Será la tercera edición que se celebra este particular concurso donde, precisamente, la época de berrea es un importante reclamo turístico cada año.

No existe un límite de edad mínimo ni máximo sino que cualquier persona, niño o mayor, puede inscribirse si tiene ganas e interés en imitar los sonidos guturales de ciervos y otros animales salvajes precisamente coincidiendo con la berrea.

Además, los participantes imitarán la berrea a capela detrás de un biombo o una pantalla en la que no se les pueda ver la cara con el fin de que en la decisión del jurado, que es el público con sus aplausos, no influyan otras razones, así como para evitar que el concursante sienta vergüenza.

De esta forma, nadie sabe quien está berreando detrás de la pantalla, sino que se numera a los participantes y el público aplaude a cada uno de los inscritos en función de la numeración y el que más aplausos reciba se lleva una cesta de productos de la tierra de premio. Tras el concurso habrá una cena popular y un concierto de Los Rag Tones.