Cerca de sesenta personas han celebrado esta fiesta de la gastronomía y de la familia en la villa agallonera. Cerca de sesenta personas han celebrado esta fiesta de la gastronomía y de la familia en la villa agallonera.

Volvió a celebrarse la fiesta de la matanza en Tamajón

Como viene siendo habitual, Tamajón ha celebrado la fiesta de la matanza, coincidiendo con la afluencia masiva de agalloneros al pueblo durante el puente de Constitución.

Cerca de sesenta personas han compartido dos días de gastronomía –cuatro comidas- y entorno familiar, en los que, como comentaba Manuel Esteban, uno de los participantes, “se está respirando felicidad”. 

La fiesta empezaba este viernes pasado, cuando  se troceó la carne del cerdo, y se adobó convenientemente. Para almorzar y comer, migas y judías, respectivamente. Y por la noche, sopa de matanza. Al día siguiente, sábado, día 7 de diciembre, los agalloneros embutieron el chorizo, y prepararon un cocido con todos sus ingredientes, pero hecho en la lumbre. Pedro Mínguez había traído la máquina que conserva en su casa, de motor de sangre, al tiempo que Manuel, veterano responsable del Área de Tamajón, recientemente galardonada de nuevo, en esta ocasión por la Asociación de la Prensa de Guadalajara, se había hecho responsable de la selección de las carnes para cada cosa, y de la preparación del aderezo para el chorizo.  “El somarro tiene que ser de una parte concreta del cerdo, y se debe cortar de una determinada manera. Las carnes que se echan al chorizo son unas, y las que hacen a la brasa, son otras”, explicaba mientras hacía.

Para hacer el condimento del  chorizo, Manuel empleó la receta de la abuela -ajo, vino blanco, orégano, pimentón y sal- y la adecuada proporción de tocino y magro, para que el embutido “esté jugoso y rico”. Y tan importante como producto y aderezo es la curación del embutido, con frío y leña. Por eso, las longanizas han quedado colgadas en el local del Ayuntamiento que ha albergado la fiesta.  “La cultura del medio rural es tan sencilla como bonita. Se aprende fácilmente, por ser hija de la experiencia y heredada de nuestros ancestros”, sigue Manuel. Una vez transcurran dos meses, los tamajoneros volverán a quedar, esta vez para catar los chorizos. Suelen hacerlo el mismo día  del carnaval de Almiruete. 

De esta manera, no ha faltado este fin de semana en Tamajón ni uno solo de los platos típicos de la matanza local. “Hemos disfrutado de la cocina, con los medios que tenemos en este local, que construyó el Ayuntamiento y que luego hemos acondicionado de manera comunitaria, y que es especialmente acogedor para este tipo de reuniones”, afirma Eugenio Esteban, alcalde de Tamajón.  “Con esta actividad, no se pierde la tradición. Todo está muy rico. Todo el mundo está muy a gusto y además, es una manera de relacionarnos, en Navidad”, añade Elvira Gamo, presidenta de la Hermandad de la Virgen de los Enebrales. Pedro Mínguez que no ha fallado ningún año a la fiesta de la matanza, recordaba que está abierta a quien quiera acudir. “Pagamos 20 euros por comer y cenar dos días enteros, y lo pasamos bomba”, terminaba.

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