“Están plantando cara al COVID-19 en primera línea, expuestos a los contagios y debería administrársele la vacuna lo antes posible”, ha reivindicado la líder del partido naranja, Carmen Picazo, quien ha calificado de “incomprensible” que no hayan sido considerados colectivos de alto riesgo. 

En nota de prensa, Ciudadanos se ha hecho así eco de la reclamación de los policías locales, que recuerdan que, tanto ellos como los agentes de Movilidad y vigilantes municipales, deben ser considerados colectivos esenciales y de alto riesgo a efectos del proceso de vacunación.

Precisamente esta semana la formación naranja ha mantenido una reunión de trabajo con el Sindicato Profesional de Policías Locales (SPL) de Castilla-La Mancha, en la que han participado, además de Picazo, el diputado autonómico Alejandro Ruiz y el concejal de Guadalajara Israel Marco, junto al secretario regional del sindicato, Juan Pedro Rodríguez Montoro, y delegados de las cinco provincias.

El SPL argumenta que la labor de los agentes les expone especialmente a posibles contagios, puesto que se encargan no solamente de comprobar el cumplimiento de las restricciones de movilidad —evitar aglomeraciones, respetar el toque de queda, llevar puesta siempre la mascarilla, etcétera—, sino también de realizar tareas específicas de seguimiento y control a personas con COVID-19 que deben estar confinadas.

Para Picazo, “desde luego nuestros policías locales merecen y necesitan ser vacunados antes que todos los políticos que se han saltado el protocolo”.

“Mientras nuestros agentes de seguridad, junto con el Ejército, los equipos de emergencias y los sanitarios, representan lo mejor de nuestra sociedad, los políticos que abusan de su poder para vacunarse antes de que les toque sobran y deben ser apartados porque no son servidores públicos, son unos jetas”, ha defendido Picazo ha recordado que su formación está registrando en todos los parlamentos autonómicos en los que Ciudadanos tiene representación una iniciativa para que todos los partidos se comprometan públicamente y por escrito a destituir inmediatamente a cualquier político de sus filas que se haya saltado el protocolo de vacunación.