Este acuerdo, que se ha alcanzado con la intermediación y colaboración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, supone regularizar la situación en la que se encontraban estos suministros y permitirá a los vecinos volver a tener suministro eléctrico y establecer un contrato legal con cualquier comercializadora del mercado, según ha informado en un comunicado de prensa Iberdola.

“De esta forma, y una vez solucionados los aspectos reglamentarios para permitir la regularización de los suministros, queda solucionada la situación irregular en estas viviendas que se ha producido durante los últimos siete años”, ha defendido.

Para ello, es necesario que la infraestructura eléctrica esté en buen estado y cumpla las especificaciones técnicas que establece la ley. Concretamente, se debe realizar una revisión de la acometida del edificio y las centralizaciones de los contadores con un boletín eléctrico (documento que verifica el buen estado de la instalación de electricidad) actualizado que asegure su estado conforme al proyecto original.

Por último, los vecinos tendrán que contratar el suministro eléctrico con una comercializadora de electricidad del mercado y ésta será la que ordene a Iberdrola Distribución el alta de los nuevos suministros. También será la comercializadora la encargada de tramitar el bono social si así lo solicitan las familias.