Las lluvias caídas en la primavera “sujetan” Beleña al final del año hidrológico

Las lluvias caídas en la primavera “sujetan” Beleña al final del año hidrológico

Según los datos extraídos por los técnicos de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), el año hidrológico, que se extiende desde el 1 de octubre de 2021 hasta el 30 de septiembre de 2022, ha sido inestable, pero no del todo negativo, en la sub cuenca del río Henares, por donde transcurre el río Sorbe. Los 6 primeros meses, que se corresponden con el otoño y el invierno, fueron más secos que  los años anteriores, y aunque no se llegó a rozar el nivel de pre alerta, en el mes de marzo estuvo muy cerca. Esa tendencia cambió de golpe al llegar la primavera, con dos meses, abril y mayo, de abundantes lluvias, incluso con alguna ligera nevada caída a finales de marzo que facilitó un leve deshielo primaveral. Esas circunstancias hicieron que el embalse se llenara y hubo que aumentar el volumen del caudal ecológico del río. Sin embargo, prácticamente desde el mes de junio, no ha vuelto a llover en la sub cuenca, lo que despierta temores e incertidumbres de cara a los próximos meses. “El día 1 de julio de este año, Beleña estaba al 80% de su capacidad, hoy se “sujeta”, pero no llegamos al 50% y lo peor es que las previsiones de futuro no son buenas”, asegura José García Salinas, presidente de la MAS. 

La gráfica de aportaciones al embalse, durante este año hidrológico, muestra claramente un diente de sierra con caídas en los primeros meses, una subida brusca durante la primavera, con fuertes aportaciones a Beleña, y un posterior descenso empicado en los meses de verano. “Ha sido un año muy inestable  y gracias a las lluvias del mes de mayo el embalse se sitúa ahora por encima de los niveles de prealerta y alerta, y así será hasta el mes de diciembre” afirma Salinas,  “pero si continúa sin llover o lo hace de manera escasa, podríamos tener que adoptar medidas especiales a comienzos de 2023”. 

En estos momentos, Beleña se encuentra a un 48,9% de su capacidad máxima, lo que supone una cantidad de agua almacenada de 26,04Hm3. Aproximadamente 2,5Hm3 menos que al comenzar el año hidrológico. La Confederación Hidrográfica del Tajo exige que, para no adoptar actuaciones extraordinarias en cuanto al consumo, el nivel de almacenamiento se sitúe por encima de 14Hm3 en los meses de octubre y noviembre y por encima de 16Hm3 en el mes de diciembre. Aunque en estos momentos hay casi el doble de agua de la exigida para fijar el estado de pre alerta, los malos augurios de las predicciones meteorológicas obligan a trasladar un mensaje de concienciación basado en el consumo responsable. “Basta con mirar la situación de los embalses en el resto de la cuenca del Tajo y en otras cuencas cercanas, donde algunos municipios ya se han visto obligados a restringir consumos, para darnos cuenta de que tenemos que acostumbrarnos de manera permanente a mirar con lupa cada gota de agua que gastamos y practicar y exigir un consumo responsable, tanto en nuestras casas como en nuestro lugar de trabajo”, afirma el presidente de la MAS. 

Desde la Mancomunidad de Aguas del Sorbe  se trabaja diariamente en  el aprovechamiento máximo del agua dentro y fuera de sus instalaciones, centrándose principalmente en las tareas de vigilancia de las conducciones para la detección de fugas, el mantenimiento de las tuberías y la modernización del transporte de agua, que se ha visto reforzado recientemente con un Plan de Detección de Fugas dentro de los municipios mancomunados, en la red de baja. Pero, como afirma el presidente de la MAS,  no es suficiente. “La crisis del agua es un problema que no solo afecta a la mancomunidad como institución, ni a los ayuntamientos que la componen, sino que nos debe de preocupar a todos como ciudadanos porque, de esta crisis, será imposible salir sin que todos, uno por uno, en cada casa y en cada puesto de trabajo, los 365 días del año, arrimemos el hombro”.

El presidente de la MAS recuerda que es importante hacer caso de las recomendaciones que se lanzan en las campañas de concienciación como cerrar la llave del grifo mientras nos enjabonamos las manos o el cuerpo, o nos lavamos los dientes; darnos duchas cortas y evitar usar la bañera; mantener el agua de las piscinas de un año para otro; tirar la basura al cubo correspondiente en lugar de al inodoro y no tirar desperdicios en los ríos ni en el mar, entre otras medidas. “En definitiva, todos podemos utilizar el agua de manera responsable, es nuestra responsabilidad, y perdonar la redundancia, además, todos debemos cuidar los paisajes en los que nace y transcurre el agua que luego vamos a beber. Si no lo hacemos, seríamos unos irresponsables”, afirma José García Salinas.

En cuanto al consumo de agua de los 13 municipios mancomunados, sumando las dos mancomunidades adheridas (La Campiña y la Muela), a 30 de septiembre de 2022, es muy similar al consumo del año anterior, si acaso un ligero aumento de apenas un 2%, que ha sido especialmente significativo en agosto debido a las altas temperaturas. “De todas formas, las mediciones y las gráficas de consumo se completan y elaboran con el año natural, no con el año hidrológico, y por tanto”, asegura García Salinas, “ habrá que esperar a que termine el mes de diciembre para tener una estadística de gasto más precisa”.

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