Las salinas de San Juan, en Saelices de la Sal (Guadalajara) se recuperaron hace algunos años con un proyecto coordinado por el entonces Ministerio de Medio Ambiente. Las salinas de San Juan, en Saelices de la Sal (Guadalajara) se recuperaron hace algunos años con un proyecto coordinado por el entonces Ministerio de Medio Ambiente. Foto: J.Fraile.

El paisaje blanco de Saelices de la Sal

"Hace más de 200 millones de años, este lugar era un mar, el Mar de Thetys", bajo este enunciado comienza el recorrido que una veintena de turistas realizaba este sábado en las salinas de San Juan, en Saelices de la Sal, dentro de las Jornadas Blancas que este municipio organiza, por segundo año consecutivo, porque dentro de los 14.000 usos que dicen que tiene la sal, hay uno de nuevo corte, el turismo salinero. que este pequeño municipio en el Parque Natural del Alto Tajo, con apenas 54 habitantes, está sabiendo explotar, desde que recuperó su producción artesanal de sal en 20013.

Los primeros documentos relativos a la extracción de sal en Saelices de la Sal se remontan al 1203, y, posteriormente, se cuenta con varias referencias a este tipo de explotación; si bien el aspecto actual de las instalaciones se atribuye al siglo XVIII. Hasta la transición entre la Edad Media y la Edad Moderna, la propiedad de las salinas recayó en distintos señores bajo el control del Rey; pero a partir de esa época la explotación pierde su independencia y se integra en el gran grupo de las salinas de Atienza, pasando a formar parte también del Patrimonio Real.

A mediados del siglo XVIII las salinas contaban con una producción considerable (cuatro mil fanegas); aunque no hay certeza de que en esta época se hubiesen ejecutado las obras de renovación que diesen a las instalaciones su actual apariencia.

En 1872 las salinas fueron adquiridas al Estado por un particular, que inició su explotación privada.

Tras la Guerra Civil, periodo en que tuvieron las salinas daños notables, se pusieron de nuevo en funcionamiento, sustituyéndose las norias por motores; primero movidos por combustible y más tarde mediante energía eléctrica. Pero su explotación duró, como mucho, hasta comienzos de los años 70, en lo que a la elaboración de sal se refiere, y hasta comienzos de los 80 –concretamente 1981-, en lo que atañe al aprovechamiento del agua salada, que se vendía para diferentes actividades industriales.

Recuperar las salinas de San Juan ha sido un proceso largo que se inició hace más de una década con un proyecto coordinado por el entonces Ministerio de Medio Ambiente, y que posibilitó la restauración del conjunto de inmuebles destinados a la explotación salinera compuesto por dos pozos y norias, cocederos, balsas, canalizaciones, almacén de sal y ermita. Todo el conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, en 2005.

Ponerlas en funcionamiento ha sido posible gracias a un convenio con la Diputación Provincial de Guadalajara, con el Ayuntamiento de Saelices de la Sal, que es el propietario de la salinas, de modo que hoy trabajan en ellas tres salineros, que se han formado para ello con ayuda de antiguos trabajadores de la localidad. Estas salinas son las únicas del interior peninsular que producen sal de forma artesanal.

Aunque casi toda la sal se destina a deshielo en los planes provinciales de viabilidad invernal, ya han iniciando una línea de comercialización de sal para uso alimentario, con sacos de un kilo que venden por tres euros y tarros de cristal de cuarto dme kilo por cinco euros para la flor de sal, la sal más apreciada de cristalización más delicada, que es la que se produce a primeras horas del día, según comienza a calentar el sol y que se extrae prácticamente colándola. 

Y es que el sol, el viento y el saber empírico adquirido durante generaciones, se encarga se encargan de la cosecha de la sal, que cada año se extiende desde julio hasta septiembre, a partir del agua salada que se extrae del pozo y que tiene un 18% de salinidad, más que el agua del mar. La extracción del agua del pozo se hace mediante una noria, ahora con un pequeño motor eléctrico, pero antaño con arrastre de mulas.

El agua se embalsa en un comedero, donde además de decantar impurezas, toma temperatura y concentra aún más su salinidad en una primera evaporación. De ahí y por un sistema de canaletas construidas con madera de sabina muy resistente,  se riegan las eras, que son pequeñas albercas empedradas,  con una débil pendiente y muy poca profundidad, unos 15 centímetros, donde la sal se va cristalizando a medida que se evapora el agua.

Con unos rastrillos especiales, canteados en metal, se arrastra la sal del fondo y se amontona, y luego con palas se va sacando en pequeños montones junto a las eras para que el sol y el viento se encargan de secarla antes de llevarla al almacén.

Una sal baja en sodio

"Esta es una sal de mucha calidad y muy baja en sodio, sin ningún proceso de refinado, lo que significa que es mucho más sana", explica el alcalde de  Saelices de la Sal, José Luis Sotillo, muy contento de que el producto comience a abrirse camino en el mercado "gourmet".

El alcalde asegura que las salinas son el orgullo del pueblo, "con ellas se ha recuperado la razón de ser de este municipio" y que cada vez son más los turistas que se acercan a conocerlas y a comprobar como es el sistema artesanal de la extracción de la sal.

Y el pueblo, orgullosos de su nombre cada vez se vuelca más, pues en estas Jornadas Blancas, además de la sal, hay exposiciones, charlas divulgativas, comida popular y hasta concierto folk.

Cada visitante se lleva como recuerdo el salario, un saquito pequeños de esta estupenda sal, que recuerda la gran importancia que la sal siempre ha tenido para el hombre, hasta el punto que llegó a ser moneda de cambio y de ahí el nombre de salario.

Y así espera Saelices de la Sal que con algo de tiempo y esfuerzo continuado, el paisaje blanco de la sal sea señera de su turismo, y que como ya ocurre en los campos de la lavanda, aquí también acudan los turistas por cientos, vestidos de blanco para fotografiarse junto a la blanca sal. 

GALERÍA GRÁFICA SALINAS DESAELICES DE LA SAL

Visto 933 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.