudad Real, que las de Guadalajara y Toledo.

Con este panorama llegan a Guadalajara, el 23 de agosto, las primeras medidas especiales, que llama la Junta, para los municipios de Marchamalo y Azuqueca de Henares. Se cierran las barras de los bares, los parques, las piscinas, las pistas deportivas, se cancelan actividades culturales y deportivas, y se recomienda que las reuniones no superen las 10 personas.

En esa semana del 17 al 23 de agosto, la Junta hablaba de 282 casos en Guadalajara, pero el Ministerio ha venido a confirmar después que eran 361. La última semana de agosto, que se cierra el día 30, ya eran 447 positivos para la Junta y 443 para el Ministerio.

Los muertos no preocupan de momento, pues en todo el mes de agosto solo se notifican 6 en Guadalajara, cuando a finales de agosto España ya notifica 125 muertes a la semana, pero el hospital, que no se había llegado a vaciar, comienza  a volver a incrementar pacientes y cierra el mes de agosto con 31 hospitalizados con covid-19,  y de nuevo 2 pacientes en UCI. Además hay una advertencia por parte de los responsables de Sanidad, la edad de los pacientes ingresados está bajando y mucho, y hay menores de 30 que están precisando hospitalización.

Guadalajara que había empezado agosto con 1553 casos acumulados, lo cierra casi con el doble, 2674, y deja de ser la provincia de Castilla-La Mancha con menos casos al superar a Cuenca.

Las residencias de mayores vuelven a preocupar, hay 40 centros sociosanitarios con casos positivos en la región, de ellos 8 en Guadalajara.

La vuelta al colegio con incertidumbre

Septiembre comienza con la incertidumbre de la vuelta al colegio mientras se encresta la segunda ola de la pandemia. Castilla-La Mancha ha registrado del 31 de agosto al 5 de septiembre, 4348 casos, la provincia de Guadalajara, 591.

La Consejería de Educación confirma que el inicio del curso será presencial, con protocolos de cuarentenas parciales o totales para las aulas en caso de detectarse casos positivos, y las clases comienzan el 9 de septiembre, con 18.000 aulas abiertas, y sólo en la localidad ciudarealeña de Bolaños de Calatrava, que se encuentra confinada, lo hacen de manera virtual.

54.000 alumnos y más de 4.000 docentes comienzan las clases en Guadalajara con desinfecciones previas de los colegios, con medidas de seguridad en las aulas, y con mucha preocupación de los padres.

Las primeras semanas se van conociendo casos de aulas en cuarentena en Guadalajara, por mediación de padres y profesores, con hasta 17 centros afectados y unas cuarenta aulas. Después el silencio total impuesto por parte de la Consejería de Educación se hace notar y pasamos a tener solo los datos regionales, y en porcentaje de aulas, sin especificar alumnos positivos. De un 0,87% de las aulas confinadas en la primera semana en Castilla-La Mancha, a un 0,58% el 6 de octubre, que es el último dato aportado por la Consejería. Unas 104 aulas sobre 18.000 en toda la región. La media nacional sobre el 1,2%.

La bomba radioactiva vírica de Madrid

Más allá de la aulas la situación se va complicando bastante, sobre todo en Toledo y Guadalajara y es cuando el 2 de septiembre, García-Page habla  de que “en Madrid se plantó una bomba radioactiva vírica”.

Se prorrogan las medidas especiales en Marchamalo y Azuqueca y el 16 de septiembre se decretan también para Guadalajara y Mondéjar. Luego llegan el 22 de septiembre para Cabanillas, el 30 de septiembre para Alovera y Sigüenza y el 8 de octubre para Villanueva de la Torre y de nuevo para Marchamalo, que era en el único municipio de los que se han emprendido que se habían levantado, dos semana antes. En toda Castilla-La Mancha unos cuarenta municipios con medidas especiales, que pueden ser de nivel 2 o 3, en este último se cierran los bares,  y uno confinado.

Y los casos siguen creciendo en septiembre  en Guadalajara: del 7 al 13 de septiembre, 735 casos; del 14 al 20 de septiembre, 829; y del 21 al 26 de septiembre, 794 casos en el primer atisbo de doblegar la curva, que seguirá descendente del 19 de septiembre al 5 de octubre con 679 casos.

Más allá de los casos, el término de moda de este mes de septiembre ha sido la incidencia, o lo que es lo mismo el índice de casos por 10.000 habitantes, que no solo permite comparar municipios con diferente población, sino que además marca la alerta, sobre todo a partir de 500, para la aplicación de medidas especiales, sobre todo si hay más de 10 casos en la semana y tasas crecientes.

Los datos por municipios y las incidencias 

Y es que la Junta, después de llevar comprometiéndolo desde mayo, por fin a aportado los datos por municipios de la pandemia, al principio solo para los municipios de más de 1.000 habitantes, y ahora ya para los de más de 500. Los facilita una vez a la semana, los viernes, con los datos de las dos semanas anteriores y lleva haciéndolo desde el 3 de septiembre.

En Guadalajara son solo 42 municipios los mayores de 500 habitantes, y aunque acaparan el 92% de la población, se quedan dos terceras partes del territorio, de esa Guadalajara despoblada, sin saber  que pasa con la pandemia,  donde se reparten un centenar de casos. Esperemos que la Junta acabe por darlos.

Ya no son solo los casos, 5.785 acumulados al acabar septiembre en Guadalajara, con los que hemos doblado de nuevo las cifras de agosto, y que suponen 3043 casos solo en este mes, que supera en un más de un millar la cifra de la primera ola de la pandemia, que tuvo 2.207 casos del 1 de marzo al 11 de mayo.

Es también, que vuelve a haber mucha presión hospitalaria,  66 hospitalizados, más 15 en UCI, a 30 de septiembre en Guadalajara,  y que las muertes van escalando, 14 fallecidos en todo el mes de septiembre, más del doble de agosto.

Y aunque Guadalajara se encuentra hoy entre las cinco provincias con mayor incidencia de España, con 630 casos por 100.000 habitantes a 14 días y con 284 a 7 días, octubre ha empezado con esperanza de mejoría, pero habrá que esperar a que se consoliden los datos para poder afirmarlo con rotundidad, ya que vamos comprobando que los retrasos en consolidarlos a veces son de hasta dos semanas. También habrá que esperar a si el confinamiento de Madrid ha sido positivo o negativo para Guadalajara. Seguiremos informando.

 

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